Cuadrillas de la Secretaría de Infraestructura trabajan entre las calles 18 y 34 retirando manualmente toneladas de material. La limpieza del centro avanza mientras Pereira intenta recuperar poco a poco su movilidad.
Pala, fuerza y largas jornadas de trabajo. Así avanza este sábado la recuperación de uno de los corredores del centro de Pereira que todavía conserva las huellas del terremoto del pasado 10 de agosto.
Cuadrillas de obreros de la Secretaría de Infraestructura de Pereira se encuentran desplegadas sobre la carrera 6.ª, entre las calles 18 y 34, retirando escombros y material que permanece en diferentes puntos después de los daños ocasionados por el movimiento sísmico.
La labor tiene una dificultad adicional: las características de algunas calles del centro y el reducido espacio disponible hacen que no toda la limpieza pueda realizarse con maquinaria pesada.
Por eso, en varios tramos los trabajadores tienen que retirar los escombros manualmente, a punta de pala y cargando el material, en jornadas desarrolladas bajo altas temperaturas y en medio de las restricciones que todavía existen en algunos sectores.
El centro empieza a despejarse
La intervención de la carrera 6.ª hace parte de las labores progresivas que adelanta la Administración Municipal para recuperar las zonas afectadas.
Días atrás, las cuadrillas también concentraron esfuerzos sobre la carrera 4.ª, donde se realizó recolección y retiro de material con el propósito de recuperar gradualmente las condiciones de movilidad y seguridad.
Las autoridades han advertido que el retiro de escombros continuará de manera escalonada, priorizando aquellos puntos que requieren intervención por la cantidad de material acumulado o por las dificultades que representa para peatones, vehículos y comerciantes.
Una ciudad que todavía trabaja entre escombros
El trabajo de limpieza se desarrolla en medio de una operación mucho más amplia de recuperación después del terremoto.
Pereira declaró la situación de calamidad pública desde el mismo 10 de agosto y también estableció la urgencia manifiesta para agilizar la contratación de bienes, servicios y obras necesarias para enfrentar las consecuencias del sismo.
Las labores de remoción también han obligado a realizar ajustes en la movilidad. Desde el 18 de agosto funciona un pico y placa temporal de lunes a sábado, entre las 8:00 a. m. y las 6:00 p. m., con el objetivo de reducir la congestión y facilitar el desplazamiento de maquinaria, organismos de emergencia y equipos encargados de retirar escombros.
Recuperar las calles también es reconstruir Pereira
Aunque las imágenes de maquinaria pesada suelen concentrar la atención durante una emergencia de esta magnitud, detrás de la recuperación también hay decenas de trabajadores realizando labores físicas durante horas.
En la carrera 6.ª, cada tramo despejado permite recuperar espacio público, facilitar el ingreso a sectores comerciales y avanzar hacia una normalización gradual del centro.
La reconstrucción de Pereira no ocurre únicamente en los grandes proyectos que vendrán durante los próximos meses. También está ocurriendo ahora, calle por calle, entre palas, polvo y escombros.
Mientras numerosas familias intentan recuperar sus viviendas y los comerciantes buscan reactivar sus negocios, las cuadrillas continúan retirando los restos que dejó el terremoto.
Poco a poco, la carrera 6.ª vuelve a despejarse. Y con cada calle recuperada, Pereira da otro paso para ponerse nuevamente de pie.


