‘Gota a gota’, tema que emancipa pero no libera

Marcela Arboleda Arias – comunitaria@eldiario.com.co

La poca o inexistente documentación a la hora de hacer un préstamo con el denominado ‘gota a gota’, ha generado que trabajadores independientes (vendedores ambulantes) y microempresarios accedan a este tipo de créditos. Son cientos los casos, en donde algunas personas aseguran sentirse asfixiadas con la tasa de interés que puede llegar a un 20 % diario, no obstante, hay quienes logran prestar bajo dicha modalidad y sentirse cómodos.

Andrés, como llamaremos a esta persona para proteger su identidad, le contó a El Diario la manera en la que accede a este tipo de créditos y cómo no ha visto afectado su bolsillo. “Llevo cerca de cuatro años haciendo préstamos gota a gota, obviamente no es algo que haga de manera constante, pero cuando se presenta alguna emergencia económica es la manera más fácil y rápida de obtener dinero sin tanto papeleo. Al principio tuve mis dudas y miedos, investigaba y veía muchos comentarios que hablaban de lo mal que las había ido prestando plata de esta manera, pero me arriesgué porque aunque tenía un trabajo, con el mínimo no alcanzaba a pagarle unos medicamentos muy costosos a mi mamá que se había enfermado, y usted bien sabe, la pelea que uno debe tener para que le entreguen a uno eso. El monto que presté en ese entonces fue por $ 250.000, no voy a negar que termine pagando cerca de $ 800.000 pero tengo que aclarar que esto solo lo hago en casos de emergencia. Los pagos que hacía eran semanales y si mal no recuerdo esto fue así por seis meses”.

Préstamo rápido
Ahora bien, el desembolso inmediato es el ‘enganche’, para aquellas personas que en medio de una emergencia acceden a este tipo de préstamos, pues además no exigen codeudores, no importa si están reportados en Datacrédito, algunos solicitan cartas laborales o a veces ningún tipo de documentación.

Antonini de Jiménez, profesor de Negocios Internacionales de la Universidad Católica de Pereira explicó que el tema del ‘gota a gota’ es un problema que viene fundamentalmente de la incapacidad de las personas con limitantes económicas para acceder a los servicios del sistema financiero formal, y eso ocurre porque no tienen ninguna garantía como una casa, no tienen valores tangibles que puedan garantizar que devolverán el préstamo porque muchos viven de la informalidad, o porque su vivienda no tiene derecho de propiedad.

“En ese sentido, el sector formal no está en condiciones de otorgarle créditos, y es que los bancos se dedican a hacer negocios, venden dinero y lo hacen en forma de préstamos a personas que tienen la posibilidad de reponerlo y obviamente con intereses, entonces estas personas tienen que acceder al sistema informal de crédito conocido como gota gota”, manifestó el docente a El Diario.

Dato

Los préstamos gota a gota no resuelven una situación de pobreza, pues al ser los intereses tan altos y las cuotas de devolución tan rápidas, la persona no tiene tiempo de hacer rentable ese crédito ya que lo utiliza para paliar necesidades instantáneas

Los intereses

Lilian Andrea Ramírez, decana de Economía de la Universidad Piloto de Colombia, indicó que por lo general este crédito se paga en cuotas diarias pequeñas pero los intereses son altísimos, lo que conlleva a que si la persona se retrasa debe comenzar a pagar interés sobre interés haciendo que el valor de crédito crezca de manera abismal.

Por su parte, el docente de la universidad Católica de Pereira, explica que el tema de la usura tiene una respuesta económica, es decir, los intereses son altos porque el coste que asume el prestamista para dar el préstamo es muy alto, entonces como no sabe si esa persona que pide el préstamo es de fiar, tiene que asumir otros gastos para darse cuenta que es ‘buena paga’.

“Por ejemplo tiene que ir toda la semana a ver si le va a pagar, tiene que preguntar qué está haciendo con el préstamo, tiene que tener personas a su cargo para que vayan a cobrar, mientras que un banco tiene tu nómina y si no pagas, te lo descuentan; entonces en este caso la usura no siempre es porque alguien te quiera quitar todo el dinero (existen casos en los que sí), pero la lógica real que hay detrás de eso es que el coste para dar financiación es más alto que en el sistema de los bancos tradicionales”, dijo Antonini de Jiménez.

Así pues, los paga diarios al no tener un sistema de formalización que les permita identificar las características del prestatario, utilizan otros métodos que lastimosamente terminan en amenazas y extorsiones si no ven su pago a tiempo.
Ramírez indica que los intereses de este tipo de crédito pueden ascender desde el 15 % hasta el 40% mensual, si la persona no paga a tiempo las consecuencias pueden ser fatales, por lo general comienzan con amenazas verbales, intimidaciones y puede llegar al daño en propiedad privada y abusos físicos, entre otros.

Algunas soluciones

Uno de los grandes problemas de este tipo de préstamos, es que son utilizados para solventar gastos inmediatos, más no para invertir en algo que les genere rentabilidad, y es que cada día o semana tienen que estar devolviendo parte del monto.

Una de las soluciones que plantea el profesor de la Universidad Católica de Pereira, Antonini de Jiménez, para que un préstamo ‘gota a gota’, no sea tan frustrante, es que sean sinceros.

“Normalmente la violencia del gota a gota ocurre cuando la persona se empieza a esconder o inventa excusas, esto le genera al prestamista desconfianza, entonces llegan las amenazas, la extorsión, pero si llega un momento en que no puedes pagar y hablas con el prestamista, si eres sincero, muy posiblemente se puede llegar a un acuerdo”.

Ahora bien, una de las soluciones como política pública para acabar con el ‘gota a gota’, el docente plantea crear un sistema de microfinanciación, eso llevaría a quienes acceden a este tipo de créditos a hacer parte del sistema formal con intereses pequeños, con la condición de que la persona devuelva el dinero con los intereses a tiempo y así de a poco pueda ir ampliando su capacidad de endeudamiento.

Para Lilian Andrea Ramírez, decana de Economía de la Universidad Piloto de Colombia, el gota a gota es principalmente una estafa y considera que se debe construir es un modelo de educación financiera que incluya a toda la población del país y políticas que facilite el acceso a créditos para todos los ciudadanos. Ese trabajo debería liderarse desde la política de responsabilidad social que desarrollan este tipo de entidades.