Fabricas de productividad el motor de las empresas en la pandemia

Según un estudio realizado por Fedesarrollo, concluye que Fábricas de Productividad ataca directamente al corazón de los problemas de productividad de las empresas y destaca su gran impacto en el tejido empresarial regional en apenas dos años. Esta estrategia se convirtió en un modelo de atención empresarial referente en América Latina, gracias a su alcance y a su efectiva articulación entre entidades del orden nacional y regional, así como entre empresas y extensionistas.

En Risaralda 21 empresas,  que hacen parte del programa, las cuales lograron mejorar su productividad en un 31,5% en medio de la pandemia, a través de de asesorías y acompañamientos en aspectos como asistencia técnica especializada en temas como productividad operacional, gestión comercial y transformación digital, entre otros.

De este modo los empresarios optimizaron sus procesos internos y hoy tienen más capacidades para afrontar la difícil situación ocasionada por el Covid-19 y comenzar su reactivación y adaptación.

“Ese aval de Fedesarrollo al programa Fábricas de Productividad es un reconocimiento a un esfuerzo colectivo que nos ha permitido llegar al corazón de las compañías a lo largo y ancho del país. La actual coyuntura, nos ha llevado a redoblar esfuerzos para trabajar de la mano con las cámaras de comercio y los empresarios en procesos, habilidades gerenciales, acceso a mercados y en general en todos los factores internos que son fundamentales para el dinamismo del sector productivo”, aseguró la ministra encarga de la cartera de Comercio, Industria y Turismo, Laura Valdivieso.

 

Los negocios

Del total de las empresas que hacen parte de este programa en el departamento, 8 fueron pequeñas empresas, 13 medianas empresas y una empresa grande. Así mismo estas unidades productivas hacen parte de los sectores de agroindustria, manufactura y servicios.

Dentro de los negocios que aumentaron sus ventas en un 15% se encuentra fabricación de artículos electrónicos, servicios médicos, alquiler de equipos y por otro lado redujeron en un 50% los costos de producción y su ciclo productivo bajo un 38%.

En sectores como elaboración de alimentos y construcción la productividad aumentó un 35%, para las industrias en movimiento se optimizaron sus procesos en un 9,3% tras eliminar tiempos sin valor agregado.

Fábricas de Productividad es liderado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y Colombia Productiva, en alianza con las cámaras de comercio, y el apoyo del Sena, MinVivienda, Ministerio TIC y Bancóldex y recientemente fue incluido en el CONPES de Reactivación, que busca acelerar la recuperación de las empresas del país tras la pandemia. En el departamento este programa es ejecutado por la Cámara de Comercio de Dosquebradas.

A la fecha, Fábricas de Productividad ha atendido a más de 2.650 empresas y para 2021 la meta es atender a 1.325 más, mejorando sus indicadores en al menos 8%. Esta capacidad de atención al año es superior a otros países como Chile o Marruecos.

 

El estudio

El estudio de Fedesarrollo analizó el impacto de las Fábricas de Productividad en 1.035 empresas, en su mayoría pequeñas y medianas. Las empresas recibieron intervención en alguna de las nueve líneas de servicios que ofrece el programa: productividad operacional, productividad laboral, gestión comercial, transformación digital, desarrollo y sofisticación de productos o servicios, gestión de calidad, logística, sostenibilidad ambiental y eficiencia energética.

  Se encontraron indicadores de altísimo desempeño en las empresas. Por ejemplo, en la línea de productividad laboral los indicadores aumentaron en promedio en un 99%. Las intervenciones en productividad laboral duplicaron los valores de valor por empleado o de piezas por empleado, o de ventas por empleado.

En eficiencia energética se lograron aumentos del 26% en la cantidad de energía ahorrada en las empresas que escogieron esta línea. Mientras que en productividad operacional se lograron reducciones en 30% en los tiempos de ciclo productivo o en los tiempos muertos en las empresas.

Entre las recomendaciones también se señala que se debe continuar en el trabajo para seguir elevando las capacidades y el conocimiento de los extensionistas (expertos en productividad) que llevan la asistencia a las empresas. Esto implica enfocar esfuerzos en mejorar aún más la calidad de las intervenciones, haciendo más rigurosos los estándares de servicio y los perfiles de los extensionistas para que cumplan los mejores estándares internacionales.

Compartir