El ‘martirio’ del proyecto San Daniel

El sueño de tener vivienda propia para 81 familias de Apía, se convirtió en un verdadero martirio, ya que al día de hoy no reciben sus casas.
Son varios los inconvenientes con este proyecto, los cuales han sido denunciados por los beneficiarios del proyecto.

Sobre este tema, el actual alcalde de Apía, Luis Hernando Murillo Blandón, aseguró que “El proyecto de vivienda San Daniel viene desde el año 2001 cuando fui alcalde de Apía por primera vez. En el 2010, durante mi segunda administración, logramos los subsidios y hoy que ocupó el principal cargo de este municipio por tercera vez, encuentro que no se han podido entregar todas las casas”.

Las familias beneficiarias esperan que en esta administración municipal, sí se pueda lograr culminar este proyecto, así mismo corregir las fallas del mismo, para poder cumplir su sueño de tener vivienda propia.

“Es un tema para el que ya tenemos mesa de trabajo pactada para este martes. Nos vamos a reunir con la comunidad del sector y allí vamos a mirar como nos dejaron el proyecto”, acotó el mandatario local.

La situación con este proyecto de vivienda ha sido tan complicada, que inclusive el Comité Regional de Moralización de Risaralda, tomó cartas en el asunto, con el propósito de que a las familias beneficiarias se les cumpla con la entrega de las viviendas.

Debido a que ya han pasado varios años desde que se comenzó con la construcción de las casas en este proyecto de vivienda, muchos de los elementos de las mismas fueron robados por personas inescrupulosas.

Entrega parcial
Hay que mencionar que en el 2017, se llevó a cabo la entrega de algunas de las viviendas de este proyecto, sin embargo, todavía hacen falta más entregas, según señalo el alcalde.

Desde la pasada administración municipal, manifestaron durante la entrega de las viviendas, que las casas cuentan con la disponibilidad de los servicios públicos básicos en funcionamiento.

Una de las quejas frecuentes por parte de los futuros propietarios de San Daniel, era que las viviendas no contaban con la disponibilidad de servicios públicos, lo que al parecer está solucionado.