Más de $ 10.000 millones se invertirán en atención de habitantes de calle

En la ciudad es común ver gente deambulando por las calles en busca de un trozo de comida, pidiendo monedas en un semáforo o a los peatones, muchos de ellos con adicciones graves a distintas sustancias alucinógenas como el basuco, la heroína o el pegante.

La crisis económica ocasionado por el Covid- 19, puede llegar a aumentar esta población, teniendo en cuenta que una de las consecuencias de la pandemia actual, es la pérdida acelerada de empleos que ya se viene sufriendo en los últimos meses.

Con este horizonte en mente, la Alcaldía de Pereira presentó un proyecto ante el Concejo municipal, el cual fue aprobado recientemente, para la destinación de un poco más de $ 10.120 millones para la atención de los programas de habitante de calle.

Uno de los proyectos emblemáticos del actual mandatario de los pereiranos, Carlos Maya López, es la granja agrícola para habitantes de calle, iniciativa que empezó a ejecutarse en los últimos meses y que ha permitido beneficiar a decenas de integrantes de esta población.

Aunque la granja es el proyecto bandera en esta materia, no es el único que se implementa para la atención de estas personas. En Pereira las acciones para esta población, se basan en la Política pública de habitante de calle adoptada en 2019 y que se compone de 4 líneas estratégicas: Atención Integral en Salud; Desarrollo Humano Integral; Responsabilidad Social Empresarial, Formación para el Trabajo y Generación de Ingresos y Convivencia Ciudadana.

Otra de las actividades destacadas en lo que tiene que ver con los habitantes de calle, es la búsqueda de familia extensa para poder generar reencuentros familiares que permitan brindar más posibilidades de dejar la adicción a las drogas y salir de las ‘manos’ de la calle.

Hay que recordar que por la presencia de la pandemia del Covoid-19, en Pereira se habilitaron algunos albergues para suministrarle un techo, alimentación y otros servicios para los habitantes de calle. A pesar de que solo funcionaron durante la cuarentena, la atención que se prestó a esta población, ya arrojó resultados positivos.

Precisamente uno de los casos exitosos es el de Dorancé Velásquez, quien llevaba 3 años en condición de calle y consumo de sustancias psicoactivas y quien ingresó al albergue dispuesto en el estadio y ahora hace parte de los beneficiarios de la granja agrícola de habitante de calle.

 

Pie de foto: En la granja los habitantes de calles desarrollan habilidades productivas, muchas de las cuales se ven reflejadas en manualidades que ellos elaboran.

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