¿Un sistema basado en el empleo que no puede generar empleo?

Aunque no se puede asegurar que el año 2019 era la mejor época en la historia del crecimiento económico y el empleo, si le iba mejor que los años que llegaron, con una tasa de desempleo que no llegaba al 9% y con una inflación acorde a la oferta y la demanda de la época, sin embargo y por motivos de fuerza mayor al mundo llega una pandemia que paralizó la mayoría de canales de crecimiento económicos.

Por varias décadas los gobiernos han realizado estrategias para bajar los índices de desempleo y para aumentar el crecimiento económico, la mayoría de estas estrategias han sido con subsidios y beneficios económicos, le preguntamos a expertos economistas de la región que tan factibles han sido estas estrategias.

Un freno de fuerza mayor

Para Jhon Jairo Marín Restrepo, docente del programa de Negocios Internacionales del AreaAndina de Pereira, la fórmula para el desarrollo de la economía en un país viene siendo la misma, leyes como la 1429 de 2010 que generó incentivos, muy parecidos, para la generación de empleo donde se disminuyeron impuestos a las empresas, “son incentivos que están ahí, pero que no tienen un efecto claro a la hora de generación de empleos”, es decir, que es difícil saber que el mejoramiento de las tasas de desempleo en pre-pandemia sean a causa de estos, pues desde el 2012, que se registraron las tasas más altas de desempleo se venían consolidando estrategias de este tipo.

Desde que comenzó la crisis sanitaria el gobierno ha desarrollado una serie de decretos, donde entregaron varios auxilios a los empresarios para sus trabajadores, desde las entidades territoriales se crearon una serie de resoluciones donde Pereira fue el primera municipio que dio incentivos al bajar y exonerar empresas de algunos impuestos, sin embargo la tasa de desempleo en Pereira no se ha reducido de trimestre a trimestre, al contrario esta ha aumentado, si contamos los 3 últimos trimestres móviles, se registraron alrededor de 10 mil desempleados más, la pregunta es si los incentivos a las empresas si sirven para reducir el desempleo.

Incentivo a empresas no es más empleo

El profesor Omar Montoya, docente en el programa de Economía de la Universidad Libre dice que, “los incentivos tributarios a empresarios para la creación de empleo parten de dos supuestos que, a mi modo de ver, no son del todo ciertos”, para Montoya la relación directa entre el crecimiento de la producción y el nivel de empleo y, que el empresario contratará más trabajadores si se reduce el salario, inclusive con incentivos tributarios no son una solución, “en Colombia, son los sectores intensivos en capital los que han jalonado la economía recientemente, lo que significa que estos sectores no son un factor para el crecimiento del empleo en el país puesto que requieren mayor capital–tecnología y maquinaria para realizar las funciones, que un alto flujo de mano de obra…significa que un incentivo, vía subsidio al salario, por nuevas contrataciones tendrá poco impacto en estos sectores intensivos en capital”. En conclusión el economista aduce que “el gobierno desconoce la literatura existente sobre el impacto de los desarrollos tecnológicos y, por consiguiente, los cambios en la relación capital-trabajo sobre el empleo, además cree que las soluciones deben darse a partir de incentivar la oferta de producción vía incentivos tributarios a los empresarios, desconociendo los planteamientos de Keynes sobre la carencia de Demanda efectiva”.

La cartilla de beneficios

Mientras tanto los beneficios para las empresas, con el fin de contribuir a la reactivación económica e incentivar a los empresarios a la generación de empleo continúan; el gobierno creó una cartilla donde están recopilados 20 alivios tributarios.

Entre ellos se destaca, incentivos tributarios para la generación de empleo de grupos vulnerables como las víctimas del conflicto armado, población en pobreza y pobreza extrema, mujer víctima de la violencia, mujeres mayores de 40 años, personas con discapacidad, personas en situación de desplazamiento, adulto mayor y de jóvenes entre los 18 y 28 años

Compartir