21.5 C
Pereira
sábado, noviembre 26, 2022

La deuda de Megabús raya con ‘lo moral’

Liliana Cardona Marín

En la novela de García Márquez, El coronel no tiene quién le escriba, un anciano pasa los días esperando la carta con la noticia de su pensión hasta que la muerte lo sorprende, sin nunca recibir nada.

En la novela de los extrabajadores de la empresa Promasivo, también se han presentado algunas muertes por diferentes causas sin que los demandantes o sus familias tuvieran una solución a la vista.

El grupo que fue despedido demandó solidariamente a Megabús, ya que por la subsiguiente quiebra de Promasivo, a raíz de los malos manejos administrativos, nunca se les hizo un pago y la empresa simplemente desapareció en 2014 después de que los problemas empezaron en 2009.

Los antecedentes del problema

Los encargados de echar a andar, lo que para 2004 sería la solución a la movilidad en el Área Metropolitana de Pereira, fueron demasiado entusiastas con las cifras que para ese momento tenía el transporte público tradicional. Fue así como el Sistema Articulado de Transporte Megabús entró en funcionamiento en 2006.

Personas que conocen a profundidad el tema y que pidieron la reserva de su identidad comentaron que de haber respondido las acreencias laborales en el momento, el pago habría costado tres veces menos de lo que suma actualmente y que Megabús ha dejado pasar administración tras administración, porque de lo público nunca nadie es doliente.

¿Quiénes son los que demandan?

Entre los perjudicados hay hombres de todas las edades, quienes se desempeñaban como mecánicos, eléctricos y conductores de la empresa Promasivo, la cual era administrada por la Sociedad López Bedoya, de triste recordación en la ciudad por el manejo que le han dado a varias empresas.

Guillermo Londoño, uno de los demandantes, ya pasó de la esperanza en el proceso a la preocupación por la realidad. “Algunos excompañeros nunca volvieron a ser vinculados laboralmente a razón de la edad, entre todos hemos tenido que hacer esfuerzos para no dejar a las familias de los fallecidos desprotegidas totalmente. Otros trabajamos como independientes y como podemos también estamos pendientes de los otros compañeros, pero han sido duros momentos, sobre todo si se piensa en el tiempo de Pandemia”, explicó.

Megabús pidió reestructuración

En la Resolución número 9273 de la Superintendencia de Transporte fechada el 13 de octubre pasado, se acepta la solicitud de promoción del acuerdo de reestructuración por parte de la sociedad Megabús.

Esta sociedad por acciones está constituída entre entidades públicas como son las alcaldías de Dosquebradas, Pereira y La Virginia y está sujeta al régimen de una Empresa Industrial y Comercial del Estado. En agosto de este año la Asamblea General de esta sociedad optó por acogerse a la Ley 550 (que no es otra cosa que aceptar que se es insolvente) para acogerse a unos salvamentos que le permitan reunirse con los acreedores y llegar a acuerdos de pago.

Los acreedores y sus representantes se preguntan por qué más de un mes después de su expedición, esta decisión no se ha comunicado debidamente para que sea de público conocimiento, porque son ocho años de espera. Se buscó un pronunciamiento por parte de la gerencia de Megabús y solo se encontró silencio.

Si la novela del Deportivo Pereira todavía genera malestar en la sociedad, ni qué decir de esta en la que hay tantos acreedores que varios abogados llevan la representación por grupos, a algunas personas les han cancelado las acreencias a través de las pólizas de Liberty Seguros y la empresa SÍ99, pero eso caldea más los ánimos de los que quedan en lista de espera: “Desconocemos cómo se escoge a quiénes les pagan, no es justo y debería ser a todos por igual”. Los procesos son tantos que se encuentran en las cinco salas laborales del Circuito de Pereira.

¿El Megacable funciona de milagro?

Ante esta descripción queda la pregunta por la viabilidad económica del cable, de lo que no hay que ser un gurú de la economía para observar que las cinco rutas alimentadoras solo llevan dos o tres pasajeros y hay exceso de frecuencia. Este sistema también debe tener problemas de salud y no va tan ‘volao’, como se sugirió en la nota del primer año de funcionamiento. Lo malo es que la ciudadanía nunca conoce la verdad sino hasta que es demasiado tarde y desde el Concejo tampoco es que se haga la veeduría, como debe ser.

Dato

Si no hay dinero para solventar deudas ¿Qué va a pasar entonces con la intervención de las losas que se requiere en la carrera 8 con calle 26? Allí el problema de hundimiento del asfalto es grave y la solución requiere de gran inversión de recursos.


Se designó como Promotor del acuerdo de reestructuración, al doctor Luis Fernando López Roca.

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -