El doctor Stephen Kornfeld, oncólogo de Oregon, estaba de vacaciones a bordo del MV Hondius cuando varios pasajeros empezaron a presentar síntomas respiratorios graves. Tras enfermarse el médico del barco, Kornfeld asumió la atención inicial de los pacientes en medio de un brote internacional que deja tres muertos y varios casos bajo investigación.
Lo que comenzó como un viaje turístico por el Atlántico Sur terminó convertido en una emergencia sanitaria internacional. El doctor Stephen Kornfeld, oncólogo de Oregon, Estados Unidos, relató que tuvo que asumir funciones médicas a bordo del crucero MV Hondius, luego de que el personal sanitario del barco también resultara afectado durante un brote asociado a hantavirus.
En entrevista con Erin Burnett, de CNN, Kornfeld contó que se encontraba como pasajero cuando empezaron a aparecer los primeros cuadros de enfermedad entre los viajeros. Según su testimonio, varios pacientes desarrollaron síntomas que inicialmente no permitían identificar con claridad el origen del brote, pero que luego evolucionaron hacia compromisos respiratorios severos.
La Organización Mundial de la Salud informó que el 2 de mayo de 2026 recibió el reporte de un grupo de pasajeros con enfermedad respiratoria grave a bordo de un crucero de bandera neerlandesa. Para el 4 de mayo, se habían identificado siete casos: dos confirmados por laboratorio y cinco sospechosos, incluidos tres fallecimientos, un paciente crítico y tres personas con síntomas leves.
Según la OMS, el inicio de los síntomas se registró entre el 6 y el 28 de abril. Los pacientes presentaron fiebre, síntomas gastrointestinales, rápida progresión a neumonía, dificultad respiratoria aguda y choque, un patrón clínico compatible con formas graves de infección por hantavirus.
El MV Hondius había zarpado desde Ushuaia, Argentina, el 1 de abril de 2026, con un itinerario por zonas remotas del Atlántico Sur, incluyendo Antártida, Georgia del Sur, Tristán de Acuña, Santa Elena y Ascensión. A bordo viajaban 147 personas, entre 88 pasajeros y 59 tripulantes, de 23 nacionalidades.
La emergencia se complicó por la ubicación del buque y la limitada capacidad médica disponible en alta mar. De acuerdo con reportes de CNN replicados por medios estadounidenses, Kornfeld intervino después de que el médico del barco enfermara, por lo que asumió la atención de pacientes en condiciones limitadas y con necesidad de decisiones clínicas rápidas.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, ECDC, explicó que se trata de un incidente en evolución y que las autoridades sanitarias europeas fueron notificadas el 2 de mayo a través del sistema de alerta temprana de la Unión Europea. La entidad confirmó que el brote fue asociado a un crucero que permanecía en el Atlántico Sur y que incluía pasajeros de varios países europeos.
El hantavirus se transmite principalmente por contacto con orina, heces o saliva de roedores infectados, o por superficies contaminadas. La OMS señala que es una enfermedad rara, pero potencialmente grave. En el caso del virus Andes, una variante presente en Suramérica, se ha documentado transmisión limitada entre personas, aunque este tipo de contagio es poco frecuente.
Las autoridades sanitarias mantienen investigaciones para establecer el origen exacto de la exposición. La OMS indicó que aún no está determinado si los contagios se produjeron antes del embarque, durante actividades en zonas visitadas o por algún contacto posterior dentro del barco.
Como parte de la respuesta internacional, pasajeros y tripulantes fueron orientados a permanecer aislados o con distanciamiento máximo dentro del barco, mientras se adelantan pruebas de laboratorio, rastreo de contactos, evacuaciones médicas y monitoreo de síntomas. La OMS recomendó vigilancia activa durante 45 días para quienes estuvieron expuestos.
Pese a la gravedad de los casos reportados, la OMS evaluó el riesgo para la población mundial como bajo y señaló que, con la información disponible, no recomienda restricciones de viaje o comercio.
Dato clave:
El brote a bordo del MV Hondius deja, hasta los reportes oficiales más recientes, tres personas fallecidas y varios casos confirmados o sospechosos. El doctor Stephen Kornfeld, quien viajaba como pasajero, terminó apoyando la atención médica de emergencia cuando el personal sanitario del barco también resultó afectado.


