Cesantías, una oportunidad para tener casa propia

El 14 de febrero venció el plazo que los empresarios hicieran el respectivo pago de las cesantías a sus empleados. Así está establecido en la ley 50 de 1990 cada año, con fecha de corte 31 de diciembre, los empleadores están en la obligación de liquidar las cesantías de sus trabajadores, y posteriormente consignarlas en el fondo de cesantías de dichos empleados. En caso de no hacerlo, serán objeto de una sanción.

La sanción para quien incumpla, de acuerdo con el Código Sustantivo del Trabajo, obliga al pago del equivalente a un día de salario del trabajador, por cada día de mora en el pago de las cesantías.

“Como se sabe, es una prestación que se constituye en un ahorro al cual se puede acudir en caso de compra de vivienda, educación, pero sobre todo en caso de desvinculación laboral”, explicó Santiago Montenegro Trujillo, presidente de Asofondos.

Si bien las cesantías son pensadas como un apoyo económico para el momento en que la personas se encuentre desempleada, estos recursos también pueden ser utilizados para conceptos de estudio o compra de vivienda.

Casos específicos para los que se pueden retirar las cesantías:

  • Compra de una vivienda usada o un lote

  • Construir una vivienda en lote propio o del cónyuge

  • Ampliación o mejora de la vivienda de su propiedad o del cónyuge

  • Pago de hipoteca o de impuestos prediales o de valorización

  • Compra de una vivienda sobre planos

Uso responsable

La Federación de Lonjas de Propiedad Raíz (Fedelonjas) explicó que es prioritario usar responsablemente estos recursos. Además su destino merece un análisis juicioso, siendo una de las alternativas destinarlas a vivienda propia como complemento del ahorro familiar requerido.

De acuerdo con información entregada por la entidad el 50 % de las cesantías son destinadas para la compra de vivienda o remodelación de la misma

La recomendación es usar ese ahorro de manera muy responsable y, luego de analizar la capacidad de pago, evaluar si se invierte en remodelar la vivienda o adquirir un nuevo bien ya sea para tener la primera vivienda o para cambiar la actual y, por qué no, destinarla al mercado de los arriendos”, agregó Daniel Vásquez Franco, presidente de Fedelonjas.

Durante el 2019, de los $8 billones que se recaudaron, 3,2 billones se usaron para compra, remodelación y liberación de hipotecas. Según cifras del sector de las pensiones y las cesantías, y a pesar de que las cesantías están pensadas para el evento en que el trabajador quede desempleado, en la última década se evidencia que cerca de la mitad de las cesantías consignadas fueron retiradas para el uso destinado a adquirir o mejorar la vivienda.

De los $39,6 billones que han retirado los trabajadores de menores ingresos, $20 billones se solicitaron para este fin.

Para muchas familias también es prioritario destinar las cesantías al pago de su crédito hipotecario pues, ante un desempleo, lo que prefieren es proteger su techo propio mientras vuelven a encontrar empleo”, agregó el presidente de Fedelonjas.

A la hora de invertir en finca raíz, especialmente cuando se busca renta de corto y mediano plazo, la valorización esperada es un elemento importante. Por eso se recomienda elegir siempre un profesional inmobiliario de reconocida trayectoria que le ayude a elegir el mejor bien para su caso particular», concluyó el dirigente de Fedelonjas.