Misión de amor y caridad con los pobres

Ángel Gómez Giraldo

Una forma de realizarse como persona es compartir lo que se tiene con los demás. Esta acción la hace en Pereira  con mucho amor la Misión Padre Celestial Obras de Misericordía, creada por Gloria López Aristizábal y a la cual se le han unido con desprendimiento espiritual y material ciudadanos pereiranos con sentido de caridad, instituciones oficiales y privadas, lo mismo  que comerciantes y   empresarios con responsabilidad social.

Esta obra es considerada una de las mayores expresiones cristianas que  son reflejo del catolicismo de la Perla del Otún, con la que son beneficiados los habitantes  en condición de calle quienes no poseen nada porque lo primero que perdieron fue la razón como consecuencia del consumo de sustancias psicoactivas.

Primera jornada

La filantrópica actividad se dio por primera vez en la ciudad  el año pasado en la plaza de Bolívar y tuvo como actividad principal la distribuición de 800 almuerzos a igual número de personas, que son consideradas habitantes en condición de calle.

Esa vez el evento tuvo el espíritu amoroso de los primeros cristianos.

No solo se les proporcionó alimento de buena calidad sino que se les reconfortó espiritualmente con mensajes y reflexiones para buscar una salida a sus problemas, siendo el principal la falta de voluntad para cambiar de vida.

Se contó con la presencia del exministro pereirano Luis Carlos Villegas, ayudando a aquellas personas abandonadas que permanecen día y noche a su suerte en la calle.

Se sumaron también personajes cívicos de la ciudad,  funcionarios de entidades públicas y privadas como del comercio y de la empresa privada.

En la carlota

El 19 del pasado mes de enero la entidad de caridad  tuvo lugar en la sede de la institución educativa Carlota Sánchez cuyos patios fueron el comedor para cerca de mil habitantes de calle.

Desde la mañana  fueron recibidos con expresiones de bienvenida y aceptados por los organizadores de la jornada. Y vaya que fue una verdadera jornada de caridad pues no solo se les dio de comer sino de beber. Y como  otra de las obras de caridad es vestir  al desnudo  se les procuró el aseo personal y se les vistió logrando una buena presentación para evitar el rechazo de los demás.

Sostienen quienes presenciaron esta actividad, que fue un “cambio extremo” para los hombres y mujeres quienes tan solo tienen la calle para sobrevivir y las manos para pedir.

Mucho amor

Jamás estos personajes habían recibido tanto amor y objeto  de desmedidas atenciones. “Es que el fin de estas actividades es hacer una sociedad mejor,” se dijo.

Así que no fue un día triste para los que están acostumbrados a pasarlos pidiendo una moneda o un pan en la calle, sino de sonrisas, las que se dibujaron en el rostro de estas personas.

Un total de 5 fundaciones que luchan por sacar del vicio a los habitantes  de  calle y convencerlos de un regreso a la vida normal se hicieron presentes.

La fundación Alcanzar un Sueño se sumó a la jornada y ofreció 12 cupos  para rehabilitación de aquellos que no han podido salir del consumo. Estos ya empezaron el tratamiento.

Por su parte Misión Padre Celestial Obras de Misericordia les ha dicho que no se trata de cambiar un solo día sino de abandonar para siempre su estado mental y condición de habitante de calle. Un cambio de vida que la gente de bien desea para ellos.

De acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Social del municipio la población en condición de calle en Pereira está por las 1500 personas. Gloria López Aristizábal es el motor de la Misión Padre Celestial Obras de Misericordia.