POR RAMIRO TABARES IDARRAGA
Avanza en su recta final la campaña electoral y son pocas las propuestas inherentes a los municipios de sexta categoría que representan el 60% del universo político del país. Este panorama hace aún más incierto el futuro de los habitantes de estos territorios, los cuales por siglos han sufrido el abandono del estado.
Con la apertura de Gaviria, los TLC de Uribe, los negocios con banqueros de Santos y el desgobierno de Duque, la realidad en estas poblaciones es de pobreza, marginalidad, abandono y falta de oportunidades para sus habitantes. Desde palacio se acordaban de ellos para enviarles el esmad, el ejército, la policía y en el peor de los casos aviones de combate para bombardear al estilo de los gringos en Vietnam. Esta falta de oportunidades fue caldo de cultivo para el surgimiento de grupos subversivos, los cuales asumieron la vocería del estado ante la ausencia del mismo. Ante la falta de oportunidades y bajo presión de bandas mafiosas los campesinos terminaron sembrando y recolectando cultivos ilícitos, cuyas cosechas eran comparadas como precursores químicos para economías ilegales.
Estos municipios son propicios para la agricultura en todas las variedades y formas. Son territorios de oportunidades para la ganadería, los emprendimientos rurales y toda forma asociativa de pequeños productores. Hay oportunidades para la formalización, el empleo, ingresos para las familias y hasta el estado se beneficia con los tributos.La economía de un país como Colombia tiene su fondo en estos municipios, los cuales han sido marginados del progreso y las oportunidades. Esto se logra con obras de infraestructura, inversión plazas de mercado, apoyo a la agroindustria y demás formas de transformar materias primas.Con servicios publicos y tecnologia para uso de sus habitantes y no en manos de monopolios, los cuales abusan de la posición dominante como los transportadores del gas, los cuales cargaron a las tarifas sobre costos. Ya salió la resolución del gobierno nacional obligando a la devolución de lo cobrado de más.
También es necesario desmontar la red de peajes los cuales obstaculizan la integración y son sobre costos para los usuarios de las vías. En esta línea de propuestas es vital aumentar la inversión social en educación, tecnología y un sistema de salud responsable y no la miserableza de las EPS, capitales privados al servicio de mafias empresariales. Fortalecer toda forma de turismo también es mejorar las condiciones de vida para esos habitantes olvidados de esos bellos territorios.
