Viajeros Entre Letras llevan lectura y felicidad a Caimalito

Con el propósito de empoderar y proteger a los niños, niñas y adolescentes, nació en Pereira la organización Viajeros Entre Letras, el cual hace intervención en el corregimiento Caimalito.

Pero este no es un grupo tradicional, porque no esta conformado por adultos, sino por niños, niñas y adolescentes que solo buscan ayudar a otros menores de edad en difíciles situaciones.

En entrevista con El Diario, Santiago Cardona Quintero, cofundador de Viajeros Entre Letras, aseguró que la realidad actual de los niños, niñas y adolescentes en el mundo es verdaderamente complicada, porque millones de ellos son asesinados y víctimas de desplazamiento forzado.

Este muchacho de 13 años de edad, afirma que los niños, niñas y adolescentes, además de ser el futuro, son el presente y por eso están transformando el mundo. Además señala que una de las premisas del grupo que cofundó es “Leemos no para evadir nuestras realidades, viajamos entre letras para crear mundos posibles”.

El grupo objetivo de Viajeros Entre Letras, son los menores de edad en Caimalito , porque allí habitan personas de diferentes etnias y en distintas condiciones (indígenas, afrodescendientes, desplazados, víctimas de la violencia, entre otras).

En dicha zona se hacen encuentros cada 15 días, en los que participan los integrantes de Viajeros Entre Letras y los voluntarios. “La idea es unir a los niños, niñas y adolescentes en situación de vulnerabilidad, en un espacio de paz, inclusión y diversidad”, acotó Cardona Quintero.

Daisy Flórez y Alejandra Gómez, ambas voluntarios de Viajeros Entre Letras, aseguraron que el trabajo con los niños y niñas de Caimalito, les ha dado mucha satisfacción, no solo por la alegría que estos menores de edad muestran, también porque este trabajo voluntario les ha permitido crecer personalmente.

Hay que tener en cuenta que en Colombia el 34 % de la población son menores de edad. Es el tercer país a nivel mundial donde más se asesinan niños, niñas y adolescentes. Además es el quinto país con mayor cantidad de menores de edad desplazados. Pereira es la segunda ciudad en Colombia con más explotación laboral infantil.