24.4 C
Pereira
lunes, septiembre 26, 2022

En la piel se cuentan historias

Por Liliana Cardona Marín.

Una desbandada de gorras, morrales, tenis y yines rotos se apoderó de Expofuturo. A las 11:30 de la mañana, al sitio no le cabía más juventud; al fondo se escuchaba fuerte y contagiosa la música de Daddy Monkey Music.

El artista pereirano hacía menos complicado el momento para los curiosos y temerosos que se acercaban por primera vez a una de las 10 camillas puestas para el Festival de tatuadores de Pereira es un parche.

Andrea se acerca con una amiga a ver cómo va a ser la cosa, Anderson Osorio, un tatuador con nueve años de experiencia, que esta vez estará como jurado del concurso, le explica: “mira estos van a ser tatuajes flash, osea que máximo se pueden tardar dos horas haciendo el que escojas y puede medir seis centímetros como mucho”.

Los jurados se fijarán en que la línea sea fina y no esté filtrada, porque si se hace una línea muy profunda en la piel, se ve un borde azul-verdoso. La saturación sólida será otro punto a calificar, en este caso la piel no puede quedar lastimada y el relleno debe estar bien hecho sin punto blancos; por último se valorará la creatividad por ser tatuajes tan pequeños, pero esta es un arma de doble filo para los concursantes, porque estos pueden tener más errores que los grandes. 

Andrea, que tiene un vestido de flores y tenis, se sienta en la camilla, le dice al tatuador que quiere hacérselo en la pantorrilla izquierda y mira a su amiga con nervios. Ella se plasmará un lettering gótico con el nombre de su mamá.

El concursante prepara el campo esteril, a un lado en una pequeña mesita se ve el alcohol, la benzaldina, que es un bactericida frente a las bacterias Gram positivas y extermina incluso los microorganismos Gram negativos con soluciones diluidas, la vaselina solo se usa para limpiar, porque al ser derivado del petróleo no es recomendable para la piel intervenida.

La piel es reflejo del alma, en ella se lleva la personalidad que hace único a cada ser humano; el mejor tatuaje sobre la piel de cada persona es el barrio donde creció, su lucha por la vida misma.

La camilla en la que está Andrea, está rodeada por otras nueve, en el espacio hay más de 20 profesionales del arte corporal que se confunden con los visitantes.

Son las 2:30 de la tarde, el parche es un hervidero, no solo por la energía de los jóvenes, sino por la temperatura de la ciudad. Las 10 camillas están llenas, los brazos y las piernas fueron los lienzos más intervenidos: hay medallones de tigres, perritos, está Guy Fawkes de V de Vendetta y hasta Hollow de los videojuegos quedaron plasmados.

El artista le explica a Andrea, los cuidados que debe tener: Se debe cuidar un mes, ojo con el sudor, no puede ingerir bebidas alcohólicas, porque el licor es perjudicial para la salud ja, ja, ja. todos sueltan la carcajada y debe tener cuidado con las comidas irritantes o grasosas. 

El más grande de todos los órganos del cuerpo es la piel, en ella está el color que ofrece identidad al ser humano ante su familia o grupo social, allí quedan registradas todas las vivencias del ser humano como los accidentes, los golpes que no amenazan la vida, aparecen las marcas de la maternidad y otras tantas señales de haber vivido que un tatuaje puede disimular o acabar de contar.

Vuelve Anderson a dar vuelta y comenta: “por medio de estos eventos uno no solo conoce gente sino que aprende de otros y enseña lo que uno sabe. Los tatuadores somos de los que pensamos ‘tenemos arte, lo podemos expandir’, si yo soy un artista y quiero que mi trabajo lo vea todo el mundo me toca salir, no me puedo llevar mis creaciones conmigo”.  

Anderson Osorio, jurado de los tatuadores de Pereira es un parche.El jurado empezó tatuando amigos, porque ellos le decían: “parce yo le doy la confianza, hágale aprenda en mí”.

Contrario a los de este festival, un tatuaje de grandes dimensiones es una espalda completa, ese es el lienzo preferido por todos los tatuadores, porque se puede crear una pieza grande, como una escena natural, personas y se presta para trabajar bien el detalle, porque en la espalda no hay límite de imaginación. El límite lo pone el bolsillo por lo general, si son grandes, cuesta entre 800 mil y un millón por sesión. Para una espalda se deben hacer unas cuatro sesiones, que son de cinco a seis horas cada una. Claro que depende de cada persona, se pueden ir hasta dos meses, porque cuando es tan grande el dolor aumenta más, ya que es más tiempo aguantando la aguja.

Jhoana y Víctor

Son dos niños jugando al matrimonio, llegaron desde Canceles, ella es su modelo natural y  tiene 12 tatuajes hechos por su esposo desde hace dos años y van por más. Para Jhoana el dolor es pasajero y sostenible.

En esta ocasión se hará una mujer indú en un diseño neotradicional, a Victor no le interesan las reglas de la competencia, porque según él las pusieron a última hora. Esto saca el tatuaje de su esposa de la competencia porque mide 10 por 4 centímetros y se demorará cuatro horas en terminar, pero no van a cambiar de parecer porque ya venían con todo preparado. Si el tatuaje no fuera para su esposa, Víctor Reyes cobraría 500 mil pesos por ese trabajo.

Otros materiales indispensables para estas faenas son las lámparas, el cristaflex que cubre el trabajo culminado, las tintas que se consigue cada una entre 35 y 40 mil pesos, duran en promedio 15 días y obviamente las agujas que son una cantidad indescriptible; entre las más usadas están la 5RL para línea, la 7RM para sombras y la 9RL también para línea, que se consiguen en el centro de Pereira, sin mayor dificultad.

El tatuaje llegó a este lado del mundo por cuenta de los marineros explica Anderson: “Ellos en cada puerto se enamoraban de una chica y para recordarla se pintaban un ancla o un corazón flechado. También los turistas querían tener un recuerdo del lugar en el que habían estado. A medida que el tiempo pasaba, el tatuaje se expandía por el mundo a través de estos dos tipos de viajeros. 

Una versión muy popular indica que los marineros también se tatuaban la estrella náutica por si había un naufragio los reconocieran. Es posible rastrear los orígenes del tatuaje de esta estrella hasta hace más de un siglo.

Artículo anteriorEl Eje Cafetero, una región grande
Artículo siguienteEl MIRA que mira

Para estar informado

- Advertisement -
- Advertisement -

Te puede interesar

- Advertisement -