El Niño obliga al Canal de Panamá a restringir el paso de buques por falta de agua

La vía interoceánica comenzó a reducir su capacidad diaria ante las lluvias por debajo de lo esperado. Desde el 15 de septiembre solo permitirá hasta 32 tránsitos al día.

El Canal de Panamá comenzó este viernes 4 de septiembre a operar con nuevas restricciones para el tránsito de embarcaciones, una decisión adoptada ante la disminución de las lluvias y la presión que el fenómeno de El Niño está ejerciendo sobre las reservas de agua que permiten el funcionamiento de la estratégica vía interoceánica.

La primera etapa de la medida reduce de 36 a 34 el número de buques que pueden cruzar diariamente. El ajuste será todavía mayor a partir del próximo 15 de septiembre, cuando el límite descenderá a 32 embarcaciones por jornada.

La Autoridad del Canal de Panamá, ACP, explicó que, aunque el país se encuentra en temporada lluviosa, las precipitaciones registradas en la cuenca hidrográfica han sido inferiores a las proyectadas. Esta situación obliga a conservar mayores cantidades de agua para garantizar la operación durante los próximos meses.

¿Cómo funcionará la reducción?

Con las modificaciones, las esclusas Neopanamax dispondrán de nueve cupos diarios, mientras que las Panamax tendrán inicialmente 25. Desde el 15 de septiembre, estas últimas bajarán a 23, dejando la capacidad conjunta en un máximo de 32 tránsitos por día.

El primer buque que ingresó a la ruta bajo las nuevas condiciones este viernes fue el Bow Tanaka, de bandera de Singapur y dedicado al transporte de productos químicos. La embarcación atravesó las esclusas de Miraflores durante la madrugada con destino hacia Houston, Estados Unidos. Poco después ingresaron otras naves por los sectores del Pacífico y el Atlántico.

Menos lluvia, menos agua disponible

El Canal de Panamá depende principalmente del agua dulce almacenada en los lagos Gatún y Alhajuela. Cada tránsito por las esclusas requiere importantes volúmenes de ese recurso para elevar o descender las embarcaciones entre los océanos Atlántico y Pacífico.

El problema es que El Niño ha alterado el comportamiento de las precipitaciones.

Entre mayo y agosto, la lluvia acumulada en la cuenca fue aproximadamente 34 % inferior al promedio histórico, mientras que los aportes de agua al sistema estuvieron alrededor de 44 % por debajo de lo habitual, según cifras divulgadas por la administración canalera.

La ACP señala que durante la primera mitad de 2026 se presentó una situación particular: después de una temporada seca con lluvias superiores a las normales, comenzó una temporada lluviosa con precipitaciones inferiores a las esperadas. Ese cambio ya está afectando los niveles de los lagos.

También habrá límites para los barcos más grandes

La cantidad de embarcaciones no es el único ajuste.

A partir del 1 de octubre, el calado máximo autorizado para los buques que utilicen las esclusas Neopanamax será de 47,5 pies, equivalentes a 14,48 metros. El calado determina qué tan profundamente puede hundirse una embarcación en el agua y, en la práctica, puede obligar a algunos buques a reducir la cantidad de carga que transportan.

Inicialmente esa restricción estaba prevista para comienzos de septiembre, pero la Autoridad del Canal decidió aplazarla hasta octubre luego de revisar el nivel del lago Gatún y las proyecciones meteorológicas.

Un punto estratégico para el comercio mundial

Las restricciones generan atención internacional debido al peso del Canal de Panamá en las cadenas de suministro. Por esta ruta circula aproximadamente el 5 % del comercio marítimo mundial, conectando de manera directa los océanos Atlántico y Pacífico y evitando que numerosas embarcaciones tengan que realizar recorridos mucho más extensos.

Una reducción prolongada de la capacidad puede aumentar los tiempos de espera de los buques y elevar los costos logísticos, especialmente si la disponibilidad de cupos se vuelve más limitada. Algunas navieras incluso pueden optar por rutas alternativas cuando los tiempos o restricciones hacen menos conveniente atravesar Panamá.

El antecedente de la sequía de 2023

Panamá ya enfrentó un escenario crítico recientemente. Durante 2023, también bajo los efectos de El Niño, la falta de agua obligó a reducir progresivamente el tránsito desde unos 38 buques diarios hasta apenas 22 en los momentos más complejos de la crisis hídrica.

La experiencia de ese periodo llevó al Canal a implementar desde finales de 2025 medidas anticipadas de ahorro de agua para enfrentar la posibilidad de un nuevo episodio de El Niño.

Por ahora, la Autoridad del Canal mantiene vigilancia permanente sobre las lluvias, los aportes de agua y los niveles de los embalses. No descarta nuevas restricciones si las condiciones continúan deteriorándose, aunque cualquier modificación adicional dependerá de la evolución climática de las próximas semanas.

La situación vuelve a poner sobre la mesa uno de los principales desafíos del Canal de Panamá: mantener abierto uno de los corredores comerciales más importantes del planeta mientras protege un recurso indispensable tanto para su operación como para el abastecimiento de agua de la población panameña.

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