La exsenadora oficializó su renuncia al partido después de más de una década de militancia. Aseguró que la falta de respuesta a su solicitud de escisión terminó cerrando la puerta a continuar dentro de la colectividad.
María Fernanda Cabal oficializó su salida del Centro Democrático, partido en el que desarrolló buena parte de su trayectoria política y desde el cual llegó al Senado. La decisión se produjo después de varios meses de distanciamiento con las directivas y de diferencias sobre el rumbo que tomó la colectividad.
En entrevista con Noticias Caracol, la exsenadora explicó que uno de los puntos determinantes fue la falta de respuesta a la solicitud de escisión que presentó el pasado 4 de agosto. Según Cabal, buscaba una salida institucional que le permitiera construir un proyecto político diferente sin convertir sus diferencias con el partido en una confrontación personal.
“Ya no tengo jefes”
Tras concretar su renuncia, Cabal aseguró que afronta esta nueva etapa con independencia y que podrá desarrollar su proyecto político sin estar sometida a una estructura partidista.
“Estoy inmensamente feliz de no tener jefes, de crear mi propio destino”, afirmó en declaraciones recogidas por Caracol Radio. La exsenadora también sostuvo que su decisión no representa una ruptura personal con quienes compartieron con ella durante años dentro de la colectividad.
La dirigente había planteado previamente que, ante la ausencia de una respuesta formal a su solicitud, entendía que ya no existía espacio para continuar dentro del partido. En una entrevista publicada a finales de septiembre había señalado que su intención era organizar un movimiento político propio y buscar presencia en diferentes regiones del país.
Diferencias por el rumbo del Centro Democrático
Cabal también ha expresado públicamente sus desacuerdos con la orientación que, según ella, ha tomado el Centro Democrático. La exsenadora considera que existen diferencias doctrinarias de fondo y ha cuestionado el acercamiento de la colectividad hacia posiciones más moderadas.
La controversia se hizo más visible durante el proceso interno para definir la candidatura presidencial del partido, en el que finalmente fue escogida Paloma Valencia. Cabal había manifestado reparos frente a ese proceso y posteriormente profundizó sus cuestionamientos sobre la identidad ideológica del partido.
A pesar de esas diferencias, Cabal ha reiterado que mantiene respeto por el expresidente Álvaro Uribe, fundador del Centro Democrático, y ha insistido en que su salida no debe interpretarse como una disputa personal con él.
¿Qué viene ahora para Cabal?
La renuncia abre la puerta para que Cabal avance en la construcción del proyecto político que ha venido anunciando durante los últimos meses. La exsenadora ha hablado de crear un movimiento propio y de organizarlo territorialmente, aunque todavía debe definirse cómo será su estructura y bajo qué figura jurídica buscará participar en política.
También ha reconocido que ha recibido propuestas de partidos pequeños para establecer alianzas que permitan contar con una plataforma jurídica y política. Por ahora, su salida del Centro Democrático pone fin a más de una década de pertenencia formal a la colectividad y deja abierta una nueva etapa de cara al escenario político nacional.


