Cierre de mipymes, supone una gran destrucción del empleo

En Colombia hay alrededor de 5.000.000 de micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes), las cuales generan 81 % del empleo formal, un 20 % más al promedio de América Latina, en donde las mipymes representan el 60 % del empleo.  Así mismo en materia de participación en el Producto Interno Bruto (PIB) del país, las mipymes representan casi el 40 %, mientras que Suramérica, es tan solo del 25 %.

A pesar de ser una gran parte del tejido empresarial del país, las mipymes han sido las más afectadas con  la pandemia ocasionada por el covid-19, lo cual supone un gran riesgo para el deterioro de empleo, así como también de la economía.

Pero esto no es solo una situación que se vive en Colombia, en el más reciente informe presentado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), se estima que cerca de 2,7 millones de empresas en la región podrían cerrar, la mayoría de ellas microempresas, lo que implicaría la pérdida de 8,5 millones de empleos.

“La crisis golpea con mayor intensidad a los sectores industriales potencialmente de mayor dinamismo tecnológico y por lo tanto, profundizará los problemas estructurales de las economías de la región. Esto significa que, si no se implementan políticas adecuadas para fortalecer esas ramas productivas, existe una elevada probabilidad de que se genere un cambio estructural regresivo que conduciría a la reprimarización de las economías de la región”, advirtió Alicia Bárcena,  secretaria ejecutiva de la Cepal, en la presentación del informe.

Caída en las ventas

En el país, el 96% de las empresas tuvieron una caída en sus ventas, en donde el 75% registró una disminución superior al 50%; el 82% de las empresas formales podrían subsistir solo entre uno y dos meses con sus propios recursos, según información entregada por Confecamaras.

La gran mayoría de las empresas de la región han registrado importantes caídas de sus ingresos y presentan dificultades para mantener sus actividades, ya que tienen serios problemas para cumplir con sus obligaciones salariales y financieras, y dificultades para acceder a financiamiento para capital de trabajo. De acuerdo con información recopilada hasta la primera semana de junio de 2020, el impacto será mucho mayor en el caso de las microempresas y las pymes.

Sectores

Aunque la crisis afecta a todas las empresas, el impacto será mucho mayor en el caso de las microempresas y las pymes, por su peso en la estructura empresarial de la región. Por otro lado el impacto también será diferente según el sector y el tipo de empresa. Varios de los sectores fuertemente afectados, como el comercio y los hoteles y restaurantes, cuentan con gran cantidad de microempresas y pequeñas empresas, que serán las más afectadas.

En este caso el sector comercio, será una de los grandes afectados, en donde se estima se perderán 1,4 millones de empresas y 4 millones de puestos de trabajo formales, mientras que el turismo perderá por lo menos 290.000 empresas y un millón de puestos de trabajo.

Según información entregada por la Federación Nacional de Comerciantes (Fenalco), en Colombia, mayo del presente año, más de 80.000 pequeños comercios cerraron sus puertas para siempre, perdiéndose  910.000 puestos de trabajo en el sector, según cifras del DANE, debido al cierre de sectores como el comercio, el turismo, las actividades culturales y el entretenimiento.

“Muchos de estos sectores estuvieron cerrados por un largo periodo y muchas de ellas continuarán así durante largo tiempo, causando una mortandad de empresas sin precedentes y un debilitamiento del tejido empresarial colombiano. Los aumentos inusitados en el desempleo y la informalidad, requieren más políticas públicas y recursos que apoyen su recuperación” aseguró Jaime Alberto Cabal, presidente de Fenalco.

Acciones

A partir de marzo de 2020, para sostener la estructura productiva y evitar la pérdida de empleos y la destrucción de capacidades en las empresas, los gobiernos anunciaron un conjunto amplio de medidas. La Cepal ha identificado 351 acciones, agrupadas en seis categorías según sus objetivos: liquidez, crédito, ayuda directa, protección del empleo, apoyo a la producción, y exportaciones.

“El cierre de empresas destruye el saber empresarial y el capital físico localizado, así como cadenas productivas completas y circuitos de flujo de pagos. La imposibilidad de los agentes económicos de adaptarse a los cambios bruscos del entorno tiene efectos localizados y sistémicos, y se inician procesos de histéresis en que dichos agentes mantienen su comportamiento en el tiempo más allá de la crisis, prolongando así sus efectos” explicó la representante de la Cepal.

La postergación de pagos y la mejora en el acceso al crédito han sido las acciones más frecuentes para enfrentar la emergencia generada por la crisis actual. Estas medidas suponen que las empresas generarán utilidades con las cuales devolver los créditos y los impuestos y pagos diferidos, pero las perspectivas no indican que eso sucederá por sí solo en un plazo de un par de años ya que, muy probablemente, la recuperación del sector empresarial será lenta y gradual, advierte el organismo de las Naciones Unidas.

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