Comerciantes piden declaratoria de emergencia económica

La extensión de la cuarentena hasta el 11 de mayo, sigue poniendo en riesgo el futuro de los empresarios en la región. Esta vez la preocupación e expresada por el gremio de los comerciantes cuya situación se deteriora día tras días y en sus cuentas solo tendrían para sobrevivir hasta el pago de la nómina del mes de abril.

Los sectores de vestuario, calzado, joyería, papelería, ferreterías, provisión agrícola, automotor, repuestos, misceláneas, restaurantes, licoreras y artículos eléctricos, son los que presentan mayor incertidumbre en cuando al pago de la nómina, según informaron a la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco Risaralda, pues llevan más de un mes de haber parado sus actividades por completo y no hay futuro sobre la reapertura de estos sectores nuevamente.

En un sondeo realizado por la entidad gremial se evidenció que el 32% de los consultados aún no sabe cómo va a pagar los sueldos de los empleados y los gastos fijos este 30 de abril.

Así mismo, el 38% está tratando de obtener un préstamo ordinario para poder pagar; un 18% acudirá a recursos propios; sólo un 6% tuvo acceso a las líneas de emergencia del Gobierno; un 5% hará un sobregiro y un 1% usará el fondo de imprevistos.

“El sector productivo está en cuidados intensivos y pide salvavidas a los cuatro vientos. Las empresas ya se están quedando sin plata para pagar el salario y las prestaciones de sus trabajadores, a hoy no pueden pagar la próxima quincena, se han quedado sin liquidez, en este crucial ramo de la economía local, como es la actividad mercantil que genera cerca del 80% del empleo en la ciudad” explicó Victoria Eugenia Echeverri, directora ejecutiva de Fenalco.

Emergencia económica

Uno de los datos más relevantes, es el hecho de que el 38% de las empresas encuestadas están pensando en cerrar o acogerse a la ley de insolvencia. Mientras que el 29 % de los comerciantes reducirá del 50 al 75 % su planta de colaboradores

Ante estos desoladores resultados desde el gremio piden que el Gobierno debe contemplar una nueva declaratoria de emergencia económica, con el fin de agilizar nuevos alivios directos al sector real de la economía para evitar una quiebra masiva de establecimientos pequeños y medianos y consecuentemente el empleo que éstos generan.

“Las líneas de crédito especial no fluyen en los bancos, los giros tardan en llegar a la población más vulnerable, el sector comercial reclama medidas más concretas y ayudas más efectivas para mejorar la liquidez y no quebrar” agregó Echeverri.

Iniciar apertura

Para los agremiados a Fenalco, no queda más opción que iniciar con la apertura gradual del comercio siempre y cuando se cumplan con todos los protocolos de seguridad.

“Tenemos que arrancar de nuevo sin olvidar que siempre nos hemos fortalecido luego de grandes dificultades. Toda la ciudadanía se tiene que adaptar a las nuevas normas para minimizar el riesgo de un repunte de un nuevo brote. No se puede reabrir todo de una vez sino en un proceso de forma gradual, cuidadosa y paulatina” puntualizó la representante del gremio en Risaralda.

Desde la entidad contemplan que se debe dar una apertura sistémica, gradual y controlada, proceder con mucha responsabilidad en el tema de salud. Las empresas que reinician deben priorizar el teletrabajo para las actividades administrativas con protocolos muy estrictos; mantener la distancia, trabajar por turnos para evitar la congestión, tomar la temperatura al ingreso al trabajo, lavarse las manos cada dos horas, usar cascos de protección facial, además de desinfectar las instalaciones.

Empresario afectado

En medio de esta crisis se encuentra Alex Hoyos, propietario de dos empresas, una de ellas con una antigüedad de más de 30 años y con 10 empleados a su cargo, quien ha bajado sus ventas a un 100 % y que actualmente no tiene como sostener la nóminas de trabajadores y el pago de impuestos, que no han sido aplazados.

Afirme el empresario se siente abandonado por el Gobierno Nacional , así como también ha acudido a tres entidades bancarias, en donde les han dicho que debido a que tienen créditos vigentes no les pueden prestar más dinero, por lo que no ha tenido una solución para inyectarle recursos a su empresa

“Nosotros como empresarios velamos por los colaboradores, pero llega un momento en que es insostenible, el pago de arrendo no da espera, el pago de servicios y las deudas se siguen acumulando y son pérdidas con las que vamos a arrancar cuando se active la economía nuevamente”

Es por esto que tomó la decisión de abrir su negocio y trabajar a puerta cerrada e implementando domicilios, con el fin de lograr generar algunos ingresos para aguantar hasta que se termine esta extensión de la cuarentena y tener con que cubrir el pago de los sueldos y también tener solvencia para sus familias.