El movimiento tuvo su epicentro en la región de Ayacucho y fue percibido en diferentes zonas del país. Los primeros balances hablan de dos personas lesionadas y daños en viviendas e infraestructura.
Un fuerte movimiento sísmico volvió a encender las alarmas en Sudamérica. Durante la tarde de este jueves 20 de agosto, un terremoto de magnitud 7,2, según el Instituto Geofísico del Perú (IGP), sacudió la región de Ayacucho y fue sentido en varios departamentos del territorio peruano.
El evento se produjo exactamente a las 1:00:16 p. m., hora local, y tuvo como referencia un punto ubicado 35 kilómetros al norte de Coracora, en la provincia de Parinacochas, departamento de Ayacucho. El IGP estableció las coordenadas del epicentro en 14,70 grados de latitud sur y 73,78 grados de longitud oeste.
De acuerdo con el organismo científico peruano, el movimiento se originó a una profundidad de 108 kilómetros y alcanzó una intensidad de entre III y IV en la escala de Mercalli modificada en Coracora. Su profundidad permitió que las ondas sísmicas fueran percibidas a una distancia considerable del epicentro.
El temblor se sintió en regiones como Ica, Arequipa, Huancavelica, Apurímac, Cusco y Lima, donde ciudadanos evacuaron viviendas, edificios y establecimientos mientras las autoridades iniciaban la evaluación de posibles afectaciones.
Dos personas resultaron heridas
Aunque inicialmente no se informaron víctimas ni daños importantes, las evaluaciones posteriores comenzaron a mostrar las primeras consecuencias del terremoto.
El jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil de Perú (Indeci), general Luis Vásquez, informó que dos personas resultaron lesionadas en Coracora mientras intentaban evacuar durante el movimiento sísmico. Los afectados presentaban heridas leves y permanecían bajo valoración médica.
El balance preliminar también indicó afectaciones en varias construcciones. En Pullo, provincia de Parinacochas, fueron reportadas 12 viviendas y una posta de salud con daños, mientras que en Puquio ocho casas presentaron grietas.
Las autoridades también identificaron afectaciones en establecimientos de salud de Ayacucho y en infraestructura del Hospital Regional del Cusco. Indeci advirtió que las cifras todavía estaban en proceso de verificación debido a que brigadas continuaban llegando a poblaciones rurales alejadas.
Asimismo, se registraron desprendimientos de tierra y rocas en sectores montañosos próximos a Coracora. Imágenes difundidas desde Ayacucho mostraron grandes nubes de polvo provocadas por los deslizamientos posteriores al fuerte movimiento.
Cerca de 6.000 usuarios quedaron sin electricidad
Otro de los efectos reportados se presentó en la provincia de Nazca, en Ica, donde un corte del servicio eléctrico dejó temporalmente sin energía a cerca de 6.000 usuarios, según información preliminar del Centro de Operaciones de Emergencia Nacional.
Las autoridades peruanas mantienen equipos de gestión del riesgo recorriendo las localidades cercanas al epicentro ante la posibilidad de encontrar nuevas afectaciones en viviendas, vías y establecimientos públicos.
USGS calculó una magnitud diferente
Existe una diferencia entre las mediciones realizadas por los organismos sismológicos.
Mientras el Instituto Geofísico del Perú mantiene el reporte en magnitud 7,2 y una profundidad de 108 kilómetros, el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) calculó el evento en magnitud 6,7.
El organismo estadounidense ubicó el movimiento aproximadamente 38 kilómetros al noroeste de Upahuacho y estimó una profundidad menor. Estas diferencias pueden presentarse debido a las redes de estaciones, modelos y métodos utilizados por cada organismo para calcular los parámetros de un terremoto.
Para efectos de la información oficial dentro de Perú, el reporte del IGP mantiene la magnitud en 7,2.
No existe amenaza de tsunami
Pese a la fuerte magnitud del evento, la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina de Guerra del Perú descartó una amenaza de tsunami.
El epicentro se produjo tierra adentro, en la zona andina de Ayacucho, por lo que no reunió las condiciones necesarias para generar una alerta de este tipo en el litoral peruano.
Perú, una de las zonas más sísmicas del continente
Perú se encuentra sobre una de las regiones tectónicamente más activas del planeta. Buena parte de la actividad sísmica del país está relacionada con la interacción entre la placa de Nazca y la placa Sudamericana, dentro del denominado Cinturón de Fuego del Pacífico.
La placa de Nazca se introduce por debajo de Sudamérica, un proceso conocido como subducción que genera regularmente terremotos de diferentes profundidades y magnitudes a lo largo de Perú y otros países de la costa occidental del continente.
El terremoto de este jueves se registra además en momentos de especial preocupación por la actividad sísmica en la región, pocos días después del devastador movimiento ocurrido en Colombia. Sin embargo, la cercanía temporal entre dos terremotos no significa por sí sola que exista una relación directa entre ellos.
Las autoridades peruanas continúan evaluando las zonas cercanas a Coracora y pidieron a la población permanecer atenta únicamente a los reportes oficiales ante posibles réplicas.


