La unión provoca navidades felices


Liliana Cardona Marín

La necesidad de afecto y compañía se hace más evidente en los últimos años de la vida, porque la mayoría de personas con quienes se compartió la misma, no están por diversas razones. Encontrar miradas de expectación y entusiasmo tras la reja de la entrada al ver llegar uno y otro carro llenos de desconocidos relega el frío inclemente de la mañana a segundo lugar.

Ciudad Futuro es una fundación hogar para las personas que en su vejez no tienen la protección familliar requerida. Esta casa está ubicada en La Florida, vereda la bananera casa f 110, allí 72 abuelitos conviven con sus saberes, historias y achaques, mientras son atendidos por 24 funcionarios.

Desde hace 14 años, Audifarma entrega la Cajita del Amor, una iniciativa que busca llevarles alegría y compartir el espíritu navideño con las personas que más lo necesitan. La Caravana del Amor es la encargadas de llevar y entregar las Cajitas a cada destinatario y está conformada por colaboradores de esta Compañía, quienes llegan acompañados por personal de Atessa, Emdepsa y la Clínica San Rafael. 

Por parte de la Gerencia de Gestión Humana de Audifarma llegó Yany Andrea Henao y comentó: “Esta es una de las actividades de voluntariado de fin de año, es una tradición que tenemos en la empresa. La Cajita del Amor inició con niños de poblaciones vulnerables, con lo que se busca apadrinar para entregar regalos, para cultivar la bondad y devolver tantas cosas buenas que hemos recibido durante el año con las personas que más lo necesitan”.

La quietud del hogar en pocos minutos se convierte en una especie de recinto lleno de público que desde ventanas, balcones y a pocos metros de los visitantes observan con detenimiento cómo es intervenido su espacio por los voluntarios, que aparte de la compañía por un día les dejarán pintado el kiosko de las visitas, libre de musgo las escalas y les compartirán actividades de recreación, refrigerio y una serenata.

Natalia Díaz es coordinadora de Responsabilidad Social y empresarial de Atessa de Occidente: “Nuestra idea es llevar un poquito de alegría y de factor diferenciador a los abuelos de la ciudad, vinimos a hacer una recuperación y liberaciones de zona dura, con el trabajo del kiosko podrán volver a estar al lado de sus seres queridos, ya que por razones de la Pandemia solo los podían atender en la reja. Deseamos mejorarles un poquitico su calidad de vida”.

40 personas de estas empresas representan a todos los demás compañeros que si bien no pudieron aportar tiempo, entregaron dinero para la consecución de sillas de ruedas y vitaminas y materiales, lo que alcanzó no solo para los abuelos, sino para sus dos perritos, los cuales también tendrán casa nueva.

“El año pasado visitamos nueve hogares de la ciudad, la entrega fue de mercados por lo que era tiempo de Pandemia y el tema de alimentación estaba muy complicado. Hoy todas las entidades vamos a estar en todas las actividades”, explicó Angie Grajales asistente de Mejoramiento de Audifarma.

Edwin Leonardo López director de Ciudad Futuro: “Nos contactaron de Responsabilidad Social de Audifarma y nos hablaron de la voluntad de estas empresas, hicimos una reunión y planeamos con base en las necesidades que tenemos y concertamos las posibilidades. Todos los usuarios que tenemos son adultos mayores en situación de desprotección vinculados por la Secretaría de Desarrollo Social, algunos tienen familia, pero no cuentan con los recursos para su manutención”.

Hoy la actividad tiene receptores más jóvenes. Son 64 niños y jóvenes con problemas cognitivos de la Fundación Sinapsis. Y 35 niños de la Fundación Viajeros entre letras del barrio Villa Mery.