Orden Gran Cruz de Risaralda para Fabio Alfonso López Salazar

El ingeniero, cafetero y periodista, es un hombre cargado de convicciones. Como gobernante y ejecutivo, fue quien lideró el primer plan de desarrollo para Pereira en el intermedio de la década de los 60.

 

El Gobernador de Risaralda Víctor Manuel Tamayo con total convicción y con el propósito de hacer un reconocimiento especial, le otorgó la máxima distinción “Gran Cruz de Risaralda” en la categoría Caballero a Fabio Alfonso López Salazar.

El ingeniero, hijo de Francisco López Echeverri, un reconocido sastre que tenía su negocio en la antigua Galería y Elvia Salazar Bermúdez, tempranamente viuda que dirigió con mano firme a sus tres hijos; resume su vida diciendo que está construida sobre su familia: su esposa Anita, sus tres hijas Ana Milena, Adriana y Lina, sus seis nietos y sus hermanos Byron y Alberto. Y que su orgullo como ciudadano ha sido su amor por Pereira y el servicio al Partido Liberal, en el cual empezó a militar como jefe de las juventudes a sus 16 años.

Ingeniero Fabio Alfonso López, gracias por estar entre nosotros festejando la vida. Haciendo apología a la existencia humana. Por hacer tanto por la región que hoy tenemos y por una Pereira que crece constantemente y tiene desafíos por enfrentar. Por eso y por mucho más, lo queremos y le reconocemos su gran labor y por ser un ser humano extraordinario”, afirmó el Gobernador.

Sus ejecutorias

A los 28 años era Secretario de Obras Públicas de Caldas, una posición desde la cual contribuyó a ejecutar varios proyectos de infraestructura en Pereira. A los 30 años se posesionó por primera vez como Alcalde de Pereira y allí estuvo durante tres años (1965 a 1968), y regreso a los 43 años para ejercer por otros tres años la posición (1978 a 1980). En ese periplo tuvo once gobernadores que lo fueron ratificando, gracias a varios factores, el primero de ellos, era su capacidad para conciliar los intereses políticos; el segundo, su olfato para detectar nuevos líderes, a quienes nombraba en posiciones estratégicas y que fueron forjando un futuro de éxito; el tercero, su capacidad para tomar decisiones; y cuarta, su balance de ejecuciones gubernamentales. López Salazar fue el último alcalde de Pereira perteneciendo a la jurisdicción administrativa de Caldas y el primer alcalde de Pereira como ciudad capital de Risaralda. Iba a ser el primer Gobernador del departamento, pero los acuerdos políticos indicaban que ese cargo era para un conservador y a él llegó Castor Jaramillo Arrubla, que nació en Salento, y uno de los personajes más importantes del país en la década de los años sesenta.

Presidió la junta de construcción de las obras físicas de la Universidad Tecnológica de Pereira, de la cual fue durante muchos años el presidente del Consejo Directivo. Compró los terrenos para la construcción de la actual plaza de Ferias en Cerritos, y uso el antiguo lote de esta, para construir junto con el Instituto de Crédito Territorial la Unidad Residencial Primero de Febrero (Los Bloques frente al coliseo mayor). Inició el proceso de ampliación del aeropuerto Matecaña y comenzó la construcción de la avenida 30 de agosto entre el Aeropuerto y La Villa Olímpica (que fue el “florero de Llorente” para la pelea entre Pereira y Caldas y que le dio vida a Risaralda). Construyó el edificio de la Unidad Administrativa El Lago e inició la construcción de la Planta se Tratamiento La Corea Lideró la transformación del sector del Parque Olaya Herrera e inició la construcción de la Avenida Sur. Inició la pavimentación de la carretera Pereira – Alcalá. Construyó la vía que comunica la Avenida Circunvalar con Los Álamos. Construyó los puentes vehiculares de la Florida, San José y La bananera sobre el río Otún. Diseño y ejecutó una unidad residencial para periodistas.

En el sector privado, a los 25 años era copropietario de la firma que inició la construcción de la carretera La Mesa – Anapoima – Tocaima – Girardot. Fue inversionista en la construcción del barrio El Poblado, donde se levantaron 2.500 viviendas junto con como su hermano Byron López y Alejandro Ángel, recientemente fallecido, que transformaron urbanísticamente la ciudad. Fue Director y luego copropietario del periódico La Tarde durante tres décadas. Incluso, fue corresponsal del periódico El Tiempo en Pereira. En la vida política, además de alcalde de Pereira, fue concejal de la ciudad, Representante a la Cámara y Senador de la República. Recibió todos los honores que regionalmente se le pueden brindar a un ciudadano.

Tuvo afectos inmensos con líderes liberales como Camilo Mejía Duque y Oscar Vélez Marulanda. Fue amigo incondicional de líderes conservadores tan importantes para el entones Gran Caldas como Ramón Marín Vargas y Luis José Restrepo. Hizo parte de los denominados “quíntuples neutrales”, que definieron las reglas para escoger el candidato presidencial del partido Liberal entre Carlos Lleras Restrepo y Julio Cesar Turbay Ayala. Mantuvo cercanía con presidentes de la república y ministros.

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