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lunes, diciembre 5, 2022

Las EPS están en el ojo del huracán

Las EPS, creadas al amparo de la Ley 100, tienen tantos amigos como enemigos, los cuales han aflorado en momentos en que el país comienza a discutir un nuevo modelo de salud para los colombianos

 

Por Óscar Osorio Ospina

 

En la actualidad el saldo de la deuda de las entidades promotoras de salud EPS con la red de clínicas y hospitales que les prestan servicios a sus afiliados supera los $3 bi-llones y son constantes las quejas no solo por la dificultad en el acceso a la salud sino por la calidad de la atención que reciben los usuarios. Y a ello se suman los perma-nentes escándalos de corrupción y de malos manejo que han llevado al cierre de mu-chas EPS, de las cuales solo cinco presentan indicadores económicos adecuados.

En momentos en que el gobierno del Presidente Petro ha planteado una reforma a la salud que podría llevar a la desaparición de las EPS creadas por la Ley 100 de 1993 y a la implementación de un nuevo modelo, consultamos la opinión de Olga Lucía Zu-luaga Rodríguez, Presidenta Asociación de Hospitales de Colombia.

En el marco de la propuesta de reforma a la salud está sobre el tapete la polémica sobre la continuidad o no de las EPS. ¿Cuál es su opinión?

Con la reforma al sistema de salud, más allá de pensar que desaparezcan o no las EPS hay que pensar en cómo garantizar realmente el derecho a la salud. Y eso pasa por varios puntos: 1º Que no haya esa fragmentación que tiene el sistema y la cual empieza desde el tipo de carné que tiene cada persona. Todos los que viven Colombia, no solo los nacionales, tienen derecho al goce efectivo de la salud. En ese orden de ideas hay que eliminar el tema de la carnetización. 2º. Que se logre la conformación de redes integradas e integrales de servicios de salud, puesto que en últimas los prestadores son los que deben garantizar la conformación de esas redes para que el usuario tenga ac-ceso a la salud. Hoy en día gozamos de una cobertura superior al 99% en el sistema, pero hay serias barreras para el acceso. Como lo ha dicho el Superintendente de Salud, de 29 EPS solo cinco cumplen con indicadores financieros. Así que hay que revisar, por parte de esos órganos de vigilancia y control, la viabilidad de la permanencia de

las EPS.

¿Qué pasó con la salud en Colombia a partir de la Ley 100 de 1993?

Cuando las EPS nacieron con la Ley 100 se les entregaron cinco responsabilidades que eran indelegables: 1º, la afiliación del usuario y ahora se dice que no hay afiliación sino adscripción una IPS y existe la afiliación transaccional que les permite a los usua-rios ingresar a la página Web y trasladarse. 2º, el riesgo financiero que no se ha cum-plido toda vez que si las EPS no reciben los recursos suficientes no pagan a los pres-tadores o se dan casos de corrupción donde se han desviado recursos. Al punto que hoy, con las EPS recientemente liquidadas solo la deuda con la red pública es de $3 billones. 3º, el riesgo en salud, cada vez los costos por enfermedades de alto costo son mayores porque no se han hecho actividades en promoción y mantenimiento de la salud. 4º, la conformación de las redes que es una función de las entidades territoriales, tal como lo define la Ley estatutaria. 5º, la representación del usuario, la cual está más en cabeza de la Defensoría del Pueblo que intermedia, a través de las tutelas, para que se garantice ese derecho a la salud.

En este punto, ¿de qué tamaño es esa problemática?

El 85% del total de las tutelas que se presentan en el país tiene que ver con reclamo de medicamentos, procedimientos o tecnologías que están incluidas en la UPC (uni-dad de pago por capacitación).

¿Qué conclusiones le deja este panorama?

Eso lleva a pensar que realmente las EPS no hacen falta. De hecho, hoy a nivel mun-dial son muy pocos los países que tiene este tipo de entidades que en Colombia se convirtieron es unas intermediadoras de la parte financiera del sistema, en detrimento de los prestadores de servicios y, obviamente, del usuario.

