Por Pilar Salcedo Jiménez
La reciente conversación del programa «Mejía pregunta» con el diputado y presidente departamental de La U, Juan Carlos Valencia Montoya, dejó una conclusión clara: «el partido todavía no tiene candidato oficial para la Alcaldía de Pereira».
La afirmación cobra especial importancia porque se produjo justamente cuando ya es oficial la renuncia de Cristian Toro, quien acaba de dejar la Secretaría de Desarrollo Económico y Competitividad de la Alcaldía de Pereira, cargo que ocupó desde el inicio de la administración de Mauricio Salazar.
Ante la pregunta sobre si Toro ya era el candidato de La U, Valencia fue categórico en señalar que todavía no existe inscripción, apertura formal ni mecanismo de selección. Según explicó, la colectividad espera abrir las inscripciones entre febrero y marzo y definir los avales posteriormente, mediante un proceso que involucraría al directorio departamental, los congresistas y la dirección nacional del partido.
Es decir, «el supuesto ungido todavía no existe». Y ahí precisamente comienza el verdadero pulso político.
En concepto de analistas políticos consultados por El Diario, la salida de Cristian Toro del gabinete municipal no puede leerse únicamente como un movimiento administrativo. Su nombre viene apareciendo desde hace meses en las conversaciones políticas sobre la sucesión de Mauricio Salazar.
Toro ha tenido una exposición importante desde la Secretaría de Desarrollo Económico, desde donde estuvo al frente de asuntos relacionados con empleo, emprendimiento, turismo, competitividad y reactivación económica. Durante la emergencia provocada por el terremoto también tuvo participación visible en los censos y estrategias dirigidas a comerciantes, empresarios y familias afectadas.
Distintas versiones políticas desde hace meses, ya lo han ubicado entre los nombres que se mueven alrededor de una próxima aspiración a la Alcaldía de Pereira. Dentro de La U aparecen, entre otros, además de Juan Carlos Valencia, Cristian Toro y otros dirigentes cercanos al actual gobierno municipal, entre ellos, el secretario de Gobierno, que ya renunció, Jorge Mario Trejos.
Incluso desde 2025 circulaban versiones sobre un eventual respaldo del alcalde Mauricio Salazar a Toro. Sin embargo, esas versiones fueron presentadas entonces como información atribuida a círculos políticos, no como una decisión oficial del mandatario o del partido.
Por su parte, el diputado y presidente de la Asamblea de Risaralda, Juan Carlos Valencia Montoya no está hablando de la Alcaldía como un observador externo. En marzo de este año manifestó que la Alcaldía de Pereira era su proyecto de corto plazo y que comenzaría a evaluar el escenario y a conversar con dirigentes y líderes.
Además, Valencia es actualmente presidente del Directorio Departamental de La U en Risaralda, según la estructura oficial del partido.
Por eso la discusión adquiere una dimensión particular:
uno de los aspirantes a la Alcaldía es, al mismo tiempo, quien hoy conduce políticamente el partido en el departamento que deberá tramitar el proceso de selección.
En entrevista con El Diario, Valencia dejó claro que el mecanismo todavía no está definido y habló de una eventual encuesta, consulta u otra fórmula que permita escoger al candidato.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que además de Valencia y Toro, hay otros precandidatos más a la Alcaldía de Pereira y de diversos perfiles.
La secretaria de Vivienda Carolina Bustamante, está en el sonajero, así como la secretaria privada, Marcela Motta, además del exconcejal Joan Manuel Ríos y a otros dirigentes que podrían entrar en la competencia.
Por eso la respuesta de Valencia resulta políticamente significativa.
Afirmó que el proceso no ha comenzado formalmente, una diferencia determinante, ahora lo que viene, es el pulso por el aval.
El candidato que consiga reunir las distintas fuerzas que confluyen alrededor de La U y del actual gobierno municipal.
Valencia, por su parte, tiene estructura partidista, experiencia electoral y una aspiración que él mismo ha reconocido públicamente.
“De manera que el pulso está servido”, afirman analistas políticos locales consultados por El Diario del Otún
Y hay una pregunta adicional que todavía no tiene respuesta: ¿qué hará la dirección nacional de La U frente a una competencia interna en la que aparecen figuras con intereses, estructuras y respaldos diferentes?
La decisión final no dependerá únicamente de quien tenga más ganas de ser candidato.
También entrarán en juego las alianzas, los congresistas, el directorio departamental, la dirección nacional y, eventualmente, el mecanismo de medición que se adopte.
Por ahora, Valencia tiene razón en una cosa: no hay candidato oficial.


