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jueves, junio 30, 2022

Dama pereirana que ha vivido para inspirar a las futuras generaciones

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Trabaja desde muy joven por propósitos y no por aplausos, ella vive para inspirar, es una dama polifacética y modesta, que al tratar de describir sus valores y su trabajo, servicio y ejercicio profesional desde los diferentes escenarios en los que ha estado, nos quedamos cortos de palabras. Ella con su amabilidad, calidez y liderazgo se ha destacado en diferentes cargos del sector público y privado de la región cafetera. María Teresa de la Cuesta a lo largo de su vida ha sido merecedora de un sin número de reconocimientos por su gestión, responsabilidad y alto sentido de pertenencia por su terruño, recientemente en la Universidad Tecnológica de Pereira le hicieron un homenaje especial donde le entregaron el Escudo Institucional en collar, máximo símbolo de esta entidad.

¿Cómo recibe este reconocimiento?
Es algo muy importante, no porque estuviera esperándolo, porque uno nunca espera, uno trata de realizar sus sueños y de abrirse un camino en la vida, muy pocas veces espero agradecimiento, pero para mí fue una verdadera sorpresa, porque yo salí de la Universidad en el año 1990, hace más de 32 años y fue muy gratificante que me hicieran este gran homenaje, lo agradecí inmensamente. Yo creo que Pereira, sus gentes, la universidad, el colegio y todo lo que me ha rodeado ha sido maravilloso y solo tengo agradecimientos. Tuve grandes obstáculos y dificultades, todos los superé y siempre conté con el apoyo, cariño y la amistad de muchas personas, en toda mi vida, en todas las instituciones en las que presté mis servicios.

¿De dónde sacó la capacidad de liderazgo?
En la vida es muy importante dejar una huella, decir pasé por la vida y viví, me dediqué a las disciplinas que me parecían importantes para el hombre, que pueden dulcificar las costumbres que proporcionan felicidad, como son la música, el arte, la filosofía, yo creo que el hombre que tiene en su interior la afición por todas esas disciplinas trascendentes nunca se sentirá solo y siempre estará feliz, entonces me propuse dejar mi huella, en mi época fue difícil porque la mujer estaba bastante relegada, destinada solo para el hogar y para las costuras, pero afortunadamente esta idea cambió y yo siempre era una feminista en el sentido que le dieran a la mujer la oportunidad de desempeñarse en otros ámbitos y ser alguien que cambiara la historia, ser una colaboradora del hombre y entre los dos mejorar la sociedad. Me dediqué a la educación, a pesar de que también fui víctima de la represión social de la mujer en esa época, pero en mi familia las mujeres estudiaron, mi abuela Debora Restrepo Trujillo, fue rectora de la Normal de Medellín a los 17 años y en mi familia hubo una trayectoria intelectual y personas que siempre le sirvieron a esta ciudad y a Colombia; también Consuelo de la Cuesta, prima hermana de mi padre, se dedicó a prestar sus servicios en el Gimnasio Pereira y yo también le dedico parte de mi vida a esta entidad educativa desde 1947.

¿Qué representa para usted el Gimnasio Pereira y la UTP?
Dos instituciones que son mis casas, porque toda la vida he estado vinculada a estos, me han tocado todos los avatares y problemas que ha tenido cada una de estas instituciones, pero hemos salido muy bien. Soy alumna fundadora del colegio Gimnasio Pereira, que es hoy un motivo de orgullo, para la ciudad y la comarca, es una entidad de educación integral, bilingue y yo decía que por sus obras los conoceréis y las posiciones que tienen algunas egresadas de este colegio son muy ejemplares. Actualmente soy la vicepresidenta del Consejo superior, en este entidad hemos tenido un excelente personal directivo. De otro lado yo quiero mucho a la UTP, cuando yo llegué a esta Universidad me propuse hacer algo importante por la cultura, porque se trataba de una universidad muy técnica y sobre todo cuando la gente de afuera se refería a Pereira nunca hablaba de una ciudad culta, sino de una ciudad con mucho comercio, eso me mortificaba y me propuse introducir en la UTP la cultura, y recordé a Jorge Roa Martínez (fundador de la UTP), que hablaba de la importancia de las artes, el fue profesor mío en el Gimnasio Pereira y gestionó la construcción del Instituto musical en esta entidad que hoy es un espacio muy importante. Después de una lucha incansable durante 25 años en la Universidad logré realizar mis sueños, de haber sido directora y docente del Instituto de Bellas Artes y decana y gestora de la creación de la Facultad de Bellas Artes y Humanidades, y cada vez que voy a un concierto me siento orgullosa de haber puesto un granito de arena para que esta fuera una realidad. Durante mi permanencia en la UTP, logramos mejorar los conocimientos artísticos de la juventud dentro de la Universidad, que habían quedado relegados a simples talleres y a profesores con remuneraciones más bajas que el resto de los docentes. Ser decana de la Facultad de Bellas Artes y Humanidades de la UTP consolidándola como facultad, dándole estatus social, con esto me refiero a darles a los profesores un seguro social, remuneraciones debidas en escalafón, un lugar en el Concejo Académico y un hermoso edificio con todas las normas exigidas por el Icfes para funcionamiento. Actualmente estoy en la Asociación de Jubilados de la UTP.
Las palabras de Diana Uribe resultan muy interesantes “visualizar a las mujeres es parte de la reconstrucción histórica”.

La frase

«Mi vida está marcada por el amor a mi terruño y a mis gentes, a la educación y a la cultura, a la naturaleza y a todo ser viviente, a mis ideales de libertad, al amor por el creador del universo, a mi familia, mi esposo e hijos y mis amigos. He luchado desde muy joven para realizar mis sueños”.

Otros cargos

Inició sus estudios primarios en el Liceo Decroly, Pereira (1944-1946); alumna fundadora del colegio Gimnasio Pereira (1947-1954), donde se graduó; miembro de la sociedad de exalumnas y del Consejo Superior desde 1967, hasta la fecha. Realizó también estudios de piano, con el profesor Emilio Parachini, Pereira (1956-1959) y en el Instituto de Bellas Artes de la Universidad Tecnológica de Pereira (1965-1978). Realizó cursos libres de artes plásticas y pianista de la academia de Ballet Silvia Osorio. Profesora de piano del Instituto de Bellas Artes (1966-1971); Concejal de Pereira, (1966-1972) ; representante de las ONGS ante la Corporación Regional Autónoma de Risaralda -Cárder por seis años. Directora del Instituto de Bellas Artes (1972-1980) y decana de la Facultad de Bellas Artes y Humanidades de la Universidad Tecnológica de Pereira (1980-1990). Secretaria de Educación departamental (1977-1978) en licencia de la UTP. Miembro de la Junta de Profamilia, de la Junta Directiva de Procultura y Pereira Cultural, de la Asociación protectora de animales y plantas, del Club de Jardinería de Pereira y Reina de los periodistas de Pereira, donde gestionó importantes obras sociales y auxilios económicos para este gremio. María Teresa de la Cuesta fue condecorada con las medallas “Honor al mérito, Gran oficial” y Honor al Mérito Gran Maestre” otorgadas por la Fundación Gimnasio Pereira 1997 y 2004 respectivamente. Así como recibió la mención Gran Ejecutiva del año, otorgada por la revista Inquietudes Femeninas en 1987 y está incluida en la lista de las 100 mujeres más importantes de la historia pereirana.

 

 

María Teresa en compañía de su esposo Édgar Salazar Montoya, (q.e.p.d) e hijos: Álvaro José, María Constanza y Gloria Beatriz.

 

Para estar informado

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