Fecode mantiene su oposición frente al modelo de educación por alternancia

El magisterio realizó jornada de protesta para exigir la derogatoria de la directiva que adoptó el modelo de la alternancia para las instituciones educativas con clases presenciales a partir del 1 de agosto.

Desobediencia civil, este es el llamado de Fecode y el magisterio colombiano ante la Directiva No. 11 del Gobierno Nacional que adoptó el modelo de la alternancia para las instituciones educativas con clases presenciales. Los educadores consideran que el regreso a las aulas es un atentado contra la vida, la salud y la integridad física de los niños, jóvenes, maestros y personal administrativo, ante el avance exponencial del contagio covid-19 y las muertes de colombianos.
Los educadores realizaron ayer una jornada de protesta donde dejaron clara su posición: no regresar a las instituciones educativas en este segundo semestre del año. “En un acto de resistencia consecuente para proteger la vida de los niños, jóvenes (8 millones), maestros (320.000), padres de familia, personal administrativo y así mitigar el riesgo a un posible contagio del covid-19 o muerte, de igual manera, para proteger a los directivos docentes que se prestan para abrir las instituciones educativas, que frente a la ley y posibles demandas, penales, civiles, administrativas y disciplinarias serían objeto de responsabilidades”, dice un aparte del comunicado enviado durante el día de ayer.

Otras peticiones 

Pero el pliego de peticiones también se extiende a las necesidades que consideran deben atenderse en plena emergencia, como es: La renta básica para 9 millones de desempleados, la matrícula cero, solución a la crisis educativa. “El magisterio colombiano y Fecode, vienen librando una batalla contra la política de la Ministra de Educación, María Victoria Angulo, que en tiempos de pandemia la embarga el espejismo del cumplimiento del calendario escolar en condiciones atípicas para el sector educativo. Improvisa la política del trabajo en casa para los maestros y el estudio en casa para los estudiantes, sin recursos económicos para el apoyo de la actividad académica (internet, tables, computadores, datos de celular, celulares, etc.), incluso sin el apoyo económico para los estudiantes y padres de familia. El sector educativo tiene un déficit presupuestal que asciende aproximadamente a $130 billones, en los recortes a las transferencias del Sistema General de Participaciones- SGP», Agrega Fecode que el Ministerio de Educación le miente a la comunidad educativa, pues no cuenta con los recursos económicos para atender la crisis sanitaria de las $930.000 Instituciones educativas en el país, solo dispone de $400.000 millones de pesos.