Prácticas abusivas sexuales cometidas por menores de edad

La situación se complica todavía más cuando quien realiza la práctica abusiva sexual, es un menor de 18 años de edad. Y es que en el departamento son pocos por no decir inexistentes los programas y el personal capacitado para atender a los niños, niñas y adolescentes que han efectuado estos actos.

Con el propósito de visibilizar esta problemática y brindar herramientas para la atención adecuada de los menores de edad que han incurrido en este flagelo, desde el Centro de Desarrollo y Consultoría Psicosocial Taller de Vida, la organización Family for Every Child, están realizando unos seminarios en Risaralda.

Para esto se invitaron expertos chilenos en la materia, integrantes de la ONG Paicabi, quienes llevan más de 20 años trabajando en este tema.

La primera intervención ya se efectuó en la Fundación Universitaria del Área Andina en Pereira, donde se realizó el seminario “Abordaje de prácticas abusivas sexuales de niños, niñas, adolescentes y jóvenes hacia pares”.

En las capacitaciones, seminarios y talleres que se realizarán en el departamento, participan funcionarios del ICBF de la región, así como orientadores de colegios, integrantes de las Personerías, entre otros.

Expertos

En entrevista con El Diario, Iván Zamora, director y uno de los fundadores de la ONG Paicabi, manifestó que “estamos haciendo un trabajo en América Latina, ya hemos llegado a 12 países, para visibilizar la grave situación de los niños, niñas y adolescentes (NNA) que han realizado prácticas abusivas sexuales contra otros NNA. Se estima a nivel mundial que el 30 % de quienes cometen agresiones sexuales contra NNA, es un menor de 18 años de edad”.

Este tipo de casos requieren de una atención diferente que cuando el hecho es cometido por un mayor de edad, ya que prácticamente el 100 % de los menores de edad que han realizado prácticas abusivas sexuales, han sido víctimas de abuso sexual o de otras clases de maltrato.

Salvador Arredondo, psicólogo de profesión e integrante Paicabi, señaló que “es importante realizar una intervención temprana en este tema, ya que nos hemos encontrado que el 30 % de los NNA que cometen un abuso sexual, vivieron una experiencia vulneradora de su sexualidad y el otro 70 % vivió diferentes formas de maltrato. Por lo tanto la intervención oportuna es vital en estos casos, más si se tiene en cuenta que los menores de 18 años de edad están en desarrollo, tienen todavía plasticidad neuronal, hay oportunidad de incorporar nueva información y por eso es importante que estos programas se instalen en América Latina, ya que estos previenen futuros eventos de abuso sexual”.

Las cifras que se han obtenido en Chile, con la intervención de los NNA que han cometido prácticas abusivas sexuales, demuestran la efectividad los programas, ya que el solo el 12 % que han hecho parte de estos programas, han reincidido, es decir solo 12 NNA de cada 100 vuelven a cometer actos abusivos en su vida adulta, el 88 % logra ‘recuperarse’ por decirlo de algún modo.

“El modelo que ejecuta Paicabi no es punitivo, es un modelo que se basa en la protección del menor de 18 años de edad, porque sabemos que un niño, niña o adolescente bien cuidado, no va a realizar una práctica abusiva sexual. Son los que han sido víctimas de maltrato los que cometen hechos de esta naturaleza”, acotó Arredondo.

Entre familiares

Cuando la práctica de abuso sexual la realiza un menor de 18 años de edad, se presenta la misma tendencia que cuando el hecho lo comete un mayor de edad y es que en la mayoría de los casos el perpetrador es un familiar de la víctima.

Casos de hermanos (a) mayores, primos (a), tíos (a) que cometen prácticas abusivas sexuales, son frecuentes en Colombia.

A pesar de que esta sea la dinámica que más se ve en el país, también hay casos de abusos sexuales cometidos por compañeros de colegio, vecinos, entre otros.

“Sabemos que la región cafetera presenta alarmantes indicadores de abuso sexual, también de embarazos producto de abusos sexuales, por lo tanto también queremos hacer un aporte y prestar apoyo para activar y movilizar la conciencia social, entregar herramientas técnicas y llamar a las autoridades para que instalen políticas e inviertan recursos en estos temas”, aseguró Zamora.