Migrar, tema que traspasa más que fronteras

Marcela Arboleda Arias – comunitaria@eldiario.com.co

La afluencia de venezolanos en el país es un tema que se viene evidenciando desde hace algunos años, esto debido a la crisis que atraviesa el vecino país. Risaralda es uno de los departamentos en donde hay cientos de venezolanos. Según los datos de la Oficina de Atención al Migrante, en nuestro departamento hay 2610 venezolanos (cifra por las personas que han ido a la oficina), pero el total de migrantes es de 2638, los cuales están ubicados mayoritariamente en los municipios de Pereira, Dosquebradas y Santa Rosa de Cabal.

“Con ocasión al Día Internacional del Migrante, resulta oportuno hacer claridad respecto a la situación en nuestra ciudad, donde se evidencia una afluencia importante de migrantes provenientes en particular de Venezuela que se encuentran en situación irregular, es decir, no tienen el Permiso Especial de Permanencia (PEP) teniendo dificultades para el acceso al trabajo”, dijo Sandra Lorena Cárdenas, personera de Pereira.

De igual forma, la funcionaria indicó que en los últimos días (noviembre – diciembre), se ha incrementado la cifra de esta población en la ciudad en donde se observa en las calles a familias completas mendigando con sus hijos de un mes de nacidos hasta los nueve años de edad.

Por su parte, Germán Bermúdez Villa, presidente de la Asociación de Migrantes y Retornados Colombo Venezolanos (Amcove), explicó que la situación de los migrantes venezolanos cada día es más compleja, aunque muchas personas tienen deseo de regresar a su país para celebrar la Navidad, creen que en los primeros 20 días de enero regresan quienes se fueron, además de la llegada masiva de otras personas.

Así mismo, Bermúdez se mostró preocupado por la situación de los venezolanos que viven en las calles. “Ni la administración municipal ni la departamental tuvieron un plan de contingencia para la llegada de venezolanos, seguimos viendo en las calles y hasta debajo de algunos puentes a mucha gente que no tiene en donde vivir. No hay ningún tipo de ayuda porque no hay una política pública de migración, esto se lo atribuyo a la falta de voluntad política”.

Migrar, un derecho

El artículo 13 de la Constitución Política precisa que este país sin importar la raza, etnia, religión, política y nacionalidad, todas las personas que se encuentren en este territorio gozan de los mismos derechos; además, el artículo 4 del Código de Infancia y Adolescencia dice que todos los derechos de los niños se aplican para nacionales y extranjeros.

“Si lo vemos desde la letra y desde la Constitución, las personas deberían tener un acceso a todos los derechos como migrantes, y es que tenemos que partir del hecho de que migrar es un derecho al que más de 5 millones de colombianos han accedido y se encuentran en diferentes partes del mundo”, dijo Ximena Norato Palomeque, directora agencia Pandi.

Ahora bien, según Norato, Colombia ha hecho muchos esfuerzos adaptando todo su sistema a un flujo migratorio que primero no esperaba, segundo fue en muy corto tiempo y tercero vino con unas condiciones de necesidad absoluta en donde las personas buscan acceder al sistema de salud, educación y trabajo. Debido a la situación, el país empezó a dar un Permiso Especial de Permanencia, pero con este no podían acceder al trabajo, no obstante, han venido aplicando modificaciones para que realmente la atención en salud no solo sea una urgencia, sino que sea preventiva, estrategia que le sale más económico al país, puesto que es mejor prevenir enfermedades que atender urgencias.

Refugiados

Los venezolanos que vienen porque definitivamente su vida corre peligro, su salud o porque sus condiciones en derechos humanos no les permite permanecer en su país, deberían tener el estatus de refugiado.

“Bajo dicha denominación, la persona goza de un estatus diferente, pero mientras le definen su situación como refugiado no tienen permiso para trabajar, entonces estos vacíos legales los pone en problemas porque lo ideal es que puedan acceder a derechos y no solamente como migrante temporal, y es que se pueden demorar hasta dos años para que les den el estatuto de refugiado y durante esos dos años no pueden desarrollarse laboralmente”, precisó Norato.

Finalmente, Colombia tiene que avanzar para que cada migrante que tenga vocación de permanencia tenga un permiso para trabajar en cualquier oficio, por tanto es necesario que cuenten con ese permiso de trabajo para que su derecho al empleo lo hagan en condiciones dignas y no sean explotados laboralmente.

Los pereiranos son emigrantes

La Defensora del Pueblo en Risaralda, Elsa Gladys Cifuentes Aranzazu, indicó que Risaralda y Pereira tienen una particularidad y es la de ser, de acuerdo con la proporción poblacional, la región en el mundo que más habitantes ha expulsado. “Esto significa que los retornos son también muy altos y que no solamente tengamos el beneficio de las remesas que tanto impactan la economía, sino también que tengamos que lidiar con otras consecuencias que marcan la construcción de nuestra sociedad”.

Una de estas consecuencias es un fenómeno comprobado por los investigadores sociales que dan cuenta de que muchos niños, niñas y adolescentes risaraldenses son huérfanos de padres vivos, es decir, crecen con la ausencia de sus padres, criados por cuidadores, y solo recibiendo la ayuda económica que sus padres les envían desde el país que los acoge. Esto conlleva a que las familias se dispersen, a que sea cada vez más difícil, para estos grupos tener entornos protectores y construir proyectos de vida integrados.

Regalos de Navidad

La Asociación de Migrantes y Retornados Colombo Venezolanos (Amcove), se encuentra en la búsqueda de personas de buen corazón que quieran aportar algún regalo para niños de cero a 12 años de edad, ya que el sábado 21 de diciembre celebrarán la Navidad para más de 800 niños migrantes venezolanos.
Los interesados en ayudar se pueden comunicar al 3128946954.