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martes, septiembre 27, 2022

Más acceso a tierras para mujeres, el futuro de la ruralidad

La actual pandemia que se vive en el mundo a cuenta del covid-19, resaltó una vez más la importancia del campo colombiano, para garantizar la alimentación, principalmente en tiempos de crisis, tener un campo fortalecido y productivo es vital para garantizar la seguridad de los ciudadanos.

Igualmente un actor del campo que se debe fortalecer y reconocer, el papel de la mujer rural, la cual en tiempos de pandemia ha visto aumentada su carga laboral y de responsabilidad y es clave para poder mantener garantizar la seguridad alimentaria de los hogares.

Precisamente estos son los fueron los temad principales de discusión de la segunda edición de la Gran Cumbre Colombia Rural. En Conversación con El Diario la gerente de la cumbre, Alejandra Corchuelo, resalta la importancia de generar estos espacios, principalmente para hacer más visibles las necesidades de los campesinos, así como también darles a conocer a ellos las decisiones que se toman desde el sector urbano para favorecer y fortalecer el sector rural desde todos sus componentes.

“Este proyecto busca tender un puente entre el centro y la periferia, en el país muchos territorios que están aislados completamente en temas de información,  ellos no saben que pasa en el centro y no sabemos qué pasa con ellos. El objetivo es contar lo que pasa en el territorio darle uso las historias de vida y los proyectos exitosos que están liderando los pobladores Urales y causar un efecto no solo en su entorno, sino también en otros territorios” expresó la vocera del evento.

 

Mujer y necesidades

Uno de los enfoques principales es aportar reconocer el rol de la mujer en el campo y cerrar la brecha de género que es aún más grande en el sector rural. De acuerdo con Corchuelo el 60 % de mujeres rurales trabajan en otras actividades diferentes al campo, como servicios y comercio, los cuales se han visto fuertemente golpeados por la pandemia. Esto ha causado una gran brecha en el mercado laboral rural, en donde la ocupación de los hombres es del 72 % y para las mujeres del 35 %.

«Hay algo que se debe tener en cuenta y es que no todas las mujeres del campo se dedican a actividades del sector agropecuario, también se dedican a labores en otros sectores, que se han visto muy golpeados por la pandemia y en donde se ha perdido una cantidad importante de empleos, lo cual profundiza aún más necesidades y los obstáculos de las mujeres en el campo” agregó la funcionaria.

Otro temas que es considerable poner sobre la mesa es la desigualdad que hay entre las horas laborales de las mujeres y los hombres, así como también la remuneración que hay por las actividades realizadas. En promedio las mujeres diariamente trabajan una hora más que los hombres, principalmente atendiendo laborales del hogar, las cuales se han incrementado con la pandemia.

 

Acceso a tierras

Un aspecto que genera una gran brecha de género en el sector rural es el acceso a tierras, teniendo en cuenta que dos terceras partes de los predios están titulación de hombres y ligado a esto van aspectos como autonomía económica y acceso a créditos.

“No se puede hablar de empoderamiento y autonomía económica si no les estamos facilitando el acceso a la tierra” aseguró Corchuelo.

En medio de la charla ‘Tierra para las mujeres: clave para un país equitativo’, tratada en el tercer día de la Gran Cumbre Semana Rural 2020, se habló de la importancia de la inclusión de la mujer en políticas integrales de tenencias de tierra y las propuestas del Estado para disminuir la brecha entre hombres y mujeres propietarias.

Eve Crowley, participantes del panel aseguró que desde la FAO han identificado que darle tierras a las mujeres mejoraría la seguridad alimentaria y ayudaría en la reducción de la pobreza. Cerrar la brecha de la tenencia de tierras entre hombres y mujeres podría aumentar la producción de las mujeres en sus fincas de un 20 a 30 % a nivel global, aumentar la producción agrícola de los países en desarrollo de un 2,5 a 4 % y disminuir el hambre de 150 millones de personas.

“Nosotros vemos la tierra como un portal potente para acceder a otros beneficios necesarios: inversión en educación, reducción de la violencia basada en género, resiliencia, alimentación, nutrición de sus hijos, seguridad, entre otros” explicó Crowley.

El Ministerio de Agricultura, junto a la Agencia Nacional de Tierras y la Dirección de Mujer Rural, han trabajado por incluir el enfoque de género en toda la oferta institucional.  Gracias a eso lograron la construcción de una ruta de priorización para que las mujeres accedan a las tierras.

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