Pánico colectivo: El miedo al Coronavirus

Marcela Arboleda Arias

Los estantes de varios almacenes de cadena han quedado vacíos debido a la compra excesiva de provisiones, los ciudadanos han entrado en un miedo colectivo por  el aumento de los casos de Coronavirus en nuestro país.

Para explicar qué es el pánico colectivo, Diana Obando Posada, directora de profesores e investigadora de la Facultad de Psicología de la Universidad de la Sabana, indica que primero existe el factor del miedo o la preocupación.

“El pánico debemos diferenciarlo de otras respuestas ante situaciones que generan preocupación, porque la gente sabe que hay un virus que es de fácil contagio y que además ha causado muertes, por tanto cercano a la preocupación puede haber algo de miedo,  miedo en el sentido de padecerlo y de poder contagiar a alguien más”, explicó Obando.

Por su parte, Cristóbal Muñoz Arroyave, psicólogo con doctorado en epidemiología  y docente investigador de la Facultad de Psicología de la Universidad CES, el tema del Coronavirus ha generado una alarma social. “Evidentemente estamos  frente a un evento que merece un cuidado y nos pone en una lógica de comportamiento totalmente distinto, no está mal que tengamos ciertos cuidados, porque es algo que hasta nos recomiendan, pero el miedo se dispara cuando nos llega tanta información y no la sabemos manejar, allí se evidencia la alarma social”, precisó.

Así pues, el temor es una respuesta adaptativa que es estimulada por lo que su entorno le ofrece, entonces las personas se tornan precavidas debido a lo que escuchan en los diferentes medios de comunicación, pero también asumen falsas noticias como verdades y es cuando el pánico aparece y se expande como si fuera el virus.

Cuando aparece el pánico

El pánico es una respuesta desproporcionada a una situación en particular, este surge cuando las personas sienten que no tienen las herramientas para  responder ante determinado hecho (en este caso a un enfermedad desconocida), ese pánico no permite como en el caso del miedo, tomar acciones preventivas,  sino que éstas son  exageradas.

“Vemos que hay persona que proceden a hacer compras excesivas de tapabocas, dejando a otras sin la posibilidad de acceder a este importante recurso, muchos han salido y desocupan todos los almacenes por miedo a que haya una limitación para la adquisición de productos básicos, hay personas que antes de que se decretara el no salir a las calles, renunciaron a su trabajo; algunos sacaron a sus hijos de los colegios sin prever las consecuencias,  entonces aquí la reacción es desproporcionada”, explicó la docente de la Universidad de La Sabana.

Aunque hay personas que generan pánico colectivo, hay otras que no tienen ningún tipo de reacción, es decir, se muestran despreocupadas, incluso no tienen temor de ser contagiadas. Esta clase de individuos pueden llegar a ser problemáticos porque si no les importa enfermarse, les da igual contagiar a los demás, y es de recordar que hay protocolos  generados por el Ministerio de Salud para la prevención y evitar la expansión del virus.

Bombardeo de información

Debido a la contingencia que ha generado el Coronavirus, son muchos los medios de comunicación los que diariamente están publicando cómo avanza el país frente al Covid-19. No obstante, algunos se extienden en este tipo de temas y se centran más en los nuevos casos de contagio que en los que se han superado. De igual forma, hay mucha desinformación que aumenta el caos.

“Muchos consumen toda clase de información sin importar si es verídica o no, esto genera esa reacción desproporcionada y se centran en aquellas noticias de corte negativo y no a aquellas que son de carácter preventivo, entonces están más atentos a las cifras de muertos y no a las situaciones que se han superado satisfactoriamente”, dijo Obando Posada.

Por otro lado hay que tener cuidado con el tema de la sobreinformación, y es que según el docente de la Universidad CES, hay demasiada carga informativa de diferentes medios de comunicación. “Es bueno conocer cómo está nuestro país respecto al tema, sin embargo, están transmitiendo demasiada información a ritmos acelerados, lo que genera esa sensación de angustia que termina disparando los hechos de pánico ante una posible catástrofe”, manifestó Muñoz.

La mente tiende a maximizar la información, por eso importante ser responsables a la hora de consumir información; una forma de mitigar ese temor por los recientes hechos, es consumir noticias en un solo momento del día, pues como se mencionó anteriormente, algunos medios de comunicación hablan del mismo tema todo el día.

Se rompen los lazos

Como cada vez aumentan las tensiones, se empieza a evidenciar dificultades en las relaciones interpersonales, es decir, se comienzan a ver cada vez más, asuntos de exclusión, discriminación y maltrato hacia el otro.

“No se nos puede olvidar que estamos ante seres humanos, y que todos tenemos necesidades básicas,  son muchas las personas las que viven del sustento en las calles, no todos tienen la posibilidad de resguardarse, ni de ir a su lugar de trabajo en carro particular, aquí nos falta empatía”, expresó Cristóbal Muñoz Arroyave, psicólogo con doctorado en epidemiología  y docente investigador de la Facultad de Psicología de la Universidad CES a El Diario.

Manifestaciones físicas y emocionales cuando hay pánico

Las personas que entran en pánico tienen diferentes formas de actuar. Algunos se quedan estáticos, no organizan sus ideas, simplemente se enfocan en el terror de la información y no encuentran ningún tipo de esperanza pese a que hay formas de mitigar o menguar el peligro, en este caso el del Coronavirus.

Otros, por el contrario, toman decisiones muy impulsivas, son  personas que pueden experimentar ideas fijas, es decir, que todo el tiempo están preocupados o estresados, tienen ideas rumiativas, por tanto cada vez que ven a alguien con tapabocas se alejan o no salen ni a sacar la basura por miedo a ser contagiados, y es que llevan el tema al extremo, al punto de dejar atrás las actividades que hacían parte de su diario vivir. De igual forma, hay personas que se aíslan completamente, incluso de su familia por el temor al contagio.

“Vemos a personas con tapabocas y guantes dentro de la misma casa, que dejan de lado el  contacto con sus hijos, es un aislamiento con una preocupación excesiva”, dijo Diana Obando Posada, directora de profesores e investigación de la Facultad de Psicología de la Universidad de la Sabana.

Con respecto a las manifestaciones de carácter fisiológico, cuando una persona entra en pánico presenta taquicardia, sudoración, dolores de cabeza y náuseas; de igual forma, presentan cuadros de ansiedad. Quienes tienen una personalidad de tipo ansioso poseen un mayor riesgo de pánico por su forma de pensar o de asimilar situaciones complicadas. 

Conductualmente, con el ánimo de controlar sus pensamientos, muchos comen en exceso o toman alcohol, incluso hay un consumo de información masiva, ya que necesitan seguir alimentando sus ansías de temor.

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