Los fotógrafos de Pereira no dejan morir el quehacer profesional justificando calidad en las imágenes

Desde hace muchos años, las personas que llegaban a la ciudad de Pereira pasaban obligados por la Plaza de Bolívar, se evidenciaba la cantidad de fotógrafos que estaban a la espera de captar las mejores imágenes de los visitantes y familias que deseaban guardar un recuerdo de la Perla del Otún y no había nada más representativo que el Bolívar desnudo.

Aproximadamente 5 minutos debían esperar las personas para recibir la pequeña foto impresa la cual con un leve movimiento iba tomando forma y apareciendo la foto como si fuera magia. Aún muchas personas guardan en los baúles de los recuerdos, esas imágenes que años atrás dieron vida a una época llena de emociones.

Una imagen frecuente, las personas posando frente al lente de los celulares.

Hoy en día todo es diferente, las personas ya no reciben la foto con bordes blancos sino que deben esperar entre 8 y 10 minutos para que los fotógrafos las impriman en el local más cercano, buscando siempre calidad y rapidez. Ahora los ciudadanos pueden escoger hasta 4 tamaños a la hora de llevarla en físico.

A su vez, se puede notar el sin número de personas que optan por usar los celulares para tomar fotos y hacer selfies junto a la escultura emblemática de la capital de Risaralda. Esto a la vista de los fotógrafos que siempre llevan un bolso negro rectangular donde guardan sus cámaras, y cuidadosamente se acercan ofreciendo tomar las imágenes y entregarlas en el menor tiempo posible.

Todo cambió

“Me he visto muy afectado porque siempre he trabajado en la reportería gráfica a nivel social, tengo 44 años de experiencia en este campo. Hoy en día debido a la pandemia nadie hace reuniones ni lo buscan a uno para hacer trabajos de fotografía, ha sido muy difícil para todos nosotros”, manifestó Luis Enrique Álvarez Delgado, fotógrafo.

La disminución de flujo de personas en el centro de la ciudad, las restricciones en el turismo y el miedo que impregnó el Covid-19, puso en jaque la supervivencia de estos trabajadores que por años han visto pasar generaciones situados en un mismo lugar, esperando captar las mejores imágenes.

Sumado a la pandemia, la tecnología y la innovación dio paso a que cada persona tome sus propias fotos con los dispositivos móviles y las guarde en memorias y almacenamiento en la nube. Ahora se pueden ver a propios y turistas tomando fotos junto al Bolívar, las palomas y lo que caracteriza a la Plaza de Bolívar, considerada la sala de Pereira.

“Hoy en día la fotografía ha bajado mucho debido al cambio de las cámaras puesto que son digitales y los celulares que con la tecnología nos ha perjudicado, son pocas las personas que al día se acercan a contratar nuestros servicios”, indicó Aníbal Orozco, fotógrafo con 40 años de experiencia tomado fotos en la plaza.

Un gremio altamente afectado por la pandemia

A la disminución del trabajo se suma la falta de apoyo por parte del Gobierno, a este gremio que ha visto impactado sus ingresos de manera negativa.

“Eso del ingreso solidario dizque llegaban los mensajes, llamaba y lo embolataban a uno con la información y las indicaciones, no sé por qué se ponen a engañar a la gente, deberían ser más sinceros y no jugar con eso ni aprovecharse de la situación”, expresó don Enrique.

Por su parte, el particular fotógrafo Jairo Gutiérrez dueño de Jalisco (el caballo de palo que hoy en día ya no puede sacar), con 49 años de experiencia manifestó que, “hace un año nos dijeron que nos iban a llegar unos recursos, mercado y hasta médicos a la casa, de eso no conozco ni un tinto, me la rebusco vendiendo cositas”.

En la plaza se pueden evidenciar con frecuencia los dos panoramas, unos buscando los fotógrafos de antaño y por otro lado, la mayoría de las personas usando los dispositivos móviles haciendo el mejor esfuerzo por captar buenas fotos y en el momento preciso.

“Estas son unas fotos que podemos conservar en un álbum o situar en un portarretrato, para mí son muy diferentes las fotos que toman estos señores a las que se toman con celular, a su vez, es una forma de guardar buenos recuerdos y no perder la tradición de las fotos en la Plaza de Bolívar”, dijo Arnolfo Sánchez, ciudadano.

Vale la pena no dejar morir esta característica de la ciudad, tan importante para propios y visitantes quienes buscan guardar en sus recuerdos la foto con el representativo Bolívar desnudo de Pereira.

Crédito: Fotos Roberto Betancourth

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