Preocupación por futuro del Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya

Con la decisión de Parques Nacionales Naturales de Colombia de dar por terminada la operación de los servicios ecoturísticos de la Asociación Comunitaria Yarumo Blanco, en el Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya, las reacciones y voces de preocupación por los alcances de esta determinación empiezan a conocerse. En un comunicado a la opinión pública, el consejo de Facultad de Ciencias Ambientales de la UTP expresó su preocupación, por la situación de las nuevas condiciones propuestas por la Unidad Administrativa de Parques Nacionales, que implican la terminación de la vinculación contractual para la operación turística que venía ejecutando la Asociación Comunitaria Yarumo Blanco en el Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya, localizado al oriente de de Pereira, en la cuenca del río Otún. Dice el comunicado: 

«Este cambio en las condiciones contractuales afecta el modelo de remuneración a Parques Nacionales, pasando entre otros asuntos, de un porcentaje sobre los excedentes (cuando se generan), a un porcentaje sobre los ingresos brutos. Situación administrativa que dista del contexto económico actual, en la medida en que desconoce las afectaciones por la crisis sanitaria derivada del Covid19, y los cambios en la dinámica de oferta y demanda turística de los últimos dos años». 

Dice el consejo además que su preocupación tiene que ver no solo con la sostenibilidad ambiental del territorio, también con el que esta decisión estaría agudizando las problemáticas que trata de resolver la actual política de turismo sostenible, en la que se plantea que uno de los principales problemas es el “bajo posicionamiento de Colombia como destino turístico sostenible”, a pesar de ser uno de los países con el potencial para posicionarse como destino de talla mundial, donde casi el 16% del territorio nacional corresponde a áreas protegidas, y en ellas cada vez es mayor el reconocimiento internacional al papel de las iniciativas de ecoturismo, turismo rural y comunitario que contribuyen a generar ingresos económicos a las comunidades locales. 

«Esta política reafirma la importancia del turismo comunitario, estrategia priorizada por la reciente Ley 2068 de 2020, por la cual se modifica la Ley General de Turismo, en su Artículo 17. Turismo Comunitario Rural. “El Gobierno Nacional, a través de Ministerio de Comercio, Industria y Turismo impulsará el turismo comunitario rural, mediante acciones que permitan fortalecer la participación de las comunidades organizadas, el acceso a incentivos, su oferta de servicios turísticos y su vinculación a la cadena de actores del ámbito económico, social, cultural ecológico del sector turismo”. 

Resalta el rol del turismo comunitario en la más reciente medición del índice de competitividad turística regional de Colombia – ICTRC (2020), que ubica a Pereira por tercer año consecutivo en el sexto lugar entre las ciudades capitales del país, siendo importante en su medición el aporte de los productos turísticos de naturaleza, entre las características ambientales del destino turístico». 

Añade la UTP y esta facultad que el Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya, es un Territorio Escuela para la formación de Administradores Ambientales, Tecnólogos en Gestión del Turismo Sostenible , y Administradores del Turismo Sostenible, que encuentran en esta área natural protegida, un destino que también es reconocido como uno de los cien más sostenibles en el mundo, gracias en muy buena medida por las gestiones de la Asociación Yarumo Blanco. «En ese sentido es necesario recordar que este reconocimiento inicia con el otorgado a la Asociación Comunitaria Yarumo Blanco en el año 2014, con el Premio Nacional de Turismo Sostenible, como primer puesto en la categoría 4: «Mejor en Acciones para las Comunidades Locales», como exaltación a su labor en torno al mejoramiento de las condiciones de vida de las comunidades que habita en el Corregimiento de La Florida. Dicho premio está en consonancia con la apuesta global de la Organización Mundial del Turismo, que en ese año proclamó el día “Mundial del Turismo y el Desarrollo Comunitario”, como propósito para contribuir a alcanzar los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) proclamados por la Organización de las Naciones Unidas». 

agregan que la labor conjunta desarrollada durante los últimos 10 años, entre Yarumo Blanco y Parques Nacionales, bajo un enfoque de ecoturismo con una alta responsabilidad social y ambiental, se materializa como referente para el mundo con el reconocimiento al Santuario de Fauna y Flora Otún Quimbaya, en el 2014 y 2016 como uno de los 100 destinos sostenibles en el mundo, por Green Destinations, y en el 2017 como uno de los 14 destinos turísticos más sustentables de Latinoamérica. «El turismo sostenible implica no sólo el ordenamiento y zonificación de áreas para el desarrollo de las actividades turísticas en un destino, también la adopción de criterios, políticas y acuerdos, que permitan de una manera incluyente, considerar aspectos tan sutiles para el desarrollo, como el bienestar de las comunidades locales. La operación turística en el SFF Otún Quimbaya no solo representa un ejemplo para el mundo sobre estas tipologías de turismo -donde se demanda, adquiere y espera una conciencia ambiental que implique menores impactos-; también representa la resiliencia de sus comunidades ante los modelos económicos que han querido convertir este destino en uno de turismo masivo y nocivo para los ecosistemas de alta montaña. Criterios como el de capacidad de carga, son parte de la planificación diaria de las actividades turísticas en destinos como este». 

El SFF Otún Quimbaya, brindó la oportunidad de caminar por senderos en busca de la Pava Caucana, o el Mono Aullador, de la mano de una asociación comunitaria como Yarumo Blanco, y sus guías e intérpretes de la biodiversidad del bosque andino del Paisaje Cultural Cafetero, generando una derrama económica en su comunidad local, a través de fondos que Yarumo Blanco destino a reinversión, solidaridad y educación para la distribución de los beneficios económicos de la operación turística. Uno de los impactos inmediatos de la decisión adoptada por la Unidad Administrativa de Parques Nacionales, es la pérdida de 25 empleos directos, y el sustento a más de veinte familias que habitan en la zona. En ese sentido consideramos que es necesario y urgente llegar a acuerdos para darle continuidad a la vinculación de las comunidades locales, como las que representa Yarumo Blanco, en la operación de áreas naturales protegidas, en tanto que estos se sustentan en la reciprocidad, la distribución equitativa y justa de los beneficios».

Manifiestan finalmente el apoyo en la generación de rutas que permitan priorizar la participación de las comunidades en la materialización del turismo sostenible, como apuesta para la competitividad local y la sustentabilidad regional, en una Colombia Biodiversa. «Por tanto, llamamos, especialmente, a la Gobernación de Risaralda, Municipio de Pereira, Cárder y Aguas y Aguas, a interponer sus buenos oficios para hacer posible una renegociación, por parte de Parques Nacionales, que favorezca las políticas del turismo de conservación en la cuenca del río Otún, y los intereses de la comunidad en cabeza de la Asociación Comunitaria Yarumo Blanco». 

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