«Educación para el Emprendimiento»; proyecto que empuja la creación de empresas agrícola

Desde el 2011  varias empresas público privadas realizaron una alianza denominada Educación para el Emprendimiento, esta iniciativa tiene como fin beneficiar a niños y jóvenes del sector rural dándoles acceso a la educación elevando al calidad de la educación rural, de esta manera generar oportunidades de empresarismo y de emprendimiento en la zona rural.

Siendo el Comité de Cafeteros uno de los aliados estratégicos, ayer en sus instalaciones se presentó por parte del Centro de estudios regionales cafeteros y empresariales la evaluación de este programa y los resultados que se han arrojado hasta el momento; dentro de estos resultados se tuvo en cuenta a los jóvenes beneficiarios, sus familias, los colegios y las instituciones que hacen parte de la alianza.

Con este proyecto no solo se incentiva la educación en las zonas rurales sino que también se aporta al empleo y al emprendimiento desde estos sectores, ya que la idea no es que los beneficiados lleguen a las ciudades sino que desde estos campesinos activen la agroindustria y las fincas familiares sean denominadas empresas familiares.

Resultados en Risaralda

Los primeros resultados arrojados en Risaralda muestran un aumento considerable en el número de sedes con oferta en básica secundaria, en el 2011 solo se contaban con 6 escuelas y para el 2019 se contaba con 29, para este mismo año iban más de 1500 estudiantes matriculados. En la oferta media vocacional para el 2019 el número de sedes ya llegaba a 15 y el número de estudiantes en ella era de aproximadamente de 500 jóvenes.

Una alta proporción de jóvenes que participa en la empresa familiar egresados como tecnólogos o técnicos manifestó ejecutar labores propias de las empresas familiares y un poco más de una tercera parte lleva registros financieros de los negocios; en menor medida participan en la venta de productos y en la compra de insumos y materias primas.

El 30.1% participa conjuntamente con la familia en la toma de decisiones de la finca y el 8,4% ha sido encargado de forma exclusiva de estas decisiones.

Ocho de cada 10 egresados del nivel tecnológico ha logrado influenciar cambios en su empresa familiar. Esta proporción es de siete por cada 10 técnicos y de seis por cada 10 egresados de media sin La Universidad en el Campo.

Con la universidad en el campo, los jóvenes se han integrado a la empresa familiar, influenciando cambios y adopción de tecnologías en estas. De igual manera, las familias se han integrado en los negocios de los jóvenes. El proceso de empalme generacional está mejorando las perspectivas de productividad, ingresos y sostenibilidad de sus unidades productivas. La expresión “empresa familiar” cobra especial protagonismo en sus relatos.

Magnolia Hernández Sánchez, Coordinadora del programa de educación del comité de cafeteros expresa que este empalme generacional es una estrategia para generar recursos para que ellos tengan su proyecto de vida en la finca, “el sector rural tiene nuevas oportunidades, desde la experiencia y el conocimiento que entregan las universidades y los centros de educación por medio de esta alianza” puntualiza Hernández.

Empleabilidad

Uno de los puntos analizados por el Crece fue las oportunidades de empleo de estos jóvenes y la creación de otros empleos de los mismos, en este análisis pudieron conocer que con la universidad en el campo es más probable que los jóvenes accedan al mercado laboral, a empleos altamente relacionados con su nivel educativo y su área de formación; sin la universidad en el campo la ocupación cae por debajo del promedio nacional (57,1%); la tasa de desempleo (alrededor del 5% para los tecnólogos y del 7% para los técnicos) es menos de la mitad de la reportada por el DANE para la población joven del país (17,2%) ; más de las dos terceras partes de los egresados que se encuentran empleados, se ganan al menos el salario mínimo.

Para el gerente de La CHEC, Santiago Villegas, empresa que hace parte de la alianza, los resultados lo complacen y son una invitación para seguir apostando a esta transformación de la realidad en territorios rurales de Risaralda y Caldas, “hay que seguir trabajando con las mujeres, los jóvenes y los campesinos apostando a la construcción de sueños  y opciones de progreso”.

Estadísticas del CRECE

 

 

Compartir