La reactivación del sector gastronómico peligra

El impuesto nacional al consumo, más conocido en el área económica como impoconsumo, es un gravamen que se aplica a la venta o prestación de bienes y servicios que no son considerados como indispensables o que no están dentro de la canasta básica familiar.

Había sido eliminado a razón de la Pandemia por Covid-19, lo que lo convierte en un impuesto regresivo; de esta forma se deberá adicionar nuevamente un 8% en la facturación electrónica del régimen común expedida por establecimientos dedicados a la venta de alimentos.

La reactivación económica de este sector que en 2021 alcanzó a estar en el 88% con respecto a las cifras en ventas de 2019, con la entrada en vigencia de este impuesto puede irse al traste y los pocos propietarios de restaurantes que se sobrevivieron al 2020, no ven con claridad el futuro de sus empresas.

Julio César Leal es economista especialista en asuntos tributarios, y respecto a este tema comentó: “Este impuesto funciona igual al IVA, pero tiene problemas técnicos, naturales y jurídicos. El problema es que los insumos se vuelven costo y afecta las utilidades directas, porque no hay forma de hacer un cruce para hacer los descuentos”.

Son dos impuestos en una sola transacción: 16% de los insumos, más el 8% sobre la venta, lo que en opinión del economista Leal incrementaría en 40% el valor final de un plato de comida a los consumidores. Desde la visión del especialista, la mejor opción para la economía del país es tener un IVA del 8% y eliminar el impuesto al consumo, porque de esta manera se incrementa la demanda.

El director nacional de la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica (Acodres) Guillermo Gómez dijo: “Se nos avecina una nueva crisis muy seria. Lo que nosotros propusimos en diversas ocasiones pero no pudimos ser escuchados en el Congreso es que este impuesto fuera progresivo y que empezara en 4% para que al llegar a 2024 se alcanzara un techo del 6%, a nuestro modo de ver las alzas en los productos  irían desde un 15% a un 27%”.

Antes de la Pandemia, Acodres representaba 90 mil establecimientos, de los cuales sobrevivieron 42.800. Afiliados formalmente eran 17 mil y en 2020 quebraron 3.800, de los 13.200 restantes el 70% pertenecen al régimen común. “En la pasada Reforma tributaria se dijo que nuestro gremio había resultado favorecido, pero esas ventajas fueron para los que pudieron cambiar de régimen. Somos una industria expansiva y con vocación pero no nos dejan crecer”. puntualizó Gómez.

Gómez hizo énfasis en que no es solo comida lo que se vende, es atención a la mesa, es una experiencia y que el gremio es uno de los mayores generadores de empleo en Colombia, pero esta carga tributaria sumada a la molestia de muchos clientes que prefieren irse a no presentar el carné cuando se les exige están creando un serio problema para su supervivencia.

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