La lancha de la discordia


Liliana Cardona Marín

A La Virginia hoy por hoy le caben varios dichos, pueblo pequeño infierno grande es uno de ellos. Y es que aparte de las altas temperaturas, vivir el día a día cruzando las mismas calles del contradictor político o con quien se tuvo determinado inconveniente debe complicar la cotidianidad.

El otro dicho acomodado a la situación sería ‘entre bomberos sí nos pisamos las mangueras’, porque lo que allá hay es un problema entre dos bandos que salta a simple vista.

Los antecedentes

En 2018, asumió la comandancia del Cuerpo de Bomberos de La Virginia, el capitán Jairo Gallego, con su llegada se dieron varios cambios, el primero de ellos fue la revisión de la documentación que había presentado cada uno para celebrar el contrato por prestación de servicios con la Administración municipal.

“Un pajarito me dijo a mi llegada que revisara esos papeles, porque ahí había documentación falsa”, dice Gallego, y efectivamente así lo hizo topándose con que el ‘pajarito’ estaba en lo cierto y cuatro miembros del cuerpo de bomberos habían presentado de forma adulterada el diploma que los acreditaba como bachilleres.

Gallego también expresa que “eso es falsedad en documento público, porque esas instituciones son públicas y toda esa documentación se llevó a la Alcaldía que también es una entidad pública”.

El capitán afirma que otra arista de este problema es que su antecesor no presentó los soportes de contratos y movimientos en 2016, y por el cambio de comandante y las decisiones que ha tomado desde entonces es que se ha visto abocado a que lo llamen a control político desde el Concejo de La Virginia y a que la Contraloría haya pedido copia de los documentos que respaldan su accionar; de lo que afirma: “todo lo encontraron en regla, no estaría aquí de ser de otra manera y todo este proceso tiene copia en la Fiscalía, porque hasta amenazas he recibido, soy persona protegida por la Policía”.

Dos bandos y un solo uniforme 

En días pasados el diputado Durguez Espinosa, en su intervención ante la Asamblea departamental expuso: “En el cuerpo bomberil de ese municipio querido por todos están pasando cosas, allá el día no se parte y el tiempo no corre, desde hace tres años no suena la alarma a las 12:00 del día, ni por costumbre, ni por alarma. En este recinto debería estar el señor Contralor, porque acá contrario de lo que muchos piensan,  se viene a hacer control político ¿En dónde está la nave que era de los bomberos? me dicen que el comandante la vendió y si fue así ¿con permiso de quién lo hizo?”.

Esta intervención sentó las bases para que El Diario se trasladara al puerto risaraldense sobre el río Cauca, para constatar de primera mano qué era lo que pasaba con la lancha, la sirena, el automotor ubicado en la bocatoma y las líneas telefónicas de la estación de bomberos.

Del lado del diputado Espinosa, están el concejal Nelson Pulido, el capitán Raúl Gordillo y el informe de vulnerabilidad leído por el diputado y facilitado por el Cabo Jaime Villaneda. En el lado contrario se encuentran: el capitán Jairo Gallego, el cabo Héctor Zapata, los demás bomberos y los documentos que soportan las acciones realizadas por el comandante llegado en 2018.  

Después de hablar con el comandante Gallego, el equipo de El Diario se dio a la tarea de buscar al capitán Gordillo quien relató sobre lo que para él está mal con la administración de la Estación de salvamento.

“La trayectoria de los bomberos de La Virginia data desde hace más de 60 años, nació a raíz de un incendio que ocurrió el 16 de junio de 1955, allí los comerciantes vieron la necesidad de apoyar la formación de los bomberos, nuestra estación es propiedad de los ciudadanos, porque fue hecha por convites, el terreno es del municipio; la máquina 56 American LaFrance, una Ford, fue adquirida por $50 ”. 

En palabras de Gordillo, esa máquina estaba buena, pero al actual comandante no le funciona y por eso la llevó a la bocatoma de las Empresas Públicas, en ese lugar está siendo carcomida por las inclemencias del tiempo y uno que otro desvaliajdor. “El señor Jairo Gallego implantó una dictadura por encima del Consejo de oficiales de bomberos, desconoce su autoridad, él lo conformó aquí con gente que no cumple los requisitos, porque son suboficiales”.

La lancha en fibra de vidrio con motor fuera de borda fue vendida por Gallego a un particular, después de que la gobernadora encargada en aquel entonces, levantara el contrato por comodato entre la Gobernación de Risaralda y el Cuerpo de Bomberos de La Virginia, para hacer un contrato de cesión autorizado por la Asamblea en 2005. “A ese vehículo nunca se le hizo mantenimiento, repararlo salía oneroso, había que tramitar un permiso de navegabilidad ante la Inspección Fluvial del Lago Calima y sacar las licencias de navegación a dos bomberos por lo menos”.  

Gallego explica que de igual manera esa lancha no se puede entrar por las calles del pueblo al momento de estar inundados porque provoca gran oleaje y termina de inundar, cosa que Gordillo desmiente.

El Cuerpo Oficial de Bomberos se sostiene económicamente por ingresos propios que provienen de la recarga de extintores, los servicios por SOAT, cursos e inspecciones, y de otra parte por los recursos públicos por sobretasa y prestación de servicios de socorro a la comunidad, contrato que se firma con la Alcaldía y del cual se debe rendir informe de cumplimiento.

Efectivamente a los periodistas de esta casa editorial les dieron las 12:00 del mediodia en La Virginia y la sirena no sonó; también se dieron a la tarea de marcar a la línea 119 y sonaba que la línea no había sido activada, la línea fija 6063682090, donde una grabación informa que el número marcado no ha sido activado. Si alguien tiene una emergencia deberá marcar una línea celular.

Gallego con optimismo muestra cómo el parque automotor de la estación está al día, uno de los automóviles proviene de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo y Desastres, una máquina que entregó la Gobernación, una ambulancia del hospital y la máquina roja que es logro del trabajo de la comunidad. A esto se contrapone el informe de vulnerabilidad entregado por Espinosa y nombrado anteriormente: fuera de servicio móvil 2,3,4 mal estado de móvil 5 y estado regular de móvil 6.

En ese municipio otras dos instituciones tienen lancha, la Defensa Civil y la Policía Nacional, esta última no se encuentra en el Cauca, está a las afueras del Comando, esto pasa según Gallego, porque lo que se necesita allá son botes salvavidas.

Como afirman los jóvenes ‘qué calor’ ese problema allá. Amanecerá y se sabrá qué grupo tiene la razón.