Colombia, por encima del promedio mundial en casos de depresión

Marcela Arboleda – comunitaria@eldiario.com.co

Esta enfermedad mental hace referencia a la presencia de un estado de ánimo decaído, en el cual la persona siente que tiene menos energía para continuar con sus actividades cotidianas, e incluso aquellas que pueden llegar a ser básicas como por ejemplo el autocuidado tales como bañarse o comer, y en ese sentido hay una disminución de la actividad de la persona.

Así mismo, el individuo siente pérdida de interés en actividades que antes le eran agradables, tiene dificultad para concentrarse y se puede sentirse cansado, incluso después de esfuerzos mínimos. Es habitual que el sueño se vea alterado en la medida que se presenta insomnio en las noches y/o somnolencia, sumado a una alteración en la alimentación (pérdida o aumento de apetito).

“Es importante mencionar que la persona suele tener pensamientos de desestimación sobre sí mismo, teniendo una evaluación negativa sobre sus acciones o juzgándose constantemente; pensamientos desalentadores sobre el mundo, tornándose pesimista, y desconfiado de los demás; de igual forma tiene pensamientos negativos sobre el futuro de manera que se tornan desesperanzados”, dijo Diana Pulido, docente del Programa de Psicología de la Universidad Piloto de Colombia.

Por su parte Martha Cecilia Gutiérrez Restrepo, jefe de Posgrados de Psicología en la Universidad CES, explica que quienes padecen esta enfermedad tienen un sentimiento de inutilidad o culpabilidad excesiva, disminución de la disposición para pensar o concentrarse, pérdida de la capacidad para tomar decisiones y en algunos casos puede estar acompañado por pensamientos de muerte recurrente o ideas suicidas.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud (OMS / OPS, 2017), la depresión es la principal causa de problemas de salud y discapacidad en todo el mundo, siendo más de 3000 personas diagnosticadas con este trastorno. En Colombia, de acuerdo a la Encuesta Nacional de Salud Mental (2015) la prevalencia del trastorno depresivo en mujeres fue del 6,4 % y en hombres del 4,4 %

Los casos son diferentes

La depresión no se presenta igual en todas las personas, de manera que algunos de los síntomas pueden evidenciarse en menor o mayor medida, e incluso se puede presentar lo que algunos han denominado “depresión sonriente”, la cual hace referencia a una persona que se encuentra deprimida (pensamientos negativos de culpa, juicio, desesperanza, pesimismo, entre otros), pero no muestra un cambio comportamental claro, por lo cual las personas a su alrededor no lo identifican.
“La depresión se presenta por episodios, que generalmente son únicos y duran poco tiempo, como por ejemplo cuando hay una pérdida, pero hay personas que tienen ciclos de depresión repetitivos que se presentan de forma recurrente”, manifestó Pulido.

Ahora bien, con respecto a los síntomas hay que diferenciar la depresión con la sensación de tristeza, por tanto hay que identificar si la persona no ha pasado por una pérdida importante reciente (muerte de un familiar, pérdida del trabajo o la finalidad de una relación de pareja), pues estar triste por esto no se puede definir como depresión.

“La entrada de la depresión muchas veces está ligada a la sumatoria de pequeños eventos, pequeñas pérdidas, por tanto es importante evidenciar los tiempos en los que la persona ha presentado los síntomas, pues el individuo se encuentra en un proceso de duelo, sin embargo hay que estar pendientes de que esto no se convierta en una situación que dure semanas”, indicó Gutiérrez a El Diario.

Dato

Según Encuesta Nacional de Salud, el 4,5 % de los colombianos sufren en algún momento de su vida, de depresión

Las causas

La depresión está muy relacionada con altos índices de suicidio, sumado a que aumenta el riesgo de padecer enfermedades gástricas, cardiovasculares, diabetes, y otros trastornos como el consumo de sustancias psicoactivas.

“Las causas pueden ser muy variadas, y realmente no hay una relación unidireccional (no es como comer algo en mal estado y que cause de forma directa un malestar físico), en los trastornos mentales se habla de factores de riesgo, y en ese sentido existen muchos factores genéticos, biológicos, ambientales y psicológicos”, manifestó la docente de la Universidad Piloto de Colombia.

La depresión es causada por la combinación de los factores ya mencionados, por lo cual requiere de una evaluación detallada por profesionales de la salud. Es fundamental que las personas aprendan a diferenciar quiénes realmente pueden brindar un tratamiento efectivo como profesionales de la salud (psicólogos y psiquiatras) y no se dejen engañar de personas que al contar con habilidades de convencimiento pero ninguna formación, afirman que les pueden ayudar pero realmente pueden terminar haciendo daño (Coach).

Los tratamientos para la depresión dependerán de la particularidad de cada caso, pero de manera general para casos de depresión severa se requiere formula médica (solamente el psiquiatra puede formular medicamentos para depresión), y en cualquier caso de depresión se requiere tratamiento por parte de un psicólogo clínico.

Signos alarmantes

Martha Cecilia Gutiérrez Restrepo, jefe de posgrados de psicología en la Universidad CES, explica que para poder determinar la aparición de un trastorno de depresión mayor, cinco (o más) de los siguientes síntomas deben aparecer al mismo tiempo durante varias semanas:

– Debe apreciarse un estado de ánimo deprimido gran parte del día, en casi todos los días.

– Se aprecia una disminución del interés por las actividades que solían generar dicha emoción, durante casi todo el día, la mayor parte de los días.

– Se produce pérdida o aumento de peso.

– Alteraciones en los hábitos del sueño, como insomnio o hipersomnia, casi todos los días.

– Uno mismo y su entorno observan una mayor agitación o disminución psicomotora, casi todos los días.

– La persona se siente fatigada y/o con falta de energía, casi todos los días.

– Aparecen sentimientos de culpabilidad y de inutilidad excesivos.

– Dificultad para mantener la concentración o para tomar decisiones.

– Aparecen pensamientos relacionados a la muerte de forma recurrente, que pueden ser ideaciones suicidas sin un plan determinado por llevarlo a cabo, intentos de suicidio o meditaciones previas para llevar a cabo el suicidio.