25.4 C
Pereira
viernes, junio 24, 2022

Opiodes, limitantes para los consumidores de heroína

Es tendencia

- Advertisement -

Marcela Arboleda Arias – comunitaria@eldiario.com.co

En la convención de 1961 dichas sustancias fueron clasificadas en el régimen internacional de fiscalización de sustancias como prohibidas. Si bien la decisión la tomaron con la necesidad de garantizar dichas sustancias para fines médicos y científicos, la realidad es que el exceso de control ha causado que muchas personas no puedan obtener opioides cuando más lo necesitan, en este caso quienes consumen heroína.

“Recientemente lanzamos una investigación en un libro llamado Los caminos del dolor, acceso a tratamiento de cuidados paliativos y consumo de sustancias psicoactivas, en la investigación analizamos dos poblaciones, una tiene que ver con aquellas personas que están en su etapa final de vida y requieren de cuidados paliativos y por otro lado están quienes tienen consumos problemáticos de heroína y requieren tratamiento con metadona para combatir el síndrome de abstinencia”, explicó Lucía Ramírez Bolívar, investigadora del Centro de Estudios Derecho Justicia y Sociedad de Justicia.

Así pues, aunque estas dos poblaciones parecieran no tener nada en común, ambas tienen la necesidad de acceder a medicamentos opioides, los cuales tienen una eficiencia científica comprobada para manejar el síndrome de abstinencia en el caso de los usuarios de heroína y para manejar los dolores físicos en el caso de las personas con enfermedades terminales.

Dato

La investigación la realizaron en cinco ciudades del país: Cúcuta, Cali, Santander de Quilichao, Armenia y Pereira. Las ciudades fueron escogidas debido a su alto nivel de consumo de heroína y poca accesibilidad a los medicamentos opioides

Control del Estado
La obtención de medicamentos opioides es toda una encrucijada para quienes lo necesitan. Y es que debido al potencial adictivo que tienen, son controlados por el Estado, es decir que, la producción y la distribución es regulada debido a las obligaciones que tiene el estado colombiano con respecto a los tratados internacionales en materia de drogas.

Por otro lado, La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha catalogado a dichos medicamentos como esenciales, es decir, que son necesarios para garantizar el derecho a la salud de quienes lo necesitan y por lo tanto deben estar disponibles sin tanta tramitología.

“Esto pone al gobierno en un dilema, porque por una parte deben responder ante las obligaciones que tienen a nivel internacional en materia de drogas, pero al mismo tiempo deben garantizar el derecho a la salud de quienes necesitan los medicamentos”, precisó Ramírez.

Ahora bien, pese a dichas dificultades, hay un gran avance como en el caso de la morfina y la metadona, los cuales van a ser producidos por el Fondo Nacional de Estupefacientes, lo que hará que tanto el costo como los requisitos para la obtención de los medicamentos no sean tan altos para las cadenas de distribución (IPS).

Barreras comunes

Las barreras comunes entre quienes necesitan de los cuidados paliativos y quienes consumen heroína tiene que ver con los inconvenientes de orden administrativo, es decir, hay un gran proceso para que los medicamentos lleguen a las manos de las personas que lo necesitan.

La dificultad se centra en que el Fondo Nacional de Estupefacientes produce los fármacos y los fondos rotatorios de los departamentos se encargan de comprarlos, quienes a su vez lo venden a las IPS o farmacias que se encargan de su distribución. No obstante, para que una botica pueda ofrecer opioides debe contar con un regente de farmacia o un químico farmacéutico dentro de su equipo y muchas no cuentan con los recursos para ello.

Otra de las limitaciones tiene que ver con la relación directa entre la demanda de los medicamentos y la oferta, y es que los fondos rotatorios calculan anualmente, la cantidad de medicamentos a comprar y se basan en el presupuesto del año pasado y el número de ventas, pero esto no se relaciona necesariamente con el número de personas que necesitan los fármacos.

Otras de las barreras tiene que ver con la poca cantidad de profesionales formados en cuidados paliativos o en tratamientos de consumos problemáticos de sustancias psicoactivas, y es que hace poco, estos hacen parte del Plan Obligatorio de Salud (POS), por tanto las universidades no veían la necesidad de incluir en sus programas educativos el tema de cuidados paliativos (el cual no necesita una especialización, pues existe un mito de que solo los psiquiatras pueden hacer el requerimiento) . De igual forma, la Ley 1566 de 2012 garantiza la atención integral a personas que consumen sustancias psicoactivas.

Síndrome de abstinencia

En el libro Los caminos del dolor, acceso a tratamiento de cuidados paliativos y consumo de sustancias psicoactivas tiene varias anécdotas de personas que han luchado con el síndrome de abstinencia. El documento contiene:
“¿Cómo describirías el síndrome de abstinencia? – No, lo peor, lo peor, lo peor que uno pueda sentir, desaliento, se enferma uno, hambre, mejor dicho, ¿qué no le da a uno? entonces con la metadona puede uno ir bajando la dosis, cortar [la heroína], ya con una pastica que tome uno dura que dizque todo el día hasta el otro día, en cambio con esto no, usted por la mañana se inyecta y por la tarde ya está otra vez maluco”. Harold, Pereira, febrero de 2018.

La heroína es un opioide semisintético que surge de la transformación de la morfina, siendo entre dos y cinco veces más fuerte que esta. La morfina, a su vez, es un derivado del látex del opio extraído de la amapola.

Dato

Cerca del 90% de los municipios del país no cuentan con entidades habilitadas para el tratamiento del consumo problemático de sustancias psicoactivas

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -