Matador y el díficil oficio de hacer periodismo en Colombia

“Los periodistas continúan siendo carne de cañón de las organizaciones ilegales, de los corruptos, que buscan a través de las balas silenciar las investigaciones periodísticas que tanto han aportado a la democracia de nuestro país y a las autoridades para iniciar investigaciones y destapar ollas podridas de la corrupción”, dijo Gloria Vallejo, presidenta del Círculo de Periodistas de Bogotá, al entregar los galardones a los ganadores de los Premios CPB 2020, un premio de periodistas para periodistas.

Las categorías galardonadas fueron prensa, radio, televisión, medios virtuales, tesis de pre grado, opinión, caricatura, fotografía, mejor trabajo de corresponsal, mejor trabajo de cámara y mejor libro escrito por un periodista.

Entre los ganadores, un pereirano: el caricaturista Julio César González Quiceno, más conocido con el seudónimo de Matador, quien concursó con la caricatura titulada “Se hizo escuchar” publicada en el diario El Tiempo. En ella se aparece a la paloma símbolo de la paz participando en los “cacerolazos” que hicieron parte del reciente paro nacional, protegida con una cacerola y armada con otra cacerola para hacerse oir.

El jurado que tuvo a cargo la delicada y exigente misión de decidir los tres finalistas en cada una de las once modalidades, y el ganador, estuvo integrado por los reconocidos periodistas Juan Gossaín, Juan Esteban Constaín, Fernando Cano, Germán Rey, María Lucía Fernández, Fernando Quijano, Marisol Cano y Sandra Borda.

Acerca del trabajo de Matador, que le valió tan significativo reconocimiento, el jurado calificador entregó el siguiente concepto:

“No podría ser de otra manera: el estallido de inconformidad que hemos vivido en los últimos meses, es objeto de contundentes trabajos periodísticos y la caricatura, un medio de expresión por excelencia para la crítica descarnada, ha puesto sus mejores trazos frente a la protesta social. El trabajo ganador, sin lugar a duda, capta lo que hay en el trasfondo de las manifestaciones que nos hablan de cuánto queremos ser una sociedad más justa, incluyente, democrática, solidaria y menos desigual; y lo hace mostrando la cara más amable de un hecho contundente, la más creativa y la más crítica y, a su vez, la más esperanzadora”.

Con Matador, considerado hoy por hoy con sobradas razones como el mejor caricaturista del país, hablamos sobre este galardón… y un poco sobre la situación actual de Colombia bajo su mirada crítica. Y sobre la escogencia de la foto para ilustrar este artículo, su directriz fue clara y contundente: “Ponga cualquiera, cuando uno es bonito, es bonito”.

Matador: ¿cómo recibe el Premio Nacional de Periodismo CPB 2020?

Ante el elogio y ante el reconocimiento uno no tiene esa distancia que tiene hacia la crítica. Pero, de todas maneras, no deja de ser muy emocionante que el jurado calificador, que era un jurado de gente muy buena, lo destaque a uno por su trabajo. Eso es una berraquera. Es algo que hay que recibir con humildad, pero que lo alegra mucho a uno.

La caricatura ganadora hace alusión a un tema tan polémico como la paz, asi como tan atacado en estos tiempos…

Yo creo que la caricatura resume, o puede resumir, de manera fehaciente el hecho de que el gobierno de Iván Duque lo que ha hecho es tratar de matar la incipiente paz de una u otra manera. La ha atacado desde el campo legal como lo es la JEP, ha tratado de asfixiar el proceso de paz por las vías económicas reteniendo los recursos para la paz, atrasando los pagos y obligando a los guerrilleros que permanecen en las zonas especiales. Todo esto sumado al descontento social que han causado sus nefastas políticas económicas y sociales.

¿Resulta significativo que el símbolo de paz se haya hecho escuchar en el paro nacional?

En efecto se hizo escuchar en el paro nacional que refleja el inconformismo de la gente. Nunca en la historia reciente se había visto un movimiento social ciudadano tan grande defendiendo la paz y defendiendo sus derechos y protestando contra un gobierno que ha sido tan sordo como tan malo.

¿Y de paso, el “cacerolazo” se puso de moda en Colombia como mecanismo de protesta?

El cacerolazo, en su tiempo, estuvo de moda en Venezuela o en Chile en las protestas sociales. Es una forma pacífica de la cual se apropió el pueblo colombiano.

¿Ante esa actitud tan crítica y con sectores tan sectarios en la escena política, sigue temiendo por su vida?

Uno no sabe, uno trata de llevar las cosas con frescura, pero no hay que desconocer que en Colombia lo matan a uno por cualquier cosa. El periodismo y la caricatura siguen siendo una profesión evidentemente difícil en un ámbito tan convulsionado, con tantos actores armados y con tantos intereses que confluyen en un momento dado. Pero claro que a uno le da miedo que le peguen un tiro.

¿Y lo peor es que, posiblemente, ni siquiera reciba las condolencias oficiales?

Ni las condolencias de Zapateiro ni las de ese combo de militares retirados que son tan perversos, pero hay que seguir dando la lucha y, a veces, uno tiene que hacerse como el “guevón”.