Consecuencias del coronavirus en Risaralda

Ante los llamados al aislamiento que han hecho las autoridades de salud, muchas personas han tomado acciones al respecto, lo que ha derivado en inconvenientes sociales.

Por ejemplo, la ciudadanía se ha volcado a los supermercados a comprar toda especie de víveres, especialmente papel higiénico, alcohol, jabón antibacterial, arroz, granos, entre otros.

Si bien esto ha elevado las ventas en dichos establecimientos, ha producido un desabastecimiento de elementos como tapabocas y los antes mencionados.
Carritos de mercado llenos, supermercados a reventar, hacen parte del panorama que se registra en los establecimientos de la región. En algunos de ellos se han tomado medidas como la venta controlada de productos.

Desde que se extremaron las medidas en los municipios del departamento, se ha presentado un descenso sensible en el transporte masivo (Megabús), al igual que de pasajeros en el aeropuerto Matecaña y la Terminal de Transportes de Pereira. En el caso de Megabús la reducción es del 30 %, en el aeródromo del 40 % y en la Terminal del 27 %.

Hospitales y clínicas
Varias medidas de carácter sanitario y asistencial viene adoptando los Hospitales públicos de Risaralda, esto con el fin de lograr disminuir los casos de contagio por el coronavirus en el departamento. Se busca acatar así de esta forma la alerta amarilla emitida por la Secretaría de Salud Departamental por la propagación del Covid-19 tanto en el país como en el mundo.

El Diario hizo un recorrido por algunas ESE de Pereira y Dosquebradas evidenciando que estás se encuentran en su mayoría con un flujo de pacientes menor al que normalmente se ve, incluso algunas salas de urgencias no tienen pacientes. Las filas más largas siguen siendo en los dispensarios farmacéuticos, usuarios pasan hasta un día entero esperando reclamar sus medicamentos.

Restricciones a los visitantes de pacientes hospitalizados, cambios en horarios en atención al público, manejo adecuado en el ingreso de usuarios que requieran alguna atención médica, entre otras son las medidas que adoptó la red pública de Risaralda, con el fin de evitar la masiva presencia de personas en los centros asistenciales y así mitigar cualquier riesgo de proliferación del Covid- 19.

Olga Lucía Zuluaga, directora ejecutiva de la Asociación de Hospitales de Risaralda indicó que “en primera instancia de va a restringir las visitas a los pacientes hospitalizados, así mismo la consulta ambulatoria será con restricción de los acompañantes, se podrá tener acompañante solo si lo requieren pacientes discapacitados, adultos mayores, niños y niñas” .

De igual forma explicó como se va a manejar el resto de servicios “los pacientes que no requieran una consulta urgente o prioritaria, como odontológica, consultas externas médicas y los programas ambulatorios, tendrá un restricción en los Hospitales de Risaralda. Además las citas ya asignadas serán reprogramadas, todo depende de como vaya evolucionando esta situación”.

Fuera de los protocolos que adopta la red púbica en Risaralda, Zuluaga pide evaluar la posibilidad de conformar pequeños grupos extra murales para la atención de los pacientes que tengan enfermedades crónicas o que requieran atención de prioridad, y que se hagan visitas domiciliarias si el caso lo amerita. Así mismo pidió tener protección en el caso que se tenga alguna gripa y evitar asistir con salas de urgencia o instituciones de salud, a menos que sea estrictamente necesario.

Reacciones (supermercados y plazas minoristas)

Víctor Jaime Morales
“La gente esta viniendo a comprar naranja, limón, jengibre aquí en la Central Minorista, hasta ahora se ha reducido algunas frutas y verduras, pero al otro día vuelven y traen”.

Maricela Alvarán
“La gente esta asustada y no quiere salir a las calles, y nosotros tenemos frutas y verduras frescas acá para que puedan llevar”.

Miguel Ángel Vásquez
“Ha sido difícil mercar, porque solo venden pocos artículos por persona, pero es una buena medida”.

Reacciones (hospitales y clínicas)

Óscar Bermúdez
“Me toco venir a reclamar medicamentos y en este dispensario hay muchísimas gente, más de 50 personas y la atención es muy lenta, son tantos los usuarios que dejan gente por fuera. Deberían mandar los medicamentos por domicilio, para prevenir algo peor”.

Miguel Rivera
“Tenía unos pendientes de medicamentos y apenas en las últimas horas me los entregaron, pero existe preocupación porque la atención es muy lenta y la gente sigue llegando durante todo el día, niños, adultos mayores, todos juntos en un lugar tan pequeño”.

Héctor Gaviria
“Aquí en el hospital Santa Mónica se nota menor flujo de gente, de igual forma nos están atendiendo, además tienen todos los protocolos de utilizar gel antibacterial, entre otros”.