Empresarios están a un clic de iniciar su transformación digital

El mundo como lo conocíamos antes de la pandemia ha cambiado. La crisis sanitaria que los diferentes países siguen afrontando aceleró la transición hacia la virtualidad y el comercio online, haciendo de la experiencia digital un tema indispensable para el comercio electrónico.

Según datos entregados por la Cámara Colombiana de Comercio Electrónico, mientras el comercio tradicional se contrajo en un 7%, durante los primeros 10 meses del año anterior; el comercio electrónico, incluso después de la reapertura, creció un 25% en lo corrido del año, 32 puntos porcentuales más que el comercio tradicional.

Por su parte, en el año 2020 en Estados Unidos el comercio electrónico logró en 5 semanas comprendidas entre finales de marzo y todo el mes de abril la penetración que se había tardado en conseguir 10 años.

En Colombia tuvimos durante este mismo período, asociado con los momentos más rigurosos de la cuarentena, las transacciones virtuales mostraron crecimientos semanales del 11%, lo que equivale a que en menos de un par de semanas se logró un crecimiento que se tenía previsto para un año.

“El comercio electrónico en el país viene creciendo de una manera sostenida en los últimos cinco años, evidenciando unos crecimientos de entre el 20 ó el 22 %. En la época de la restricción desde marzo de 2020 vimos crecimientos exponenciales, lo que debimos haber crecido en cinco años se creció en tres meses y algo más importante es que se creció en un 40% la base de consumidores en comercio electrónico”, explicó Nicolás Rodríguez, Country Manager de Openpay Colombia.

A quienes dudaban, de alguna manera, de la capacidad del comercio electrónico para impulsar los negocios de cualquier tipo, sobre todo los más pequeños, las cifras les han demostrado la suficiencia que tiene para ser un potenciador de las ventas. Basta con analizar los números que entregó la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), con los que se revela que la participación del comercio electrónico en el comercio minorista mundial subió de 14% en 2019 a 17% en 2020.

Mitos y realidades

Es claro que existen muchas bondades del eCommerce para contribuir al sostenimiento de negocios ya sean pequeños o grandes, gracias a su dinámica se han tejido muchos mitos y realidades a su alrededor.

Para Rodríguez, el temor al cambio ha llevado a que se generan muchas dudas en torno a la dinámica que hay en torno a las transacciones electrónicas y para muchas empresas esas transformación digital es percibida como un proceso complicado y que demanda una gran inversión.

“Crear un negocio en línea no es difícil, pero cualquier cambio implica esfuerzos. Se requiere de empeño y buscar las asesorías necesarias también de aprender sobre un nuevo modelo para complementar a la organización, entendiendo que ese “esfuerzo” va a representar a la marca beneficios superiores al trabajo que se está realizando”, agregó el empresario.

Hay que aclarar que depende del nivel de sofisticación que se desee tener, pero cada persona o marca invierte lo que puede y no debe destinar mucha inversión para hacerlo. Hay plataformas básicas e -inclusive- vienen modelos gratuitos que se ajustan a las necesidades de cada vendedor, por ejemplo, cuando se van aumentando los pedidos y los ingresos, se pueden solicitar más módulos a diferentes costos dependiendo de lo que se requiera.

Ciberseguridad

Desde el punto de vista de fraudes, el vocero de Openpay, expresa que se pueden tener altos estándares de ciberseguridad, como en los negocios presenciales hay riesgos, aunque sean distintos.

Hay que contar con los controles y mecanismos para cada uno de los modelos; en los eCommerce los establecimientos corren el riesgo que les compren con tarjetas robadas o exista suplantación de identidad, entre otros, pero existen las herramientas para reducir estos peligros y, allí, es vital elegir de manera correcta a quien será el operador de la pasarela de pagos, quien deberá tener unas asistencias robustas en la prevención de fraudes.

“Por el lado de brindar seguridad para quien compra es importante que los consumidores revisen que los sitios donde van a comprar sean seguros, lo cuales pueden validar en el URL de la página con un mensaje de sitio seguro, así mismo es necesario que la página cuente con un certificado para manejar información. Por otra parte la página también debe tener términos y condiciones y una una dirección asociada para validar que la empresa existe. Finalmente cuando se dan grandes descuentos por internet por lo general suele ser información falsa y el cliente termina por perder su dinero, por lo que se debe considerar muy bien estas condiciones al momento de la compra”, agregó el funcionario.

Hay métodos de pago que empiezan a ser más seguros como es el caso de PSE, ya que su esencia exige una alta verificación de las claves de los usuarios de sus portales bancarios, entonces existe una tendencia a consolidarse como un medio con altos estándares de seguridad.

Más ventas

Desde el año pasado miles de empresas sostuvieron sus finanzas por medio del comercio electrónico. Normalmente cuando una compañía hace una buena campaña de marketing ve incrementos promedio entre el 15% y 20%, durante los primeros seis meses, pero hay que destacar que sí se necesita de buenas prácticas como marketing digital para que los clientes habituales y los potenciales empiecen a conocer los productos o soluciones.

Rodríguez agregó que “el comercio electrónico es una oportunidad de negocio, además de una realidad absoluta. Puede potenciar cualquier modelo de negocio o sector, lo importante es no dar espera para montarse en este tren, hay oportunidad y la habrá por bastante tiempo, quienes se decidan deben entrar generando una recordación en los clientes. La base del éxito depende de construir confianza; para desarrollarla es elemental que todos los jugadores que hacemos parte activa desempeñemos los roles de buena manera, tanto el comprador, vendedor, procesador de pagos o empresas de logística, pero al final la responsabilidad fundamental está en el vendedor que debe coordinar toda la cadena de valor para que la promesa de valor al momento de la compra se cumpla”.

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