Hombres armados irrumpieron en una zona donde se refugiaban familias desplazadas por la violencia. Entre las víctimas habría mujeres, niños y jóvenes, mientras habitantes reclaman una respuesta más contundente de las autoridades.
Haití enfrenta un nuevo episodio de violencia extrema. Al menos 47 personas murieron y otras 22 resultaron heridas durante un ataque de bandas armadas en Kenscoff, una comuna montañosa ubicada en las afueras de Puerto Príncipe, según el balance preliminar divulgado por Naciones Unidas. Las cifras podrían cambiar mientras continúan las labores de búsqueda e identificación de las víctimas.
Los primeros reportes habían situado el número de fallecidos entre 30 y 40. El alcalde de Kenscoff, Massillon Jean, aseguró que habían contabilizado cerca de 40 cuerpos y advirtió sobre personas desaparecidas. Posteriormente, Naciones Unidas elevó el balance a 47 muertos.
Medios haitianos citados por EFE señalan que entre las víctimas habría mujeres, niños y numerosos jóvenes. La Oficina de Protección del Ciudadano de Haití expresó su consternación por la matanza y reclamó medidas urgentes para proteger a los habitantes de la zona.
Atacaron un refugio dentro de una iglesia
Uno de los puntos más graves de la incursión ocurrió en una iglesia utilizada como refugio por personas desplazadas.
Según autoridades locales, hombres armados llegaron hasta el lugar donde permanecían familias que previamente habían tenido que abandonar sus hogares debido a otros episodios de violencia. Los atacantes abrieron fuego contra las personas que se encontraban allí y algunas víctimas habrían sido ejecutadas. También se reportaron secuestros durante la incursión.
La organización haitiana de derechos humanos RNDDH estimó inicialmente entre 30 y 40 fallecidos y entre 15 y 20 heridos, aunque reconoció las dificultades para establecer un balance definitivo debido a las condiciones de seguridad de la zona.
Además de los homicidios, durante la ofensiva fueron incendiadas varias viviendas, provocando una nueva salida de familias que temen que los hombres armados regresen.
Señalan a la coalición criminal Viv Ansanm
Los ataques han sido atribuidos a estructuras vinculadas con Viv Ansanm, una poderosa coalición de bandas que durante los últimos años ha extendido su influencia sobre Puerto Príncipe y otras zonas estratégicas del país.
El control de Kenscoff resulta particularmente importante para estas organizaciones debido a su ubicación. La comuna domina corredores que conducen hacia Pétion-Ville, donde están ubicadas varias embajadas, hoteles y dependencias gubernamentales, además de conectar con rutas hacia el sur de Haití.
Informes de Naciones Unidas han advertido que bandas como 5 Segond, Grand Ravine, Canaan y Ti Bwa mantienen una fuerte presión sobre esta zona montañosa y han utilizado corredores entre Carrefour y Kenscoff para desplazarse, reagruparse y ampliar su presencia territorial.
Habitantes protestaron contra las autoridades
La masacre provocó indignación entre los residentes. Cientos de personas se concentraron frente a instalaciones policiales para exigir mayores medidas de seguridad y cuestionar la actuación de las autoridades.
Algunos habitantes aseguraron que el ataque ocurrió a pocos minutos de una estación policial y reclamaron la salida del jefe de Policía de la zona, al considerar que no se ofreció suficiente protección a la población.
El Gobierno haitiano condenó lo ocurrido, calificó la incursión como un ataque atroz y anunció el envío de refuerzos. Las autoridades prometieron recuperar el control de Kenscoff y enfrentar a las organizaciones responsables.
El director general de la Policía Nacional de Haití, Vladimir Paraison, se desplazó posteriormente a la comuna para supervisar la respuesta de las fuerzas de seguridad.
Kenscoff lleva meses bajo el fuego de las bandas
La masacre no es un hecho aislado. Kenscoff se convirtió desde comienzos de 2025 en uno de los principales escenarios de expansión de las organizaciones criminales que operan alrededor de Puerto Príncipe.
Un informe de Naciones Unidas estableció que al menos 262 personas murieron y otras 66 resultaron heridas solamente entre finales de enero y marzo de 2025 durante ataques contra esta comuna. Cerca de 200 viviendas fueron destruidas o incendiadas y más de 3.000 habitantes tuvieron que abandonar sus hogares.
La ONU documentó además la extrema brutalidad utilizada en esas incursiones. Hombres, mujeres y niños fueron asesinados dentro de sus viviendas o mientras intentaban escapar, mientras también se registraron secuestros y casos de violencia sexual contra mujeres y menores de edad.
Desde entonces se han producido cerca de una decena de nuevos ataques en el sector, relacionados con asesinatos, incendios, secuestros, agresiones sexuales y saqueos.
Haití, atrapado en una profunda crisis de seguridad
La nueva matanza ocurre mientras las bandas continúan ampliando su dominio territorial y el Estado haitiano intenta recuperar zonas perdidas.
Actualmente, cerca de 1,5 millones de personas permanecen desplazadas dentro de Haití debido a la violencia, mientras más de cinco millones afrontan graves problemas de inseguridad alimentaria.
La situación representa además un desafío para los planes políticos del país. Haití tiene previsto celebrar elecciones generales en diciembre de 2026, las primeras en aproximadamente una década, pero la expansión de las bandas y las dificultades para garantizar seguridad en amplias zonas han aumentado las dudas sobre las condiciones en las que podrían desarrollarse los comicios.
Mientras las autoridades prometen reforzar las operaciones, la masacre de Kenscoff vuelve a evidenciar la vulnerabilidad de miles de civiles que han quedado atrapados entre la expansión de las bandas, el desplazamiento forzado y una capacidad estatal insuficiente para recuperar el control de amplias zonas del país.


