Recuperación de la economía debe ir de la mano de la estimulación al consumo

El Producto Interno Bruto (PIB) de Colombia cayó un 6,8 % en 2020. De acuerdo con el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), para el año 2019, este indicador  creció en un 3,3%, respecto al año 2018, siendo  el mejor resultado del país en cinco años. Sin embargo esta caída durante el año anterior, también fue histórica.

De acuerdo a lo que explica John Jairo Marín, docente del programa de Negocios Internacionales de Areandina Seccional Pereira, este resultado se encuentra en el rango y las proyecciones que se habían fijado por parte del Banco de la República y el Gobierno Nacional y son consecuencia de las medidas de aislamiento que se implementaron para contener la pandemia causada por el coronavirus, en donde se presentó un cierre total del sector productivo durante el segundo trimestre del año.

“Este es un comportamiento esperado, dentro de la medición que hace el Dane se evidencia que tan solo cuatro actividades económicas, de las doce que se analizan, presentaron un comportamiento positivo y fueron las actividades que no cerraron durante la pandemia, que son escenciales, pero igualmente no jalonan tanto empleos como las que sí frenaron su actividad y que se prolongaron durante varios meses”, expresó el docente.

 

Positivas

Dentro de las cuatro actividades que mostraron una dinámica positiva se encuentran agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca; con un incremento del 2,8%. En este punto señala Marín, si bien se presentó un incremento, no fue significativo ya que fue una actividad que no cerró su producción y el abastecimiento de alimentos fue uno de los pilares a lo largo de la pandemia, por lo que su dinámica no se vio ligeramente afectada.

Otro de los puntos que presentó un incremento fue actividades financieras y de seguros con 2,1%. Esto se explica por la actividad y el papel que jugaron los bancos en la generación de créditos y entrega de ayudas a empresas y personas naturales durante la pandemia. Por su parte actividades inmobiliarias con 1,9% y administración pública y defensa, educación y salud con 1,0%, también mostraron una comportamiento positivo.

“Lo que vemos acá es la realidad de la pandemia y cuando empezó el confinamiento, se cerró por completo el sector productivo y quedaron tan solo actividades escenciales, que por su naturaleza tampoco mostraron mucho crecimiento en su actividad, porque en sí esta dinámica no se vio alterada”, expresó el analista.

 

Negativas

Las actividades económicas que más influenciaron el decrecimiento anual del PIB en el 2020 es construcción que decrece 27,7% y contribuye -1,9 puntos porcentuales a la variación anual. Así mismo comercio al por mayor y al por menor; reparación de vehículos automotores y motocicletas; transporte y almacenamiento; alojamiento y servicios de comida, que decrece 15,1% y contribuye con -3,0 puntos porcentuales a la variación anual del valor agregado.       Igualmente explotación de minas y canteras decrece 15,7% con una contribución de -1,0 punto porcentual a la medición.

“Estos fueron sectores a los que les pegó un fuerte golpe los cierres y que no han mostrado una recuperación, se han mantenido en la reactivación y es porque la economía en los hogares sigue golpeada, el desempleo, si bien ha bajado, se sigue evidenciando una cifra alta y las personas han priorizado gastos y las dinámicas de consumo han cambiado. Entonces mientras no haya una estimulación a la demanda por parte del consumidor se va a seguir viendo una afectación en estos sectores, principalmente en el comercio”, añadió el vocero.

 

Más consumo

El consumo representa alrededor del 70% del Producto Interno Bruto del país, aspecto que mostró un decrecimiento de 4,1% durante el año anterior.  Según lo explica el docente, en este aspecto es donde se deben centrar los esfuerzos para la recuperación de la economía, en propiciar las herramientas y los medios necesarios a los ciudadanos o clase trabajadora, para que se genere un incremento en el consumo.

“Actualmente todas las estrategias están centradas en la generación de ingresos y de empleo y eso está bien, pero también se debe pensar en la demanda. Se implementaron subsidios y la devolución del IVA, pero eso no fue suficiente y algunas estrategias están enfocadas en algunos sectores de la población, como son las más vulnerables; a quienes les llegan los subsidios o a la clase de más ingresos, quienes hacen parte de medidas como el día sin IVA y todas estás ofertas y realmente una estrategia para la clase media trabajadora, que es la gran aportante de este país, no hay” puntualizó Marín.

Así mismo el analista argumenta que si bien hay una medidas que se han generado desde el gasto público para la recuperación del empleo, como son la construcción y el mejoramiento de vías, también se debe pensar en proyectos que ayuden a mantener estos empleos o trabajar de la mano con los sectores que sostengan estos puestos de trabajo que se pierden una vez se culminan este tipo de proyectos implementados por parte del estado.

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