Alegría por regresar, tristeza por la manera como se hizo

Una pareja de Dosquebradas que estaba en Canadá hace parte de los más de 5.200 colombianos que retornaron al país en vuelos humanitarios. Dicen que la ayuda del Gobierno en este proceso es poca.

Más de 5.200 colombianos han regresado al país en 49 vuelos humanitarios, connacionales que han quedado atrapados en el exterior y que han llegado principalmente de países como Estados Unidos, México, Indonesia, España, Alemania y Francia. Además la Cancillería y Migración Colombia esperan que en la próxima semana lo hagan al menos 900 personas más, que se suman a las 800 que desde el pasado domingo han retornado. Para muchas de estas personas se cumplió el pedido de ayuda que con urgencia hacían desde los primeros días de comenzar los aislamientos en el mundo debido a la pandemia del Covid-19, sin embargo, y a pesar de que desde un inicio el Gobierno Nacional dejó claro que los costos del regreso debían ser asumidos por los viajeros, muchos de estos creen que la ayuda brindada es poca y no va más allá de suministrar un documento para diligenciar la solicitud de regreso.

No es como lo cuentan

Germán Andrés, sicólogo pereirano y su compañera sentimental Ana Lucía, una economista caleña, estaban de vacaciones en Canadá cuando la emergencia por el Coronavirus se agudizó, allí, en territorio norteamericano la alegría por estar disfrutando como pareja en uno de los países más hermosos del mundo terminó y se convirtió en incertidumbre cuando el mortal virus cerró las fronteras y ellos se quedaron a miles de kilómetros de su hogar en Dosquebradas.
“Nosotros hicimos un viaje de retorno procedente de Toronto el día 28 de abril. En el vuelo de regreso estaban en total 298 personas, trayecto que duró unas 10 horas”, comentó a El Diario, Germán Andrés, con un tono de voz entre la tranquilidad de estar en el hogar, pero con el enojo de ver cómo todo lo que dicen los entes oficiales en los medios de comunicación sobre este tema deja dudas de cómo realmente son las cosas para aquellos colombianos que buscan apoyo de su Consulado o Embajada por estos días. Este pereirano dice que a pesar de expresar las limitaciones no les ayudaron económicamente y aún siguen con la duda de qué hacen con el dinero que el Gobierno Nacional asignó para esos procesos de ayuda para el retorno de los colombianos al país.

Les vendieron el tiquete más caro

Germán cuenta que cuando compraron los tiquetes antes de la emergencia estos tuvieron un valor de 1200 dólares ida y regreso (pareja), pero que para el viaje humanitario vieron cómo este valor se incrementó a pesar de que estarían de retorno en un vuelo de característica humanitaria. Vaya sorpresa se llevaron cuando al momento de preguntar el precio de los nuevos tiquetes para la fecha establecida por el Gobierno se dieron cuenta que estos valían 1000 dólares por persona, y esta vez un solo trayecto. Sumado a esto solo les vendían asientos de primera clase pero ya estando a bordo la ubicación se debía hacer en cualquier asiento del avión.

La odisea que los trajo a casa

La historia del regreso de esta pareja empezó cuando tras quedarse atrapados en Canadá como muchos otros colombianos, hicieron la solicitud para poder acceder a un grupo de repatriación, dicen ellos que fueron otras personas las que estuvieron gestionando el tema a través de Cancillería y ahí fue donde empezó la odisea. Lo primero que hicieron fue meterse a un grupo de WhatsApp para empezar la gestionar escribiendo al Consulado, desde donde les mandaron un correo electrónico diciéndoles que posiblemente harían el vuelo y que debían estar pendientes.

Precisamente llegó otra comunicación electrónica de Cancillería y Consulado explicando que debían colocar como título en el correo de solicitud, es decir, en el CO asunto la frase: sí puedo pagar. Ellos no sabían nada de las condiciones que el Gobierno habían determinado para poder regresar: “nos decían que nosotros debíamos hacernos cargos del desplazamiento al interior de Canadá, gracias a Dios estábamos en Toronto, pues hubo gente que viajó desde otros lugares a seis horas y tuvieron que pagar 600 dólares para poder llegar y abordar el dichoso vuelo mal llamado humanitario”. En ese mismo correo les aclaraban que el vuelo sería tipo chárter y que debían estar en condiciones de pagar los tiquetes de sus propios bolsillos y asumir los costos de su estadía en Bogotá durante 14 días que estarían en aislamiento, así como el traslado a las ciudades de origen, al destino final.

