En Risaralda hay libertad de cultos

En Risaralda la Política Pública de Libertad Religiosa y de Culto es una realidad, después de llevarse a cabo el Comité Departamental de Libertad Religiosa.
La Secretaría de Gobierno ha sido la encargada de implementar esta política pública a través del Comité de Libertad Religiosa del que hacen parte las iglesias y comunidades de fe de todo el departamento y que es presidido por el Gobernador de Risaralda, Sigifredo Salazar Osorio o su delegado.

“Con esta Política Pública se dará mayor reconocimiento ante el Estado, y las diferentes organizaciones religiosas tendrán más garantías de participación en temas de incidencia social”, explicó Caterine Arcieri Arenas, secretaria de gobierno departamental.

La funcionaria agregó que por convicción y no mediatismo, se está demostrando a nivel nacional que es posible garantizar la libertad de cultos, dejando claro que toda persona tiene derecho a profesar libremente su religión y a difundirla en forma individual o colectiva.

“Este comité también promoverá el diálogo interreligioso para la defensa de las libertades de culto y diseñará un plan para promover la tolerancia entre miembros de las diferentes organizaciones religiosas que habitan en Risaralda”, puntualizó la titular de la cartera de Gobierno.

Es de recordar que, con el apoyo del Ministerio del Interior, la Gobernación de Risaralda, desde el 2017 viene recorriendo el departamento con 500 líderes de diferentes confesiones religiosas donde se concertan los lineamientos, contenidos y demás aspectos requeridos para la adopción de la Política Pública.

Así mismo el Ministerio del Interior indican que en Colombia existen cerca de 6500 entidades religiosas en Registro Público del Estado y que más del 90 % de las personas profesan una creencia religiosa.

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2 comentarios en “En Risaralda hay libertad de cultos”

  1. Y, todas terminan creyendo en el mismo creador y de la misma manera, ¿Entonces? ¿esto es puro negocio?, PORQUE A MI ME INVITARON A HACER ALABANZA Y ME COBRABAN 30.000, QUE DESAFUERO.

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