El cáncer es curable y detectarlo a tiempo, cambia la historia…

Sara Plazas de 5 años y a Felipe Ruíz de 9 años, son dos pequeños quienes luego de dos años y medio de tratamiento oncológico, lograron culminarlo de manera exitosa una penosa etapa de sus vidas en las cuales les detectaron cáncer.

Y todo fue posible gracias al acompañamiento del equipo de la Unidad de Hemato-oncología de Salud Comfamiliar, el cual está conformado por dos jefes de enfermería, tres auxiliares, una secretaria clínica, la coordinadora del servicio y el médico Hemato-oncológo pediatra, que con amor, dedicación y compromiso atienden a diario estos pacientes que llegan con la esperanza de culminar con éxito sus tratamientos.

Sara

Sara Plazas, cuando apenas tenía dos años y medio de vida fue diagnosticada con leucemia, ella vivía su vida como una niña sana, no demostrada ningún síntoma de esta enfermedad, hasta que un día sus rodillas no le daban para saltar y su estado de ánimo era decaído, entonces su mamá Paula Milena Nieto, decidió llevarla a un médico particular, el cual le dijo que lo mejor era llevarla a una clínica por urgencias.

Llegó a una clínica ubicada en Armenia (Quindío), donde estuvo hospitalizada por un mes, pero allí no le podían hacer el tratamiento que ella en realidad necesitaba, de esta manera llegó a la Clínica Comfamiliar para que le realizaran los procedimientos necesarios y así brindarle una mejor calidad de vida y por ende su curación.

Fue así, como Sara y su mamá viajaban todos los miércoles para sus quimioterapias, al inicio fue un poco difícil la aceptación de esta enfermedad, pero gracias al acompañamiento de los psicólogos y los trabajadores sociales de Comfamiliar lograron que tanto Sara como su familia, encontraran una estabilidad emocional y física.

Lleva 15 años

La Unidad de Hemato-oncología Ambulatoria lleva funcionando alrededor de 15 años y actualmente cuenta con 18 niños en tratamiento oncológico ambulatorio. Es así como el Ministerio de Salud afirma que el cáncer es la segunda causa de muerte de niños entre los 5 y 15 años, diagnosticando al año cerca de 1400 casos nuevos.

Por esta razón, Comfamiliar Risaralda destacó tanto a Sara y como a Felipe por su fuerza, esmero, dedicación, fortaleza y demás virtudes que hicieron de ellos unos niños sanos y preparados para vivir nuevas experiencias en su vida.