Les tocó acudir a la familia

Fue así como con impotencia, pero motivados por saber que volverían a montarse en un avión con rumbo a Colombia, contestaron los correos y empezaron a conseguir el dinero; “llamamos a mi suegra que nos ayudó con el tema de la tarjeta de crédito”. Germán Andrés no olvida que en el grupo de WhatsApp empezó la angustia de todos los que estaban varados en Canadá, pues muchos argumentaban situaciones personales difíciles que debían solucionar.

Dan las gracias pero…

“Nosotros damos las gracias, no queremos parecer personas desagradecidas por el hecho de que nos ofrecieron esa posibilidad de regresar a nuestro país, pero sí tenemos cosas que decir: el vuelo no fue barato, unos 1000 dólares canadienses que tuvimos que pagar en un plazo de 24 horas”. Tras contestar el correo de Cancillería con el encabezado: Sí puedo pagar, recibieron un código y otra comunicación con “absurdos e ilógicos pedidos, como por ejemplo el acta de compromiso donde no podíamos decir nada de esto que estamos contando por ser información confidencial. El correo lo enviaron a las 8:00 de la noche y teníamos plazo hasta las 12:00 a.m. para responder. Otra angustia pues todo estaba cerrado en esa ciudad y ellos nos pedían que debíamos imprimir, escanear y mandar esos documentos. Como pudimos con celular hicimos lo pedido y finalmente pudimos viajar”.

Ya estando en Bogotá

Cuando llegaron a Bogotá tomaron en alquiler una casa, el señor que se las alquiló también les ayudó a conseguir colchonetas para ellos y dos personas más que estarían allí durante los próximos 14 días, tiempo en que debían cumplir con la medida de aislamiento obligatorio, de lo contrario serían sancionados administrativa y penalmente por incumplimiento. Pasaron 15 días y hasta ese momento nadie les daba información del salvoconducto que debían tener para poder viajar por tierra hasta Dosquebradas. Nunca los visitaron los entes de salud de la capital y solo una vez los llamaron para conocer su estado. Llegaron hasta Dosquebradas por tierra gracias a un hermano de las personas con las que compartieron casa en Bogotá, quien fue hasta allí y de regreso a Medellín los dejó en el municipio industrial.

 

Siguientes vuelos

Los colombianos que arribarán en el transcurso de la próxima semana lo harán procedentes de:
25 de mayo: Cuba / Bolivia
26 de mayo:  Costa Rica / Salvador / Fort Lauderdale
28 de mayo: Nueva York
29 de mayo: Orlando
30 de mayo: España
31 de mayo: México
1 de junio: Perú
2 de junio: Argentina
3 de junio: Italia

 

El Gobierno recuerda que…

La Canciller Claudia Blum recordó que de acuerdo con el protocolo, este tipo de vuelos son operados por aerolíneas comerciales y que el costo del tiquete de traslado es asumido por cada uno de los viajeros, quienes previamente deben haberse inscrito en el Registro Consular. Por su parte, la Ministra de Transporte, Ángela María Orozco, señaló que a la operación de estos vuelos, que se vienen realizando de manera excepcional en Colombia, se les aplican estrictos protocolos y medidas de bioseguridad en todas las terminales aéreas. Migración Colombia resaltó que previo a su ingreso al país, el grupo de colombianos deberá diligenciar el formulario de ‘Control Preventivo Contra el Coronavirus’, a través de la página web de Migración Colombia, y una vez desembarquen en Colombia, serán valorados por las autoridades de salud en tres momentos previos, al proceso de control migratorio.


Repatriación de connacionales

Debe ser coordinada a través de la embajada o consulado colombiano del país de origen del vuelo y será la Cancillería la que informará a Migración Colombia y Aerocivil. Los ocupantes del vuelo deberán contar con todas las medidas de seguridad biológica como tapabocas, aislamiento social y lavado de manos. Para cuando lleguen a Colombia, deben ser valorados por la secretaría de salud, además tienen que cumplir con el periodo de aislamiento y las demás disposiciones del Minsalud. Las empresas aéreas y de transporte terrestre deben suministrar los elementos de protección personal tanto a pasajeros como trabajadores.


El Diario consultó con Migración Colombia el número de Risaraldenses que han llegado al país, pero este dato lo están manejando con reserva y solo hablan de una cifra en general sin especificar las regiones.

 

Hay grupos de WhatsApp con líderes de repatriación en Chile, Francia, Canadá, India, Italia, España, Estados Unidos, Perú y México.

Deja un comentario