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jueves, abril 25, 2024

El café de Santuario conquista el mundo árabe

Desde hace 12 años Asocafé Tatamá está promoviendo el cultivo de café de alta calidad que ha llegado a los mercados de Estados Unidos, Gran Bretaña, Nueva Zelanda, Australia y ahora a Emiratos Árabes Unidos

Óscar Osorio Ospina

Cada año en las parcelas cafeteras de Santuario se cosechan alrededor de 10 millones de kilos de café pergamino seco, los cuales se destinan a los mercados doméstico, nacional e internacional. Ese nivel de producción ha ubicado a Santuario como el segundo municipio productor de café en Risaralda, después de Belén de Umbría.

En esta población, cuya calle real adornada de floridos balcones le sirve de puerta de entrada, existen unas 5.800 hectáreas sembradas en café, la mayoría de ellas con un alto nivel de tecnificación, lo cual la ubica en los primeros lugares en el país.

En 2012 en Santuario nació la Asociación de Productores Asocafé Tatamá, que en la actualidad agrupa a 95 familias campesinas, la mayoría de ellas con pequeñas parcelas que en su conjunto representan entre 700 y 800 hectáreas sembradas con una capacidad de producción de unos 1.500.000 kilos en promedio al año.

Edier Ramos, gerente de Asocafé Tatamá, habló con EL DIARIO sobre los orígenes de esta asociación de caficultores: “Primero empezamos con el mercado internacional, pero ahora atendemos los dos mercados, puesto que a raíz de la pandemia se volvió más fuerte el mercado local y empezamos a crecer mucho localmente. De hecho, mucha gente movió su conciencia y empezó a consumir muy buen café, eso hace que primero atendemos el mercado local y luego el internacional”.

Tipo exportación

En el caso de los consumidores externos, el café de Santuario está llegando a Estados Unidos, el primer mercado externo atendido desde cuando la Federación Nacional de Cafeteros autorizó la exportación de pequeños lotes, 50 kilos de tostado y 60 kilos de café verde. Luego vendrían envíos en grandes cantidades hacia Gran Bretaña, Nueva Zelanda y Australia.

En Londres la asociación tiene en Tatamá Coffee a otro gran aliado, una empresa administrada por un santuareño residente allí hace tiempo y quien comercializa el café de Santuario. A través de él, hace año y medio fue despachado el primer contenedor con café con destino a la capital de Gran Bretaña.

“Ahora empezamos a abrir el mercado de Emiratos Árabes con la empresa Bosque Coffee en cabeza de Ana Isabel Márquez, que es la dueña de la marca y quien ha tenido el interés por los cafés de Risaralda en Emiratos Árabes”, anota Ramos. Ana Isabel es una colombiana residente en Dubái y quien empezó a abrirle espacio al café de Santuario en el mundo árabe.

Foto 2
Hace 12 años nació en este municipio Asocafé Tatamá

Hacia Dubái

Precisamente la semana pasada Asocafé Tatamá despachó hacia Emiratos Árabes Unidos un primer contenedor con 20.000 kilos de café, en un hecho sin precedentes para esta asociación de pequeños productos y el cual les abre nuevas y muy optimistas posibilidades de crecimiento económico.

El secretario de Desarrollo Agropecuario de Risaralda, Juan Carlos Toro, quien ha seguido paso a paso este proceso, señaló al respecto: "La Asociación de Productores Asocafé Tatamá, de Santuario Risaralda, por primera vez manda un contenedor de 20.000 kilos hacia Emiratos Árabes Unidos. Es la integración de toda la asociación, de todos los caficultores de la zona, donde se logra exportar este contenedor. Edier Ramos, el gerente de la empresa, asegura que los planes con este cliente es despachar cuatro contenedores en el año y, en la medida de las posibilidades, seguir creciendo en esa dirección.

“Debo destacar que en todo este proceso es muy fundamental la participación de Café y Procesos, la empresa que hace el control de calidad nuestro café y la que nos ayuda a garantizarle al cliente que el café llegue en las condiciones que lo está pidiendo”, anota Ramos. Explicó que la asociación hace un primer filtro o separación de los cafés que entregan los productores en los laboratorios de la empresa y con catadores propios. Posteriormente esta empresa, también de Santuario y liderada por Hernando Tapasco y Olga Botero, realiza el control de calidad nuevamente para verificar que estén las tazas del perfil que realmente el cliente está pidiendo en el exterior. “Así que Café y Procesos se convierte en la empresa que está en el medio entre Asocafé Tatamá y el cliente final garantizándole y siendo garante que lo que le estamos enviando es lo que el cliente está pidiendo”, asegura Ramos.

95 pequeñas familias productores de café hacen parte de la asociación

Café de calidad

Daniel Castaño, hijo de un productor de café y vinculado a la asociación, afirma que: nuestra versatilidad en la producción del grano nos ha llevado a poder otorgarle al mercado diferentes perfiles para el diverso paladar que tienen los clientes hoy día.

Y anota: “Esta exportación continúa siendo para nosotros como todo ese cúmulo de logros que poco a poco se han alcanzado con el trabajo de 12 años. Hoy día decimos que Asocafé Tatamá no vende café, lo que vendemos es experiencia, compromiso, responsabilidad y transparencia, que eso es lo que seguimos reflejando”.

Con respecto del contenedor enviado a Dubái, explica que allí hay cafés lavados y de proceso, microlotes, variedades como honey y geisha y cafés que vinculan mucho la variedad de perfiles que se dan en la organización.

Asocafé Tatamá tiene una marca propia llamada “Perla Dorada” la cual representa a todos los asociados y algunos ellos han incursionado también en el ejercicio de marcas propias que procesan y tuestan en los laboratorios de la asociación y se amparan en sus licencias de Invima.

Con respecto de “Perla Dorada”, Edier Ramos explica sus principales características: “En Perla Dorada empacamos primero un café lavado que llamamos Regional, que es de muy buenas características con una calificación en taza entre 84 y 85 puntos, pero ahí también nosotros empacamos nuestras líneas de honey, naturales y geisha”.

La asociación cuenta con su propia tienda de café en Santuario, donde está su principal punto de distribución, así como en los supermercados de ese municipio. Así mismo atienden despachos a clientes puntuales en otras ciudades y en Dosquebradas hay una tienda aliada llamada Munay que distribuyen este café.

La asociación produce café de alta calidad con calificación en taza entre 84 y 85 puntos

Cafés de especialidad

Para el presidente de Asocafé Tatamá para que un café pueda calificarse de especial debe existir, como primera condición, un cliente que lo valore como tal. Esta es su teoría al respecto: “Yo puedo tener un café con muchas condiciones en taza, pero sino encuentro un cliente que lo pueda valorar, realmente no va a ser especial. Generalmente los cafés especiales son aquellos trabajados bajo procesamiento por los productores en finca, que tienen notas diferenciadas y que cuando hacemos los procesos de catación, o sea los análisis sensoriales, encontramos mucha complejidad y una calificación en taza está por encima de los 84 puntos”.

Lo cierto es que el café de Santuario, después de conquistar exigentes paladares en mercados de Norteamérica, Europa y Oceanía, ahora llega al mundo árabe con ánimos de quedarse. Como lo dicen Daniel Castaño, esto es el fruto del esfuerzo conjunto de los productores, quienes no solo cultivan el café, sino que se han convertido en procesadores expertos gracias a una formación continua. Este nivel de experiencia y compromiso ha permitido a la asociación ofrecer una amplia variedad de cafés, adaptándose con éxito a las demandas tanto del mercado nacional como internacional.

 

 

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