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jueves, diciembre 1, 2022

Cambios y retos para ser un territorio sostenible

La charla se realizó como parte del lanzamiento de la reunión de la Red Latinoamericana de Bosque Modelo 2020, que busca crear alianzas para el desarrollo sostenible en un territorio extenso con distintos usos y valores de tierra en donde el ecosistema forestal juega un papel importante.
Ahora bien, el Instituto de Investigaciones Biológicas Alexander von Humboldt ha venido trabajando en una propuesta de transiciones sociales y económicas hacia la sostenibilidad, en donde buscan demostrar que Colombia tiene un gran potencial y probablemente sea uno de los mejores territorios posicionados para hacer una transición rápida hacia el postextractivismo, es decir, el proceso de transición a un modelo basado en las condiciones orgánicas y vitales del territorio.

Dato

El 30 % del territorio colombiano está constituido por humedales

Las transiciones

Los seres humanos han intervenido el territorio no solo a través de los mecanismos de aprovechamiento de recursos, construcción de agroecosistemas, infraestructura, entre otros, sino que además han experimentado culturalmente hasta llegar a lo que se observa hoy en día.

“Podemos ser más o menos sostenibles dependiendo de algunos criterios, esto quiere decir, si somos capaces de continuar prestando servicios ecosistémicos a las generaciones futuras, independientemente de que sigamos interviniendo o no”, explicó Brigitte Baptiste, directora del Instituto de Investigaciones Biológicas Alexander von Humboldt.

Ahora bien, la construcción de sostenibilidad en los territorios transformados implica contar con tecnología, institucionalidad y organización.

Deforestación

En Colombia alrededor de 200.000 hectáreas al año son deforestadas; dicha situación no da un buen mensaje a la humanidad, especialmente porque dicha deforestación es producto de la especulación de tierras, lo que demuestra ingobernabilidad, y pese a los avances de los acuerdo de paz, los acuerdos de desarrollo rural integral, entre otros, aún no hay gobernabilidad en una buena porción del territorio.

Regiones como Nariño, Cauca, Bajo Atrato, Arauca, Catatumbo, Magdalena Medio y Montes de María, se encuentran en estado crítico con respecto al tema de la deforestación.

“Hay vertientes que están muy preocupadas porque consideran que no podemos seguir transformando los ecosistemas silvestres. No obstante, hay corrientes de pensamiento que dicen que la idea es resignificar y volver a rediseñar parte de lo silvestre que sustituimos”, agregó Baptiste.

Inestabilidades

Los procesos ecológicos de los cuales depende el territorio son producto de inestabilidades, es decir por gradientes, por fluir de la energía, de manera que aparte de los espacios que han determinado no transformar, como es el caso las áreas de parque nacionales o de reservas estrictas, el resto del territorio debe vivir en permanente transformación.

Incluso el paisaje cultural cafetero ha cambiado en los últimos 20 años, adoptando otras características como el caso de no ser ‘tan cafetero’, como lo fue en sus inicios.

Así pues, los paisajes se pueden manejar por medio de ingenio, conocimiento, capital e institucionalidad.

Dato

En 2017 se creía tener 56.300 especies; en el año 2018 se reportaron 62.800 pero este año la cifra quedó en 51.330, este es el resultado de la depuración de una información que no estaba clara

Los retos

– El reto para las áreas silvestres es que sigan siendo silvestres. Colombia no necesita seguir deforestando salvo en algunas localidades en condiciones excepcionales.

– El reto en los sistemas anfibios es reconstruirlos a través de un trabajo con los pescadores, de una buena gestión de los ecosistemas con base en su naturaleza como sistemas acuáticos,

– Los sistemas ganaderos deben realizar prácticas sostenibles que sean amigables con la biodiversidad pero además generan mayor rentabilidad. Por tanto, lo ideal es que cuenten con sistemas sembró pastoriles en vez de tener las vacas al sol, de esta manera Colombia podría pasar de 40 hectáreas de mala ganadería a 20 millones de excelente ganadería.

– El tema con las ciudades es que muchas quieren ser más amables con el medio ambiente siendo más verdes; el reto es reconstruir ese verde urbano. Esto ha ido avanzando gracias a las nuevas generaciones que se han apropiado y concientizado sobre la importancia del medio ambiente.

– El reto en la producción rural es la integralidad, eso implica que haya una revolución biotecnológica, el desistimiento marcado de los agroquímicos, la producción de comida intoxicada, entre otros.

– Hay que fortalecer a los pueblos indígenas, las comunidades negras y campesinas del país para que realmente puedan satisfacer sus necesidades y además mantengan sus proyectos culturales para garantizar la persistencia de sus territorios.

– Las inversiones privadas en diseño y manejo del paisaje están creciendo todos los días, por eso un empresario sensato no destruye el suelo y el agua, especialmente quienes cuentan con proyectos a largo plazo.

– Buenas prácticas en la minería, especialmente la que tiene un enfoque ilegal. Esto se ha convertido en la prioridad número uno de la gestión ambiental del país.

El Instituto de Investigaciones Biológicas Alexander von Humboldt, de Colombia, firmó un convenio con la Universidad Tecnológica

Para estar informado

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