Disminuyen las lluvias, pero prevalece el riesgo

La temporada de lluvias que azota a Pereira desde hace dos meses puso de manifiesto la vulnerabilidad que tiene la ciudad, ante situaciones como los deslizamientos.

Muertes, viviendas arrasadas o con daños estructurales graves y cientos de familias evacuadas, hacen parte del panorama que se ha vivido en la capital risaraldense durante los primeros seis meses del año.

A pesar de que las lluvias han disminuido en días recientes, todavía hay temor en varios sectores de la ciudad especialmente por la ocurrencia de deslizamientos.
Alexánder Galindo, director de la Dirección de Gestión del Riesgo (Diger) de Pereira, aseguró que “las lluvias provocan que los suelos se saturen y esto genera procesos de deslizamientos. Tenemos que estar pendientes, seguimos monitoreando los taludes de la ciudad, el llamado a la ciudadanía es que informen sobre cualquier tipo de situación de riesgo para que las autoridades podamos generar los procesos de evacuación pertinentes o dar tranquilidad a la ciudadanía si es del caso”.

Este año la temporada de lluvias ha sido más fuerte que la del año pasado en Pereira o por lo menos así puede evidenciarse con la cantidad de emergencias atendidas.

En el 2018 se atendieron 205 emergencias por parte de la Diger, según información socializada por este organismo ante el Concejo municipal. De estas 43 fueron por deslizamientos, mientras que en lo corrido de este año ya son más de 50 los deslizamientos que ha tenido que afrontar la ciudad.

Por supuesto hay zonas en el municipio que son más vulnerables ante este tipo de emergencias, entre ellas están Villa Santana, Caracol-La Curva, Combia, Matecaña, La Platanera y demás.

La temporada de lluvias también obliga a realizar un monitoreo constante de los niveles de los ríos en Pereira. Aunque en esta temporada hubo amenaza de inundaciones por el río Consota, tras el monitoreo realizado por las autoridades se determinó que no era necesario realizar un proceso de evacuación.

Viviendas
Según el registro de la Diger, en Pereira hay alrededor de 14.000 viviendas en zonas de riesgo, sin embargo, no todas están dentro de la misma categoría y por eso las acciones para mitigar son distintas.

“Cuando se habla de viviendas en riesgo, hay que tener en cuenta que hay dos categorías, una es riesgo no mitigable y mitigable. En la segunda tenemos alrededor de 10.000 y en la primera categoría habría alrededor de 4000. Las que más preocupación generan son las de riesgo no mitigable que la norma establece que solo se pueden hacer procesos de reubicación.

El Gobierno nacional es el que viene haciendo los procesos de reasentamiento de estas viviendas y con ello se tienen que hacer los procesos de reubicación, pero por el momento no se han ofrecido programas para generar esos procesos”, acotó Alexánder Galindo.

Es importante mencionar que el inventario de las viviendas en zonas de riesgo es muy cambiante y no porque muchas de las familias sean reubicadas, sino porque en la ciudad constantemente se instalan viviendas de invasión en zonas de alto riesgo. Muchas de las personas que habitan estas viviendas realizan esta acción con el propósito de buscar ser reubicados.

El Director de la Diger, señaló que “por características geotécnicas tenemos 4000 viviendas en riesgo, por características de inundación o avenidas torrenciales son alrededor de 4000. Hay otras condiciones específicas como llenos antrópicos y otras situaciones en las que hay alrededor de 3000 viviendas”.

POT

Uno de los componentes principales del Plan de Ordenamiento Territorial; el cual está suspendido temporalmente, tiene que ver con el riesgo. En este se definen cuáles son las zonas más vulnerables ante la ocurrencia de inundaciones, aguaceros torrenciales, deslizamientos en masa y otro tipo de riesgos.

Compartir