El transporte p?blico, S.O.S a la movilidad en Pereira

Carlos Alberto Osorio
Columnista

La ciudad paulatinamente se ve más congestionada, los trancones se han extendido a lugares donde no exist?an, las autoridades de tr?nsito se ven colapsadas operativamente para regular el tr?nsito y atender los crecientes incidentes, y la ciudadan?a viene tomando conciencia sobre los impactos que comienza a generar en su calidad de vida, las condiciones de la movilidad en el ?rea Metropolitana.

En la ?ltima entrega de la encuesta de percepci?n Pereira C?mo Vamos, se pudo observar que tan solo el 20% de las personas manifiestan que se demoran menos tiempo en los trayectos habituales, mientras que el 33% tardan más tiempo, siendo estos indicadores reveladores del problema de movilidad que se acrecienta en la ciudad y que en el corto plazo va a requerir ser tenido en cuenta por parte de las instituciones tanto p?blicas como privadas.

El tema de la movilidad va a requerir liderazgo p?blico con el acompa?amiento ciudadano, cada vez más cuando se amerita que sea evaluado el tema desde una prospectiva responsable de largo plazo por parte del Gobierno local como l?der institucional y natural para convocar a la ciudadan?a a establecer acuerdos, as? como con los operadores de transporte, la clase política y representantes de empresarios del municipio.

Desde el punto de vista econ?mico, los costos de la congesti?n en movilidad se distribuyen y son pagados finalmente por todas las personas, expresado en poluci?n ambiental, largos tiempos de viaje, mayor cantidad de accidentes entre otras externalidades, generadas para el caso actual, por un crecimiento desmesurado del parque automotor tanto de veh?culos como motos, que saturan las v?as sin que estas puedan crecer al mismo ritmo.

El pico y placa claramente no se percibe ya como una medida efectiva para mejorar la movilidad, pues en un importante porcentaje de hogares, la adquisici?n de otro veh?culo ha sido una forma de hacer frente a la restricci?n, raz?n por la cual ha llegado la hora de modelar políticas que mitiguen este problema que se acrecienta en la ciudad, aprovechar los sistemas de informaci?n para estudiar horarios, sitios neur?lgicos de la ciudad, comportamiento de los ciudadanos y a?n más allí que eso, realizar an?lisis de inteligencia para poder enfrentar el problema con mayor eficacia.

Las medidas que conlleven al uso masivo de un transporte p?blico eficiente moderno y digno, tendrán como resultado un sistema de incentivos que lleven a las personas a establecer una relaci?n beneficio-costo del veh?culo privado, además que se convierte en un mecanismo de equidad donde la poblaci?n perciba el disfrute de los bienes y servicios de car?cter p?blico, en raz?n a que el est?mulo a los ciudadanos los mueve a tomar decisiones de consumo acorde con la racionalidad de tiempo y los beneficios que esto conlleva.

Este prop?sito puede pensarse como una utop?a y por eso mismo abandonar dicho sue?o, sin embargo la realidad lo supera y la pregunta que nos debemos hacer es c?mo lo vamos a lograr, apenas en ese momento se dar? inicio a una mejor calidad de vida, dando paso as? a una ciudad que aplique bajo los criterios de movilidad sostenible.