Aquí sacamos pecho al decir que tenemos el mejor sistema de salud porque la cobertura es del 99%, pero ¿dónde quedan el acceso y la calidad del servicio?

El sistema de salud colombiano tiene muchas ventajas, en primer lugar, el tema de cobertura que por lo menos obedece al derecho que tengo que exigirle, muchas veces a través de tutelas y demás, pero el usuario al menos tiene opción de una muy alta cobertura, por encima incluso de países europeos, y prácticamente lo único que no está cubierto son temas estéticos o procedimientos no aprobados por Invima o que no estén vigente en Colombia. Tenemos una excelente cobertura, pero el tema grave, precisamente, es el del acceso a la salud y la inequidad que tiene el sistema.

¿En el caso de las EPS cómo se explica que se cree una entidad como Medimás con cero pasivos y se quiebre en solo cuatro años?

El nacimiento de Medimás fue solo un cambio de letrero, porque de una u otra manera se patrocinó la venta por parte del Ministerio de Salud prestándole $200.000 millones a Cafesalud para hacer luego la transformación a Medimás que fue comprada solo con la cédula de los dueños, quienes tenían que pagar unos recursos por la compra, de los

que solamente cancelaron las dos primeras cuotas. Eso se fue al Tribunal de Cundina-marca y siguieron trabajando con los millones de la UPC. Ellos nunca colocaron los recursos que debieron colocar y solo trabajaron pagando a sus propios prestadores y a sus propios accionistas, tal como evidenciaron investigaciones de la Contraloría.

¿Si no hay EPS que figura puede reemplazarlas?

En las redes integradas e integrales de salud como funcionan en España, en Chile o en Kaiser Permanente que es el mejor ejemplo de estas redes, existe una cabeza o una gobernanza donde están todos los servicios que requiere el usuario, desde promoción y mantenimiento de la salud hasta lo que tiene que ver con paliación o recuperación.

Es la forma o figura de organizarse: todos los prestadores que, en últimas, son los que garantizan la prestación del servicio, donde debe haber un articulador. Así como se va a crear el Consejo Nacional de Seguridad Social con decisiones vinculantes, en donde están presentes todos los actores del sistema, como los sindicados, la academia, los prestadores públicos y privados, las aseguradoras, las federaciones de departamentos y de municipios, la idea es que a nivel local pase exactamente lo mismo.

¿De cada peso que se destina para la salud, cuánto se queda en la intermediación?

El 10% en el régimen contributivo y el 8% en el régimen subsidiado.

¿Y cuánto se pierde en corrupción?

Ah, no… esos valores ojalá pudiéramos tenerlos. Yo creo que si solamente lográramos también eliminar el tema de la corrupción en la salud los recursos alcanzarían mucho más.

¿En este contexto, hoy por hoy como están los hospitales públicos?

En términos generales, los hospitales públicos tienen serias dificultades precisamente porque esas carteras son prácticamente impagables.

Estamos esperando con el go-bierno nacional y con esta reforma que se fondee el fondo de salvamento o de solida-ridad que existe hace mucho rato pero que no le han entrado recursos y como no le entran recursos no es viable pagar esas deudas que han dejado las EPS y generar ese saneamiento que se requiere para que de aquí en adelante, que es uno de los cambios que necesita el sistema, como es volver al hospital público no empresa social del es-tado y que el recurso humano sea de planta y financiado por el Estado.

De esos tres billones de deudas de las EPS con los hospitales ¿cuánto corresponde a los de Risaralda?

En este momento son $157.000 millones.

¿Y de ellos cuántos son recuperables?

No… casi ninguno.

DESTACADO

“En Colombia las EPS se convirtieron es unas intermediadoras de la parte financiera del sistema, en detrimento de los prestadores de servicios y, obviamente, del usuario”.

 

Olga Lucía Zuluaga Ramírez

Presidenta Asociación de Hospitales de Risaralda

Para estar informado

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