Navidad, tradición que ha ido evolucionando

El padre Behitman Alberto Céspedes De los Ríos, rector de la Universidad Católica de Pereira, indicó que la tradición navideña en el evangelio de Mateo y de Lucas retratan el misterio más grande que puede haber experimentado la humanidad: la encarnación del hijo de Dios.
“La Navidad, natividad o nacimiento, es precisamente la presencia de Dios en medio de nosotros, es la alegría que transforma a la humanidad porque tenemos la gran noticia de que no estamos solos”, manifestó Céspedes.

Así pues, dicho acontecimiento ha dado origen a diversas tradiciones en donde la iglesia católica ha sido partícipe, es decir, ha estado acorde a las diversas transformaciones que ha tenido la Navidad, la cual se empezó a celebrar en vivo (a través de la conformación del pesebre), gracias a Francisco de Asís, quién estando en Belén hizo que la celebración navideña se acercara lo más posible a la natividad de Jesús, por tanto montó un pesebre con animales y heno. Ahora bien, el pesebre representa la estampa de riqueza y humildad. Por un lado la riqueza de que Dios está con nosotros y la humildad por la manera en cómo nació.

Las novenas

Una de las transformaciones que ha tenido la Navidad tiene que ver con las novenas o posadas cómo se les conoce en algunos lugares, las cuáles sirven de preparación para la llegada del Niño Dios el 25 de diciembre.

“Con las novenas y gozos que se realizan por nueve días, estamos añorando este gran acontecimiento que para la iglesia católica inicia el 25 de diciembre con el nacimiento de Jesús y va hasta la segunda o tercera semana de enero con su bautismo”, explicó el rector de la Universidad Católica de Pereira.
En este momento estamos en tiempo de adviento (el cual inició el primero de diciembre), en dicho periodo se prepara todo para la llegada de la Navidad que básicamente empieza en la tarde del 24 de diciembre con las primeras vísperas para la celebración litúrgica el 25 de diciembre.

Mirada antropológica

La Navidad es una de las celebraciones más importantes que tiene la cultura occidental, la cual se convirtió en parte fundamental desde la figura de San Francisco de Asís con la conformación del pesebre y los denominados rituales de paso cuando finaliza el año.

“Con este tipo de rituales, nos proponemos que el próximo año será mejor, que los sueños que nos planteemos se realizarán, entonces las costumbres navideñas obedecen a esa intención religiosa llena de buenos deseos conocidas como las promesas eternas”, manifestó Mario Fernando Arenas, docente del Departamento de Humanidades en la materia Antropología General de la Universidad CES a El Diario.

Los agüeros

Previo a la llegada del año nuevo, se empiezan a evidenciar diversos agüeros, creencias populares que algunas personas realizan con el ánimo de que sus sueños y deseos se cumplan para el año que está por comenzar.

“El 31 de diciembre es el día propicio en donde se ven los agüeros y las supersticiones que buscan dar una actitud positiva a quienes lo hacen”, dijo Mario Fernando Arenas, docente del Departamento de Humanidades de la materia Antropología General de la Universidad CES. Entre los agüeros más representativos se encuentran:

  • Las lentejas en los bolsillos: Con este agüero se busca abundancia económica para el año que llega
  • Calzones amarillos: Muchos utilizan esta prenda el 31 de diciembre como símbolo de energía
  • Vuelta a la manzana: Es común ver a medianoche a una o varias personas corriendo por la cuadra de su casa con una maleta, con esto esperan viajar más.
  • Sahumerio: Algunas personas pasan sahumerio por su casa para limpiarla de las malas energías y así iniciar el año con un ambiente ‘positivo’
  • Espigas: Las espigas sobre la mesa significa el deseo de que nunca falte la comida ni la abundancia en el hogar
  • Uvas: Muchos pereiranos se comen las 12 uvas a medianoche y con cada una de ellas piden buenos deseos.

La gastronomía en Navidad

  • Uno de los platos que más se comen en este época del año es la natilla y el buñuelo, plato que según Luis Eugenio Giraldo Muñoz, instructor del Sena hace 33 años en el área de panadería, pastelería y barismo, es el mejor maridaje que existe.
  • “Nosotros somos consumidores de maíz, esa es la mayor tradición en todo el Eje Cafetero, además somos consumidores de dulces como cocadas, arequipes y brevas”, indicó Giraldo.
  • Aunque la natilla ‘original’, es la que tiene un proceso de preparación de ocho horas, en la actualidad existen alternativas de cocción de hasta de 10 minutos.
  • Para Julián David Buitrago, instructor investigador de la cocina tradicional colombiana, los risaraldenses al igual que gran parte del país, nos alimentamos de diversos platos tradicionales como las hojuelas, empanadas, envoltorios como el tamal, los envueltos de maíz o nalgas de ángel, chiquichoques, preparaciones de rellenos muy de las abuelas como el pollo relleno, la morcilla, el pescuezo de gallina, en fin todos esos platos que a través de su aroma y sabor evocan la infancia y sobre todo sirve de pretexto para compartir en familia.