La pandemia también cambió la manera de dar el último adiós

La prestación de los servicios funerarios no son ajenos a los cambios generados dentro de la emergencia social que actualmente vive el país.
 

Colombia entró a la fase más crítica de la pandemia de covid-19, los reportes de nuevos contagios aumentan día tras día al igual que el número de fallecidos. Dentro de esta situación de emergencia los servicios que prestan las empresas funerarias se han tenido que modificar dando así cumplimiento a los protocolos de bioseguridad. En la prestación de servicios funerarios participan e influyen otros actores como la Secretaría de Salud, centros de salud, EPS y las familias. El covid-19 ha dejado como resultado cerca de 12 millones de contagiados y más de medio millón de personas fallecidas en el mundo. Ante esta grave situación, estos servicios se constituyen como una labor pública esencial.
El Diario habló con Natalia Pimienta Guarín, gerente de operaciones de La Ofrenda S.A., quien explicó el procedimiento que las personas deben tener en cuenta si algún familiar fallece a causa o no del virus. “Nosotros como funeraria somos muy conscientes del dolor y las dificultades que están pasando las familias que pierden su ser querido en estos tiempos de covid, no solo por la incertidumbre de tener la certeza de que si fue o no por covid”. 

Proceso a seguir 

“Es importante tener en cuenta que todas las funerarias estamos en el deber, la obligación de llevar a cabo la orientación del Ministerio de Protección con respecto al manejo de cuerpos con posible o confirmado fallecimiento por covid, lo cual indica que si fallece en la clínica o IPS hospital, son estas IPS las que debe entregarnos el cuerpo con un protocolo; en doble bolsa y la funeraria procede en un tiempo solo de 30 minutos para recoger este cuerpo y dirigirse con él directamente al cementerio, al destino final el cual ya la familia previamente ha indicado si desea que sea cremación o inhumación”, dijo la gerente.

Sin velación 

En estos casos lamentablemente no hay un proceso de velación, ni siquiera con restricciones porque se supone que la familia debe estar también en cuarentena por el posible covid que fue la razón del fallecimiento de su ser querido. “Nosotros como funeraria estamos dando todo el apoyo al duelo de estas familias porque es muy difícil la situación en las que se encuentran, después de 10-15 días que han dejado a su familiar en la clínica sin poderlo ver, después de fallecer sigue con este mismo proceso que no se puede ver, ni verificar, ya que esa verificación se debe hacer en la clínica en el momento en que fallece”, comentó Natalia. Agrega que cuando alguien fallece por covid-19 o con sospecha, la entrega a un familiar lo hacen bajo una distancia determinada desde donde les indican cuál es el cuerpo de su fallecido para que la familia tenga esa certeza, pues después de eso se hace la entrega del cuerpo totalmente sellado. Ninguna funeraria puede abrirlo y así tal cual como lo entregan desde la IPS, así deben proceder a llevarlo al cementerio. 

Reglamentación del servicio

Las empresas funerarias se rigen bajo la Resolución 385/2020 y la Guía de atención al covid-19. Cuando un cuerpo muere las entidades prestadoras de salud o la autoridad competente, emiten algo conocido como la epicrisis o en su defecto un certificado que confirma la causa de muerte. A esto se le deberá sumar, el certificado de defunción, la cédula de la persona fallecida y la autorización expresa de la familia (para casos de covid-19 y sospecha) para proceder a la cremación o destino final. “La orientación para el manejo de cuerpos fallecidos por covid o posiblemente covid están determinados por la OMS y por el Ministerio de Protección. Esto es un reglamento que todas las funerarias debemos seguir, así como los entes de salud. No es revocable y no se puede modificar en ninguno de sus pasos debido al riesgo que conlleva tanto para las familias como para los propios profesionales de la salud y profesionales de las funerarias”. 

Si la muerte es en casa

Si una persona fallece por este tiempo en casa, la familia debe comunicarse inmediatamente con su EPS para que esta a su vez comunique a Secretaría de Salud para que se encarguen del protocolo para la entrega del cuerpo totalmente sellado. Una vez esté esto, ya llaman a la funeraria para que estos hagan el debido traslado.

En el traslado de los cuerpos…

Por lo menos dos personas participan en el traslado o servicio; conductor de la carroza de traslados y tanatopractor, este último es la persona que se encarga de hacer la preservación del cuerpo, pero por temas de pandemia los fallecidos por covid no se pueden manipular. 
“Todas las funerarias tenemos un protocolo también de bioseguridad en donde muy claramente en esta misma orientación de manejo de cuerpos nos entregan cuáles son los elementos de protección que deben tener nuestros funcionarios y así lo estamos determinando”.

En medio del dolor

En medio del dolor y por las circunstancias, las familias muchas veces no tienen la claridad en el momento de la situación y del riesgo, por lo que se acercan hasta las salas de velación o hasta los parques cementerios y ahí es donde hay más contactos entre esas familias y con funcionarios y por ende el riesgo es mayor. 

Ayuda sicológica

“Todo es tan rápido y sin poder tener ese contacto que se necesita para hacer ese duelo y dar ese último adiós. Nosotros tenemos una red de sicólogos en donde hacemos este apoyo, lo hemos hecho siempre, pero más aún en estas circunstancias actuales. Nuestros sicólogos se contactan con las familias y hacen un acompañamiento a este proceso. También para las familias que son católicas ofrecemos una misa de cenizas posterior a la cuarentena que deben tener quienes perdieron a su familiar por covid, esta misa con las cenizas es virtual.