La ‘contaminación’ que no deja respirar a la Cárder

A partir de mañana, la Corporación Autónoma Regional de Risaralda (Cárder) volverá a tener un director encargado, es decir volverá al interinato que ha tenido durante los últimos 4 años, tras la decisión del Consejo de Estado de suspender la elección del actual director en propiedad, Julio César Gómez Salazar.

Gómez Salazar fue elegido como director en propiedad de Cárder, hace apenas 3 meses, pero nuevas recusaciones a la elección del mismo, llevarán a un nuevo interinato.

Esta situación que viene dándose desde el 2016 a la fecha, genera varias interrogantes. ¿Quiénes están detrás de la Cárder y por qué? ¿Cuál es el interés de mantener la Cárder acéfala? son algunas de las preguntas que hoy se hacen muchos habitantes en Risaralda.

En rueda de prensa, Gómez Salazar aseguró que hay fuerzas oscuras que quieren que la Cárder continúe en un interinato que esta causando graves afectaciones ambientales en el departamento. Algunas de estas fuerzas vienen directamente del interior de la entidad.

También se ha identificado que algunas de las recusaciones que no permitieron la elección en años anteriores, vienen de personas foráneas de Risaralda, quienes al parecer defienden los intereses de ciertos sectores que quieren dejar acéfala a la Corporación.

Gómez Salazar aseguró que del 2016 al 31 de diciembre del 2019, no hubo voluntad política para nombrar en la Cárder un director en propiedad, lo que menoscabó la confianza de la ciudadanía en esta institución que se debe encargar de la protección ambiental en Risaralda.

María Camila Correa, representante de la fundación de jóvenes rurales del Alto del Nudo, afirmó que se requiere que la Cárder tenga un director en propiedad que le apueste a la conservación y la gobernanza ambiental, además señaló que se debe acatar la decisión del Consejo de Estado, pero que también es necesario que esta entidad expliqué los parámetros que se deben tener en cuenta para la elección del director en propiedad.

La novela de la elección del director en propiedad de la Cárder, parece tener varios capítulos más y quién sabe sí tendrá nuevos protagonistas.

 

Informe de gestión

A finales de julio de este año, Gómez Salazar fue elegido como director en propiedad de la Corporación, tiempo en el que ha logrado importantes resultados operativos en materia ambiental.

Entre las acciones más destacadas están: Más de 20 incautaciones de madera en diferentes operativos viales, en los que se han decomisado 101 metros cúbicos de madera, 3186 piezas de guadua y esterilla, 29 bultos de carbón y 209 rodajas de samán. Con el propósito de aprovechar estos elementos incautados, la Cárder suscribió convenios con Ukumarí y los municipios La Virginia, Guática, Pueblo Rico, Belén de Umbría y Mistrató, quienes recibieron la madera decomisada.

En lo que respecta a las denuncias ambientales que hizo la ciudadanía, fueron 30 operativos de respuesta a denuncias ambientales, en los cuales se logró el decomiso de 9 vehículos de maquinaria amarilla que en estos momentos se les hace procesos ambientales y penales. También se decomisaron 5 camiones, 1 volqueta y 1 camioneta, así como 2889 trozas de guadua y 70 de esterilla. Además 46 personas fueron capturadas y están en proceso de judicialización por afectación a los recursos naturales.

También se llevaron a cabo 2 operativos de rescate de fauna silvestre en cautiverio, en los que se pudieron rescatar 74 individuos de diferentes especies de animales.

“Logramos sembrar un poco más de 25.000 árboles y arrancamos la campaña con la que buscamos sembrar en los próximos 4 años 2.5 millones de árboles. Igualmente 15 nuevas familias ya hacen parte del programa BanCO2. Así mismo realizamos 235 actividades de educación ambiental”, acotó Gómez Salazar.

Otros logros importantes, fueron la aprobación del Plan de Acción de la Cárder para el periodo 2020- 2023. Igualmente ayer se efectuó el lanzamiento del programa “Lloran los guaduales”, con el que busca proteger los guaduales de Pereira y Dosquebradas.

Finalmente Gómez Salazar señaló que “pretendemos dejar radicada una ordenanza de consideraciones ambientales muy importantes, la cual busca que se prohíba en Risaralda los zoocriaderos para la reproducción de fauna con fines domésticos, es decir para volver a la fauna silvestre mascotas. Y es que a través de diferentes prácticas como la de humanizar la fauna silvestre, se viene haciendo impactos muy graves a fauna del departamento”.

Hay que recordar que la Cárder demandó una licencia ambiental emitida por la ANLA, en la que se permitía la caza de fomento de 5 especies (2 aves y 3 ranas) de fauna silvestre en Risaralda.

 

 

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